Técnicas y acabados milenarios
- Giovanna Ortiz
Sus piezas de cerámica, porcelana y de orfebrería reflejan la influencia de China.
Japón tiene por tradición trabajar con finos acabados llenos de contrastes y color en todas sus expresiones artísticas.
Las técnicas y los acabados artesanales, a la hora de confeccionar una cerámica u orfebrería en el “País del sol”, son regidos por la tradición de diferentes periodos dinásticos en Japón y China.
En una de las ramas artísticas que más se esforzaron los artesanos japoneses fue en todo lo referente a la decoración.
Donde cada pieza de arte, es proveniente de la naturaleza, con materia prima de cada región y hecha a mano.
La materia prima del esmalte de la cerámica Hagi, era la ceniza de espiga de arroz, madera y feldespato. Los pocillos, platos y tazas pasaban por diferentes grados de cocción en fuego de leña.
Las figuras estéticas de las cerámicas y porcelanas, en su mayoría son geométricas y simétricas.
Los colores predominantes en este arte japones son el negro, rojo, dorado, blanco y azul.
Cada periodo y dinastía, se caracterizaba por la inclusión de la “materia prima” de cada región.
La arcilla de mishina, mitake y daido, eran los utilizados por los Yamaguchi para confeccionar la cerámica Hagi.
La porcelana Imari (Siglo XVII), fue la primera perfectura de Saga, Japón. Surgió de una técnica donde se trabajaba el barniz azul, sobre la superficie blanca. Estos dos colores combinados, considerados los más “elegantes”, son de inspiración china. Los dibujos estampados, sobre la porcelana Imari, eran las flores de cerezo y de cardo.
La cerámica Mino del periodo Asuka (Siglo VI), son labores, con barniz de oribe en colores verde y negro, sobre las superficies irregulares.
Las tazas de té y los platos a juego y para la salsa de soya, de la cerámica Kasama, son de color negro y cobrizo.
La combinaciones de piezas trabajadas en cerámica y porcelana Yokkaichi Banko (Siglo XVIII), con ilustraciones florales o de figuras abstractas, llevan un toque de esmaltado en algunas áreas de la obra.
Las texturas sobre muchas de las cerámicas japonesas son bellas formas de grietas y relieve. Algunas veces se puede jugar con el té , moviéndolo para ver los acabados y degradados dentro de la taza.
Actualmente, se venden piezas artesanales japonesas, hechas por manufactura con gran demanda de exportación a todas partes del mundo.
Su tradición se mantiene en el acabado, y algunas veces en el procedimiento de hechura.

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