Reduce el tiempo en la cocina
Publicado 2007/10/12 23:00:00
- Vircy Duarte T.
Con el microondas ser? placentero y m?s f?cil preparar tus recetas.
EL estilo de vida de miles de personas ha cambiado radicalmente desde que se introdujo en las cocinas el microondas.
Son diversas las ventajas que ofrece este electrodoméstico. Se basan fundamentalmente en su rapidez para calentar alimentos en la comodidad y la sencillez de su uso. Esto ha permitido que el microondas se adapte al actual modo de vida.
Hasta hace algunos años, sólo era utilizado para recalentar y descongelar alimentos ya preparados. Pero hoy día esto ha cambiado, son más las posibilidades que ofrece el microondas, ahora puedes cocinar tus mejores comidas en menos tiempo, más fácil y de manera más práctica.
La reconocida chef, Sofi Guardia, durante los cursos de cocina que está dictando los sábados de este mes en Albrook Mall, expresó que además de que el microondas reduce el tiempo en la cocina, te permite disfrutar de alimentos más sanos.
La actividad es realizada por la reconocida marca Samsung, que se encuentra promocionando sus nuevos microondas.
La cocina por microondas es totalmente diferente de la convencional. Actualmente, casi todas las personas tienen en su casa u oficina un microondas, pero la mayoría de ellas lo utiliza únicamente para recalentar y descongelar.
Si este es tu caso, no vale la pena que compres un microondas.
Si ésta es tu intención, no vale la pena comprar un microondas sofisticado; bastará con uno que maneje dos niveles básicos de energía. Pero, si por ejemplo, no tienes mucho espacio, considera la inversión de comprar aquél que es dos en uno, microondas y horno de convención. Podrás cocinar y dorar.
No hay dudas de que esta es una gran ventaja, además de ahorrar tiempo; por ejemplo, evitas salpicar de aceite la pared, u otras molestias.
Por ello te damos algunos tips que nos facilitó Sofi para que tomes en cuenta al momento de preparar tus comidas en un microondas:
1. Coloca los alimentos en forma pareja en un plato hondo. Cubre el plato con una tapa o envoltura de plástico; deja la envoltura o la tapa floja para que el vapor pueda escapar.
2. Las bolsas para cocinar también hacen que los alimentos se cocinen de manera uniforme y sin riesgos. No permitas que la envoltura de plástico toque los alimentos durante la cocción en el horno de microondas.
3. No cocines trozos grandes de carne a la máxima potencia (100%). Los trozos grandes de carne se deben cocinar a una potencia media (50%) durante tiempo más largo. Esto permite que el calor llegue al centro del trozo sin cocer demasiado las partes externas.
4. Revuelve la comida a la mitad del tiempo de cocimiento, esto ayudará a eliminar las zonas frías donde las bacterias dañinas pueden sobrevivir y para que los alimentos se cocinen de forma más pareja.
5. Usa un termómetro para alimentos o la sonda de medir temperaturas del horno para verificar si los alimentos han alcanzado una temperatura adecuada. Coloca el termómetro en la parte más gruesa de la carne o ave (que no esté cerca del hueso o de la grasa) y en la parte más profunda del muslo de las aves que se cuecen enteras. Los tiempos de cocimiento pueden ser distintos porque los hornos varían en cuanto a potencias, también depende del gusto de cada persona.
6. Después de que los alimentos se hayan terminado de cocinar, siempre déjalos reposar durante algún tiempo, lo que permite que éstos terminen de cocinarse, antes de verificar la temperatura interna con un termómetro para alimentos.
7. No se recomienda cocinar aves enteras y rellenas en el microondas, debido a que es probable que el relleno no alcance las temperaturas adecuadas para destruir las bacterias dañinas.
Si quieres volverte una experta de la cocina rápida, toma nota de estos puntos:
1. Los microondas no pasan a través del metal, es decir, al momento de cocinar, debes hacerlo en envases de vidrio, plástico, porcelana, papel, cerámica e incluso bolsas de plástico.
2. Existen microondas que permiten utilizar papel aluminio para cubrir los recipientes. En este caso, sólo debes tener cuidado de que el papel no toque las paredes del horno o el control de la temperatura. Para evitar inconvenientes, es importante que leas las instrucciones.
3. Un microondas no reemplaza al horno convencional para hornear pasteles, asar carnes o alimentos que se deban dorar. Hay que utilizarlo para lo que sirve y aprender a combinarlo con otros aparatos eléctricos, sino puedes optar por lo que antes te mencionamos.
El microondas surgió como todos los grandes inventos, de casualidad. Su creador, el inventor Percy L. Spencer, pasaba frente a un magnetrón en su laboratorio, cuando sintió una sensación de calor extraña, al mismo momento que se le derretía el chocolate que llevaba en el bolsillo. Picado por la curiosidad, hizo lo que cualquier genio: mandó a buscar una bolsa de maíz para hacer pop corn. Se colocó al lado del haz del magnetrón y pop corn al instante. Lo demás, como se dice, es historia.
Los primeros microondas pesaban una tonelada y eran enormes. Tomaría décadas de avance para tener el hornito que disfrutan millones de hogares alrededor del mundo. Fue alrededor de 1971, que la Food and Drug Administration asumió la regularización de la fabricación de los hornos microondas, ante la preocupación del público acerca de la exposición recurrente a la radiación.
Cocinar en microondas no reduce el valor nutricional de los alimentos, además de que son más efectivos que los hornos convencionales en función de ahorro de tiempo y energía, incluso más seguros, ya que sólo se calienta la comida, no el equipo completo.
Para cocinar se recomienda vidrio, papel, cerámica y algunos tipos de plásticos, porque las ondas pasan a través de ellos. Ni metal ni aluminio, porque las ondas se reflejan, no cocinan y pueden dañar el horno. No se han comprobado daños por exposición a las radiaciones emitidas por un horno de microondas, aunque la FDA lo estudia.
Son diversas las ventajas que ofrece este electrodoméstico. Se basan fundamentalmente en su rapidez para calentar alimentos en la comodidad y la sencillez de su uso. Esto ha permitido que el microondas se adapte al actual modo de vida.
Hasta hace algunos años, sólo era utilizado para recalentar y descongelar alimentos ya preparados. Pero hoy día esto ha cambiado, son más las posibilidades que ofrece el microondas, ahora puedes cocinar tus mejores comidas en menos tiempo, más fácil y de manera más práctica.
La reconocida chef, Sofi Guardia, durante los cursos de cocina que está dictando los sábados de este mes en Albrook Mall, expresó que además de que el microondas reduce el tiempo en la cocina, te permite disfrutar de alimentos más sanos.
La actividad es realizada por la reconocida marca Samsung, que se encuentra promocionando sus nuevos microondas.
La cocina por microondas es totalmente diferente de la convencional. Actualmente, casi todas las personas tienen en su casa u oficina un microondas, pero la mayoría de ellas lo utiliza únicamente para recalentar y descongelar.
Si este es tu caso, no vale la pena que compres un microondas.
Si ésta es tu intención, no vale la pena comprar un microondas sofisticado; bastará con uno que maneje dos niveles básicos de energía. Pero, si por ejemplo, no tienes mucho espacio, considera la inversión de comprar aquél que es dos en uno, microondas y horno de convención. Podrás cocinar y dorar.
No hay dudas de que esta es una gran ventaja, además de ahorrar tiempo; por ejemplo, evitas salpicar de aceite la pared, u otras molestias.
Por ello te damos algunos tips que nos facilitó Sofi para que tomes en cuenta al momento de preparar tus comidas en un microondas:
1. Coloca los alimentos en forma pareja en un plato hondo. Cubre el plato con una tapa o envoltura de plástico; deja la envoltura o la tapa floja para que el vapor pueda escapar.
2. Las bolsas para cocinar también hacen que los alimentos se cocinen de manera uniforme y sin riesgos. No permitas que la envoltura de plástico toque los alimentos durante la cocción en el horno de microondas.
3. No cocines trozos grandes de carne a la máxima potencia (100%). Los trozos grandes de carne se deben cocinar a una potencia media (50%) durante tiempo más largo. Esto permite que el calor llegue al centro del trozo sin cocer demasiado las partes externas.
4. Revuelve la comida a la mitad del tiempo de cocimiento, esto ayudará a eliminar las zonas frías donde las bacterias dañinas pueden sobrevivir y para que los alimentos se cocinen de forma más pareja.
5. Usa un termómetro para alimentos o la sonda de medir temperaturas del horno para verificar si los alimentos han alcanzado una temperatura adecuada. Coloca el termómetro en la parte más gruesa de la carne o ave (que no esté cerca del hueso o de la grasa) y en la parte más profunda del muslo de las aves que se cuecen enteras. Los tiempos de cocimiento pueden ser distintos porque los hornos varían en cuanto a potencias, también depende del gusto de cada persona.
6. Después de que los alimentos se hayan terminado de cocinar, siempre déjalos reposar durante algún tiempo, lo que permite que éstos terminen de cocinarse, antes de verificar la temperatura interna con un termómetro para alimentos.
7. No se recomienda cocinar aves enteras y rellenas en el microondas, debido a que es probable que el relleno no alcance las temperaturas adecuadas para destruir las bacterias dañinas.
Si quieres volverte una experta de la cocina rápida, toma nota de estos puntos:
1. Los microondas no pasan a través del metal, es decir, al momento de cocinar, debes hacerlo en envases de vidrio, plástico, porcelana, papel, cerámica e incluso bolsas de plástico.
2. Existen microondas que permiten utilizar papel aluminio para cubrir los recipientes. En este caso, sólo debes tener cuidado de que el papel no toque las paredes del horno o el control de la temperatura. Para evitar inconvenientes, es importante que leas las instrucciones.
3. Un microondas no reemplaza al horno convencional para hornear pasteles, asar carnes o alimentos que se deban dorar. Hay que utilizarlo para lo que sirve y aprender a combinarlo con otros aparatos eléctricos, sino puedes optar por lo que antes te mencionamos.
El microondas surgió como todos los grandes inventos, de casualidad. Su creador, el inventor Percy L. Spencer, pasaba frente a un magnetrón en su laboratorio, cuando sintió una sensación de calor extraña, al mismo momento que se le derretía el chocolate que llevaba en el bolsillo. Picado por la curiosidad, hizo lo que cualquier genio: mandó a buscar una bolsa de maíz para hacer pop corn. Se colocó al lado del haz del magnetrón y pop corn al instante. Lo demás, como se dice, es historia.
Los primeros microondas pesaban una tonelada y eran enormes. Tomaría décadas de avance para tener el hornito que disfrutan millones de hogares alrededor del mundo. Fue alrededor de 1971, que la Food and Drug Administration asumió la regularización de la fabricación de los hornos microondas, ante la preocupación del público acerca de la exposición recurrente a la radiación.
Cocinar en microondas no reduce el valor nutricional de los alimentos, además de que son más efectivos que los hornos convencionales en función de ahorro de tiempo y energía, incluso más seguros, ya que sólo se calienta la comida, no el equipo completo.
Para cocinar se recomienda vidrio, papel, cerámica y algunos tipos de plásticos, porque las ondas pasan a través de ellos. Ni metal ni aluminio, porque las ondas se reflejan, no cocinan y pueden dañar el horno. No se han comprobado daños por exposición a las radiaciones emitidas por un horno de microondas, aunque la FDA lo estudia.

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