Trabajando con fotos digitales
Publicado 1999/03/14 00:00:00
- REDACCION
Una imagen digitalizada está compuesta por una matriz o mapa de bits de píxeles adyacentes (elementos de la imagen), que son pequeños cuadrados negros, blancos, grises (en diversos tonos de gris) o de colores uniformes.
Los mapas de bits pueden ser cuadrados o rectangulares.
Todas las imágenes digitalizadas o de mapa de bits tienen cuatro características básicas : resolución, dimensiones, profundidad de bits (número de bits por píxel) y modelo de color. Cuando se digitaliza una imagen, debe especificarse el número de muestreos o lecturas que se van a realizar sobre una distancia determinada. A esto se denomina resolución de digitalización y se especifica normalmente en píxeles por pulgada (ppi) o muestreos por pulgada (spi).
La utilización de resoluciones métricas está aumentando : "Res 12" significa 12 píxiles cambia según la resolución elegida. Las resoluciones correctas se indicarán en ediciones posteriores bajo el nombre de "Resolución en los trabajos de línea, de escala de grises y de color".
Los mapas de bits constan siempre de números enteros de píxeles, por tanto, aunque las dimensiones se den en pulgadas o centímetros, las medidas se expresan de una forma más sencilla en píxeles. Dividendo el número de á lo alto y ancho de un mapa de bits por su resolución se obtiene el tamaño. Por ejemplo, si se digitaliza una imagen a 300 ppi y la anchura y la altura es de 900 píxiles, el tamaño físico es de tres pulgadas cuadradas (900/300).
Si la resolución se cambia a 150 ppi, el tamaño físico será de seis pulgadas cuadradas (900/150). El número de píxeles no ha cambiado, pero son cuatro veces más grandes (el doble de anchura y de altura).
La profundidad de bits (también denominada profundidad de píxel) define el número de tonos o colores que puede tener cada píxel de un mapa de bits.
En otras palabras, la cantidad (profundidad) de información registrada durante el proceso de digitalización está limitada por la profundidad de bits elegida.
Si una imagen se digitaliza con una profundidad de un bit, cada píxel sólo podrá tener dos estados : blanco o negro (cero o uno). Las imágenes con sólo píxeles blancos o negros puros se denominan imágenes de dos niveles (binarias) o mapas de bits planos.
Cuando se utiliza más de un bit para describir cada píxel, entre el blanco y el negro puede situarse una gama de tonos o niveles de gris. Una profundidad de dos bits añade dos tonos de gris al blanco y al negro, es decir, cuatro niveles en total.
Los datos de 8 bits proporcionan 256 niveles de gris diferentes (incluyendo el blanco y el negro), lo que normalmente es suficiente para reproducir gradaciones suaves desde el blanco al negro sin que se aprecien saltos o bandas tonales.
MODELOS DE COLOR
Para poder registrar píxeles con colores, es necesario obtener información tonal individual para cada uno de los canales de los colores primarios.
Las imágenes RGB suelen utilizar una profundidad de 24 bits (3x8 bits). Para imágenes CMYK, se necesita una profundidad de 32 bits (4x8 bits).
Cuando cada canal de color está definido para 8 bits, se pueden obtener 256 niveles de luminosidad por canal. La combinación de 256 niveles de rojo, verde y azul permite describir más de 16 millones de colores.
SUPERMUESTREO
La mayoría de los escáners de color son capaces de diferenciar 256 niveles tonales para cada uno de los colores primarios RGB. Algunos están diseñados para registrar muchos más niveles, ampliando la profundidad de bist a 10, 12, 14 o incluso 16 bits por color.
Esta información adicional o de supermuestreo se utiliza muy poco en los dispositivos de salida, pero permite capturar una gama más amplia de detalles en las sombras, y por tanto, resaltarlas. Esto es especialmente importante al digitalizar transparencias de alta densidad, ya que proporciona una mayor flexibilidad al convertir las imágenes RGB en CMYK.
Los mapas de bits pueden ser cuadrados o rectangulares.
Todas las imágenes digitalizadas o de mapa de bits tienen cuatro características básicas : resolución, dimensiones, profundidad de bits (número de bits por píxel) y modelo de color. Cuando se digitaliza una imagen, debe especificarse el número de muestreos o lecturas que se van a realizar sobre una distancia determinada. A esto se denomina resolución de digitalización y se especifica normalmente en píxeles por pulgada (ppi) o muestreos por pulgada (spi).
La utilización de resoluciones métricas está aumentando : "Res 12" significa 12 píxiles cambia según la resolución elegida. Las resoluciones correctas se indicarán en ediciones posteriores bajo el nombre de "Resolución en los trabajos de línea, de escala de grises y de color".
Los mapas de bits constan siempre de números enteros de píxeles, por tanto, aunque las dimensiones se den en pulgadas o centímetros, las medidas se expresan de una forma más sencilla en píxeles. Dividendo el número de á lo alto y ancho de un mapa de bits por su resolución se obtiene el tamaño. Por ejemplo, si se digitaliza una imagen a 300 ppi y la anchura y la altura es de 900 píxiles, el tamaño físico es de tres pulgadas cuadradas (900/300).
Si la resolución se cambia a 150 ppi, el tamaño físico será de seis pulgadas cuadradas (900/150). El número de píxeles no ha cambiado, pero son cuatro veces más grandes (el doble de anchura y de altura).
La profundidad de bits (también denominada profundidad de píxel) define el número de tonos o colores que puede tener cada píxel de un mapa de bits.
En otras palabras, la cantidad (profundidad) de información registrada durante el proceso de digitalización está limitada por la profundidad de bits elegida.
Si una imagen se digitaliza con una profundidad de un bit, cada píxel sólo podrá tener dos estados : blanco o negro (cero o uno). Las imágenes con sólo píxeles blancos o negros puros se denominan imágenes de dos niveles (binarias) o mapas de bits planos.
Cuando se utiliza más de un bit para describir cada píxel, entre el blanco y el negro puede situarse una gama de tonos o niveles de gris. Una profundidad de dos bits añade dos tonos de gris al blanco y al negro, es decir, cuatro niveles en total.
Los datos de 8 bits proporcionan 256 niveles de gris diferentes (incluyendo el blanco y el negro), lo que normalmente es suficiente para reproducir gradaciones suaves desde el blanco al negro sin que se aprecien saltos o bandas tonales.
MODELOS DE COLOR
Para poder registrar píxeles con colores, es necesario obtener información tonal individual para cada uno de los canales de los colores primarios.
Las imágenes RGB suelen utilizar una profundidad de 24 bits (3x8 bits). Para imágenes CMYK, se necesita una profundidad de 32 bits (4x8 bits).
Cuando cada canal de color está definido para 8 bits, se pueden obtener 256 niveles de luminosidad por canal. La combinación de 256 niveles de rojo, verde y azul permite describir más de 16 millones de colores.
SUPERMUESTREO
La mayoría de los escáners de color son capaces de diferenciar 256 niveles tonales para cada uno de los colores primarios RGB. Algunos están diseñados para registrar muchos más niveles, ampliando la profundidad de bist a 10, 12, 14 o incluso 16 bits por color.
Esta información adicional o de supermuestreo se utiliza muy poco en los dispositivos de salida, pero permite capturar una gama más amplia de detalles en las sombras, y por tanto, resaltarlas. Esto es especialmente importante al digitalizar transparencias de alta densidad, ya que proporciona una mayor flexibilidad al convertir las imágenes RGB en CMYK.

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