Todo concluye al fin y si es en Hogwarts, mejor
- Nicolás Kusmin
La saga de Harry Potter en sus inicios como libro de aventuras y su posterior pase al cine es, en todas sus formas, eminentemente inglesa. Y en eso residen sus mayores méritos. Ya que los ingleses, a veces como directores, y otras como productores y escritores, han logrado casi siempre productos comerciales que al mismo tiempo poseen un contenido profundo y de buen nivel artístico.
Harry Potter ha experimentado una evolución, así como sus lectores, ya que desde 1997 cuando salió a la venta su primer libro (el primer filme es de 2001) fueron creciendo a medida que avanzaba la saga. También los personajes principales: Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger. (Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson).
Hogwarts, como la mítica escuela de magia y hechicería, se parece ahora más a una cárcel bajo el poder de los profesores incorrectos. Allí se dará la lucha final a manera de guerra entre el bien y el mal. Es ideal no adelantar demasiado, pero varios de los queridos personajes de la saga reaparecerán (una acertada elección de "casting").
También Harry llegará a una encrucijada en la que deberá sopesar su propia existencia en beneficio de la batalla que se libra. Es aquí donde el director británico David Yates –hacedor de las últimas cuatro películas de la saga– logra acercarse a la excelente “Harry Potter y el prisionero de Azkabán” de 2004 a cargo del mexicano Alfonso Cuarón: el giro de la saga, siendo la más oscura y la salida de la infancia del pequeño mago.
Más allá de los fines comerciales, fue buena la decisión de dividir en dos entregas el último libro por demás voluminoso. De esta manera, se logró realizar un solo filme, demasiado extenso, pero resumido en su historia. Sin embargo, este desglose le ha dado a esta parte 2 menor emoción que la parte 1, ya que la cinta cierra todo cuando la anterior abría aquel abanico de posibilidades.
En Reliquias de la Muerte: Parte 2, como en toda la saga, deambula la "creme de la creme" de los actores británicos, mención especial merecen dos de ellos. Primero, Alan Rickman, que en su momento se hizo conocido por ser el malvado terrorista de “Duro de Matar”, aquí compone a su profesor Severus Snape de maravilla. La trama muestra al fin que su accionar tenía toda una razón de ser en su origen. Finalmente existen zonas grises en muchos de los personajes: el bien y el mal se tocan demasiado.
El otro a mencionar es Ralph Fiennes, otrora el protagonista de “El Paciente Inglés”, es aquí el mal en persona, caracterizado con la sapiencia de los mejores efectos especiales. Su Lord Voldemort (“El Innombrable” o en inglés “You-know-who”, ya que nombrarlo puede ser fatal) resulta tan despreciable como atrapante en el personaje cinematográfico.
Tan oscura como entretenida –se estrena por primera vez también en formato 3D– la película rememora a los mejores filmes de aventuras, aquellos con la misma dosis de adrenalina como tristeza e incluso oscuridad. Y tiene el interesante efecto que podrá ser tanto apreciada por los fanáticos de Harry Potter como por aquellos que lo han seguido un poco más salteado e incluso ignorado.
Para llegar a la sala con algún conocimiento previo.
El que nunca vio alguna película de Harry Potter o la abandonó en algún momento de esta década en que se realizaron 8 filmes (tomando esta parte 2 como octavo), es necesario que sepa lo siguiente: el filme comienza en donde terminó la parte 1, con un robo que tendrá graves consecuencias. La cripta de Albus Dumbledore es profanada y una varita mágica inconfundible es arrancada de las manos del difunto director de Hogwarts (la escuela de magia y hechicería). El ladrón, no es otro que “El Innombrable”, el mismísimo Lord Voldemort, que alza la varita maliciosamente en señal de triunfo, lanzando relámpagos.
Según la leyenda, la varita de saúco es una de las tres reliquias de la muerte, junto a la piedra de la resurrección y la capa de la invisibilidad. Cada una posee poderes propios; las tres juntas confieren poderío sobre la muerte. La varita de saúco es considerada la más poderosa que existe y tendrá gran importancia para la batalla final.
Antecedentes.
David Heyman, quien en 1997 descubrió el manuscrito inédito de Harry Potter y ha producido todas las películas, declaró: “Cuando nos aventuramos con el primer filme, nunca imaginé que obtendríamos esta clase de respuesta del público a través de los años. Está más allá de mi imaginación, así que lo contemplo con gran orgullo y gratitud hacia nuestros seguidores y, especialmente, hacia J.K. Rowling, su creadora”.
El director David Yates declaró: “Al seguir a los personajes, muchos de los valores que Rowling celebra en sus libros saltan al primer plano en las películas: el valor de la lealtad, el amor, la amistad y la comprensión, frente a la intolerancia y la maldad. Era importante que el final de la serie fuera épico, así que tenemos batallas y dragones, arácnidos y gigantes, pero, en el fondo, esta historia trata sobre los personajes. El espectáculo es importante, pero lo que atrae al público es la simpatía con las personas involucradas en el conflicto”.
Protagonistas.
El público también ha sido testigo del crecimiento de los personajes de Harry Potter desde la infancia. A medida que ellos maduran, las historias maduran también. “Se trata de capturar la imaginación porque es un “músculo” que los niños también necesitan ejercitar mientras crecen”, declaró Alan Rickman, quien ha interpretado al enigmático profesor Severus Snape en toda la saga. “Para que eso suceda, tiene que haber temas importantes que meditar. ¿Qué está bien y qué está mal? ¿En quién puedo confiar y en quién no? ¿Qué significa ser valiente? ¿Qué significa la lealtad? Todo eso aparece aquí”.
Amistad.
“Todos los personajes, incluyendo a Harry, tienen fallas”, declaró la autora J.K. Rowling. “No tenemos una persona completamente buena o completamente mala… a excepción de Voldemort. Él es enteramente malvado. No tiene una sola característica que sea rescatable”.
“El poder del amor es un tema importante tanto en los libros como en las películas”, añade Rowling. “A lo largo de la historia, encontramos distintos tipos de amor, pero la clase más poderosa de amor que vemos en las películas es la amistad”.

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.