Descuido del MIDA atenta contra salud pública
Publicado 2004/04/17 23:00:00
- Yelena Rodríguez
Desde hace cuatro meses el MIDA realiza irregularmente las pruebas epidemiológicas y de análisis de residuos tóxicos por la falta de reactivos.
Nuevamente la salud pública es amenazada. Pero esta vez no se trata de las "vacas locas", aunque el tema continúa latente.
La falta de reactivos (antígenos) para la elaboración de las pruebas de control de enfermedades como la rabia bovina o la brucelosis, coloca en una situación de riesgo a la sanidad pecuaria del país y por ende a la salud humana, ya que estas enfermedades son transmisibles al hombre.
La inquietud fue manifestada por uno de los productores que acude desde hace mes y medio a la sede del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA/Región 6) en Buena Vista de Colón para hacer las pruebas pertinentes en su hato.
Para sorpresa, los reactivos no han llegado a pesar de que se hicieron anuncios públicos que indicaban lo contrario.
Así lo manifestaron las autoridades de esta sede del MIDA al ingeniero Jhon Dixon, quien espera desde hace meses que se le realicen las pruebas a más de 150 reses de su hato.
"Fuí a solicitar que me sangraran los animales, porque se había indicado que los antígenos habían llegado, y como es importante detectar la brucelosis, estoy preocupado", indicó Dixon.
Según le notificaron las autoridades, los antígenos no han llegado a la Región (6), por ello no se han podido hacer ni las pruebas y análisis pertinentes de su ganado y a muchos otros. La situación es preocupante para los ganaderos, porque sin los reactivos no se pueden detectar enfermedades contagiosas al hombre como la brucelosis o la leucosis, a parte de que se obstaculiza la comercialización del ganado.La problemática se duplica aún cuando existe un programa para erradicar esta enfermedad y porque se carece de las principales herramientas para detectarla.
"Más que dificultar la comercialización del ganado hay que tener mucho cuidado porque estas enfermedades son transmisibles al ser humano", dijo Dixon.
El Panamá América consultó a Enso Rodríguez, director de Sanidad Animal del MIDA, para esclarecer si se disponen o no de los recursos para la realización de estas pruebas.
"Aunque no disponemos de las cantidades adecuadas seguimos haciendo las pruebas" dijo Rodríguez. Sin embargo, "se les está dando prioridad a aquellas relacionadas con la venta y traslado de animales", aclaró Rodríguez.
"Quisiéramos disponer de las reservas necesarias, pero los recursos son limitados en estos momentos", reiteró Rodríguez.
Por su parte Algis Barrios de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) manifestó su preocupación porque se les ha notificado que no sólo han dejado de realizarse estas pruebas a pesar de que los ganaderos pagan por ellas.
Según Barrios los reactivos no deberían carecer, ya que los ganaderos pagan un importe que va a parar a un fondo que constituye el aporte de los ganaderos para que los reactivos no dejen de comprarse.
"Estas pruebas son importantes tanto para la exportación, como para el consumo local... Esta situación nos preocupa mucho y hemos intercambiado notas con el MIDA, sin embargo, no se le ha prestado la mayor importancia a este asunto que puede poner en riesgo la salud humana" dijo Barrios.
Trascendió que actualmente, de las 15 pruebas que deben realizarse en los Laboratorios de Toxicología al menos 3 de 5 pruebas epidemiológicas se realizan, mientras que de las 7 que se realizan de residuos tóxicos sólo se hace una prueba, por la falta de reactivos.
Durante los últimos años Panamá había registrado una baja en la prevalencia de la Brucelosis bovina, ya que las autoridades realizaron esfuerzos por erradicarla.
A finales del 2003 el porcentaje de infección de esta enfermedad era de 0.57% en rebaño y 0.17% en animales sueltos.
Todo ello se debía a un esfuerzo conjunto en el que participaba tanto el MIDA como Ministerio de Salud (MINSA).
Por su parte, el MINSA es la entidad encargada de realizar las inspecciones en los mataderos y acudir a las asociaciones de productores para consolidar la campaña de prevención de la enfermedad.
El Panamá América intentó recabar las impresiones de Fernando Gracia Ministro de Salud, pero las diligencias fueron infructuosas.
Es una enfermedad que puede evolucionar durante la pubertad de los animales encontrándose en algún momento bovinos reactores que producen bacterias del género Brucella, las cuales se transmiten al hombre por exposición profesional con animales domésticos o la ingesta de productos lácteos.
Hasta el momento se reconocen 6 especies diferentes, aunque sólo 4 producen enfermedades humanas, siendo tres las mas frecuentes: Brucella abortus, B. suis y B. melitensis, transmitidas respectivamente, por las vacas, los cerdos y las ovejas o cabras.
El hombre puede adquirir la enfermedad accidentalmente, como huésped secundario, pero la transmisión de persona a persona es excepcional, como también lo son vía la placentaria o la lactancia.
La infección se adquiere por inoculación conjuntival,inhalación y por vía cutánea y la digestiva.
La falta de reactivos (antígenos) para la elaboración de las pruebas de control de enfermedades como la rabia bovina o la brucelosis, coloca en una situación de riesgo a la sanidad pecuaria del país y por ende a la salud humana, ya que estas enfermedades son transmisibles al hombre.
La inquietud fue manifestada por uno de los productores que acude desde hace mes y medio a la sede del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA/Región 6) en Buena Vista de Colón para hacer las pruebas pertinentes en su hato.
Para sorpresa, los reactivos no han llegado a pesar de que se hicieron anuncios públicos que indicaban lo contrario.
Así lo manifestaron las autoridades de esta sede del MIDA al ingeniero Jhon Dixon, quien espera desde hace meses que se le realicen las pruebas a más de 150 reses de su hato.
"Fuí a solicitar que me sangraran los animales, porque se había indicado que los antígenos habían llegado, y como es importante detectar la brucelosis, estoy preocupado", indicó Dixon.
Según le notificaron las autoridades, los antígenos no han llegado a la Región (6), por ello no se han podido hacer ni las pruebas y análisis pertinentes de su ganado y a muchos otros. La situación es preocupante para los ganaderos, porque sin los reactivos no se pueden detectar enfermedades contagiosas al hombre como la brucelosis o la leucosis, a parte de que se obstaculiza la comercialización del ganado.La problemática se duplica aún cuando existe un programa para erradicar esta enfermedad y porque se carece de las principales herramientas para detectarla.
"Más que dificultar la comercialización del ganado hay que tener mucho cuidado porque estas enfermedades son transmisibles al ser humano", dijo Dixon.
El Panamá América consultó a Enso Rodríguez, director de Sanidad Animal del MIDA, para esclarecer si se disponen o no de los recursos para la realización de estas pruebas.
"Aunque no disponemos de las cantidades adecuadas seguimos haciendo las pruebas" dijo Rodríguez. Sin embargo, "se les está dando prioridad a aquellas relacionadas con la venta y traslado de animales", aclaró Rodríguez.
"Quisiéramos disponer de las reservas necesarias, pero los recursos son limitados en estos momentos", reiteró Rodríguez.
Por su parte Algis Barrios de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) manifestó su preocupación porque se les ha notificado que no sólo han dejado de realizarse estas pruebas a pesar de que los ganaderos pagan por ellas.
Según Barrios los reactivos no deberían carecer, ya que los ganaderos pagan un importe que va a parar a un fondo que constituye el aporte de los ganaderos para que los reactivos no dejen de comprarse.
"Estas pruebas son importantes tanto para la exportación, como para el consumo local... Esta situación nos preocupa mucho y hemos intercambiado notas con el MIDA, sin embargo, no se le ha prestado la mayor importancia a este asunto que puede poner en riesgo la salud humana" dijo Barrios.
Trascendió que actualmente, de las 15 pruebas que deben realizarse en los Laboratorios de Toxicología al menos 3 de 5 pruebas epidemiológicas se realizan, mientras que de las 7 que se realizan de residuos tóxicos sólo se hace una prueba, por la falta de reactivos.
Durante los últimos años Panamá había registrado una baja en la prevalencia de la Brucelosis bovina, ya que las autoridades realizaron esfuerzos por erradicarla.
A finales del 2003 el porcentaje de infección de esta enfermedad era de 0.57% en rebaño y 0.17% en animales sueltos.
Todo ello se debía a un esfuerzo conjunto en el que participaba tanto el MIDA como Ministerio de Salud (MINSA).
Por su parte, el MINSA es la entidad encargada de realizar las inspecciones en los mataderos y acudir a las asociaciones de productores para consolidar la campaña de prevención de la enfermedad.
El Panamá América intentó recabar las impresiones de Fernando Gracia Ministro de Salud, pero las diligencias fueron infructuosas.
Es una enfermedad que puede evolucionar durante la pubertad de los animales encontrándose en algún momento bovinos reactores que producen bacterias del género Brucella, las cuales se transmiten al hombre por exposición profesional con animales domésticos o la ingesta de productos lácteos.
Hasta el momento se reconocen 6 especies diferentes, aunque sólo 4 producen enfermedades humanas, siendo tres las mas frecuentes: Brucella abortus, B. suis y B. melitensis, transmitidas respectivamente, por las vacas, los cerdos y las ovejas o cabras.
El hombre puede adquirir la enfermedad accidentalmente, como huésped secundario, pero la transmisión de persona a persona es excepcional, como también lo son vía la placentaria o la lactancia.
La infección se adquiere por inoculación conjuntival,inhalación y por vía cutánea y la digestiva.

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