Cómo ayudar a enfrentar una crisis de epilepsia
Publicado 2005/09/09 23:00:00
- Tomado de Internet
Las crisis epilépticas son más frecuentes de lo que se piensa y pueden comenzar a cualquier edad.
CÓMO reaccionar cuando vamos por la calle y alguien cae presa de convulsiones en plena vía, ante la sorpresa de todos los transeúntes, con un ataque epiléptico.
El neurólogo Ernesto Triana aseguró que lo más recomendable en estos casos es ladear la cabeza del enfermo, para que el exceso de salivación pueda fluir, aflojarle las prendas como corbatas, correas y no introducir ningún instrumento en la boca.
Triana, quien pertenece a la Liga Panameña Contra la Epilepsia (LIPACE), aseguró que si el evento convulsivo dura unos pocos minutos la persona puede continuar con sus actividades normales, pero si se extiende por media hora debe ser llevado a urgencias.
El galeno reveló que en Panamá entre el 2 y el 3% de la población padece de epilepsia, especialmente los niños y la población joven.
Precisó que la epilepsia es una alteración brusca de la actividad eléctrica del cerebro, que puede ser desencadenada por una multiplicidad de factores.
Según la literatura médica, las crisis epilépticas se producen por la descarga súbita y desproporcionada de los impulsos eléctricos que habitualmente utilizan las células del cerebro. La descarga puede afectar una parte del cerebro (crisis parciales o focales) o todo el cerebro (crisis generalizadas).
Los síntomas durante una crisis epiléptica dependen de la o las zonas que estén siendo afectadas por la descarga. Por ello es que existen muchos tipos diferentes de crisis epilépticas.
Por ejemplo, si la descarga afecta el área cerebral responsable del movimiento, el paciente notará sacudidas incontroladas de una extremidad. Si afecta la vista, verá fenómenos visuales anormales.
En ocasiones, la descarga se localiza en áreas cerebrales especiales y se presenta la pérdida de conciencia, es decir, una desconexión con el medio que le rodea, que se denomina crisis parcial compleja. Cuando la descarga afecta a todo el cerebro, se produce la crisis generalizada convulsiva (antiguamente denominada grand mal).
Según Triana existen cientos de situaciones que pueden desencadenar un ataque, entre ellas algunas patologías, entre las que se encuentran partos difíciles, embarazos no controlados y desnutrición. También por la existencia de enfermedades como meningitis, encefalitis, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), golpes, tumores.
Puede tener su origen en el consumo exagerado de alcohol, drogas y enfermedades cerebrovasculares.
Reveló que la LIPACE ha establecido una red de centros de atención para epilépticos en todo el país.
Indicó que el primer paso para la atención de los pacientes es la aceptación que padecen una enfermedad y reconocer el deber de actuar con responsabilidad.
Quienes la padecen deben abstenerse de manejar vehículos a motor, por el peligro que implica sufrir un ataque cuando se encuentran al volante de un auto.
El Dr. Ernesto Triana informó que septiembre fue designado como el mes de la epilepsia y por ello hoy se realizará una caminata en el Parque Omar.
En el evento se espera la participación de una 300 personas, entre los que se encuentran pacientes y familiares.
Sostuvo que se hará una jornada de concienciación de la comunidad de cómo reaccionar cuando una persona sufre un ataque epiléptico.
En este sentido mencionó que un 90% de los pacientes que sufren la enfermedad son personas normales y pueden desarrollar cualquier tipo de actividad profesional.
Estimó que en Panamá un 70% de los pacientes responden al tratamiento y que logran curarse de la enfermedad.
Dijo que en los últimos años el número de pacientes con este padecimiento tiende a disminuir y que la temprana atención que brinda la Liga Panameña Contra la Epilepsia (LIPACE) ha logrado controlar los casos que se han registrado.
Un diagnóstico cuidadoso y exacto del tipo de epilepsia es fundamental para encontrar un tratamiento.
La epilepsia, además de las convulsiones, puede acompañarse de dolor de cabeza, cambios en el humor o en el nivel de actividad, mareos, desmayos, confusión y pérdida de la memoria. Algunas personas presentan un "aura", que son sensaciones que indican que una convulsión es inminente, justo antes de sufrir una convulsión generalizada. Las crisis pueden durar unos 90 segundos.
Los cuadros epilépticos no son contagiosos, no constituyen una enfermedad mental, no afectan la inteligencia y las personas pueden llevar una vida prácticamente normal, una vez que controlen sus crisis con el tratamiento apropiado.
El neurólogo Ernesto Triana aseguró que lo más recomendable en estos casos es ladear la cabeza del enfermo, para que el exceso de salivación pueda fluir, aflojarle las prendas como corbatas, correas y no introducir ningún instrumento en la boca.
Triana, quien pertenece a la Liga Panameña Contra la Epilepsia (LIPACE), aseguró que si el evento convulsivo dura unos pocos minutos la persona puede continuar con sus actividades normales, pero si se extiende por media hora debe ser llevado a urgencias.
El galeno reveló que en Panamá entre el 2 y el 3% de la población padece de epilepsia, especialmente los niños y la población joven.
Precisó que la epilepsia es una alteración brusca de la actividad eléctrica del cerebro, que puede ser desencadenada por una multiplicidad de factores.
Según la literatura médica, las crisis epilépticas se producen por la descarga súbita y desproporcionada de los impulsos eléctricos que habitualmente utilizan las células del cerebro. La descarga puede afectar una parte del cerebro (crisis parciales o focales) o todo el cerebro (crisis generalizadas).
Los síntomas durante una crisis epiléptica dependen de la o las zonas que estén siendo afectadas por la descarga. Por ello es que existen muchos tipos diferentes de crisis epilépticas.
Por ejemplo, si la descarga afecta el área cerebral responsable del movimiento, el paciente notará sacudidas incontroladas de una extremidad. Si afecta la vista, verá fenómenos visuales anormales.
En ocasiones, la descarga se localiza en áreas cerebrales especiales y se presenta la pérdida de conciencia, es decir, una desconexión con el medio que le rodea, que se denomina crisis parcial compleja. Cuando la descarga afecta a todo el cerebro, se produce la crisis generalizada convulsiva (antiguamente denominada grand mal).
Según Triana existen cientos de situaciones que pueden desencadenar un ataque, entre ellas algunas patologías, entre las que se encuentran partos difíciles, embarazos no controlados y desnutrición. También por la existencia de enfermedades como meningitis, encefalitis, el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), golpes, tumores.
Puede tener su origen en el consumo exagerado de alcohol, drogas y enfermedades cerebrovasculares.
Reveló que la LIPACE ha establecido una red de centros de atención para epilépticos en todo el país.
Indicó que el primer paso para la atención de los pacientes es la aceptación que padecen una enfermedad y reconocer el deber de actuar con responsabilidad.
Quienes la padecen deben abstenerse de manejar vehículos a motor, por el peligro que implica sufrir un ataque cuando se encuentran al volante de un auto.
El Dr. Ernesto Triana informó que septiembre fue designado como el mes de la epilepsia y por ello hoy se realizará una caminata en el Parque Omar.
En el evento se espera la participación de una 300 personas, entre los que se encuentran pacientes y familiares.
Sostuvo que se hará una jornada de concienciación de la comunidad de cómo reaccionar cuando una persona sufre un ataque epiléptico.
En este sentido mencionó que un 90% de los pacientes que sufren la enfermedad son personas normales y pueden desarrollar cualquier tipo de actividad profesional.
Estimó que en Panamá un 70% de los pacientes responden al tratamiento y que logran curarse de la enfermedad.
Dijo que en los últimos años el número de pacientes con este padecimiento tiende a disminuir y que la temprana atención que brinda la Liga Panameña Contra la Epilepsia (LIPACE) ha logrado controlar los casos que se han registrado.
Un diagnóstico cuidadoso y exacto del tipo de epilepsia es fundamental para encontrar un tratamiento.
La epilepsia, además de las convulsiones, puede acompañarse de dolor de cabeza, cambios en el humor o en el nivel de actividad, mareos, desmayos, confusión y pérdida de la memoria. Algunas personas presentan un "aura", que son sensaciones que indican que una convulsión es inminente, justo antes de sufrir una convulsión generalizada. Las crisis pueden durar unos 90 segundos.
Los cuadros epilépticos no son contagiosos, no constituyen una enfermedad mental, no afectan la inteligencia y las personas pueden llevar una vida prácticamente normal, una vez que controlen sus crisis con el tratamiento apropiado.

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