Niños víctimas del virus de papiloma humano
Publicado 2005/06/27 23:00:00
- Omaira De León Watson
En principio, no tiene síntomas notables, sino una especie de verruga que puede ser tan pequeña como un lunar.
ES UNA de las enfermedades de transmisión sexual más comunes, y, paradójicamente, una de las menos conocidas: es el Virus de Papiloma Humano. Lo sorprendente es que hay niños que lo portan, ya sea porque lo contraen al nacer o por abuso sexual.
La doctora Milagros Blaisdell, directora del cuarto de urgencia del Hospital de Especialidades Pediátricas de la Caja de Seguro Social, explica que lo más grave es que se están registrando muchos casos en niños, aunque no se tienen datos concretos, pues son registrados en las cifras negras, que corresponden a diferentes enfermedades o trastornos.
El niño puede llegar al hospital a recibir tratamiento por golpes y su caso es registrado así, pero los exámenes revelan que sufrió abuso sexual.
Cuando a un niño se le detecta el papiloma, usualmente es porque ha sido abusado sexualmente. El virus se presenta en forma de verrugas genitales, que tardan varios meses en aparecer.
Afirma que aquí radica la importancia de hacer el diagnóstico en los infantes, no sólo por la connotación de una situación de violación, sino por su manifestación que puede llegar a producir cáncer en el tejido afectado.
Una vez que el virus entra al cuerpo puede permanecer latente en las células sin presentar cambios en el crecimiento o en la función celular. Sin embargo, la presencia de ciertos factores ambientales, traumáticos, hormonales y otros, pueden inducir transformaciones de la fase de latencia hacia la productiva.
Un niño abusado que ha sido contagiado con este virus, puede vivir con él y no saberlo, pero cuando se presentan ciertas condiciones como defensas muy bajas, problemas de menstruación cuando la que lo adquiere es una adolescente, o están sometidos a estrés, éste se manifiesta porque su organismo no tiene defensas.
Este es un virus silencioso, en su fase de latencia no manifiesta ningún síntoma, pero cuando aparece se presenta en el cuerpo, usualmente en las partes genitales como verrugas en forma de coliflor o de cresta de gallo.
Blaisdell precisó que en el centro se han registratado casos de niños con el virus de papiloma en el ano, en la vulva, en la vagina, sin registrar ningún dolor.
En los últimos meses, las cifras han ido en aumento, y los médicos en las policlínicas periféricas una vez que detectan los casos, los envían a especialistas como dermatólogos y pediatras, quienes inician las investigaciones por abuso sexual.
Advirtió a todos los médicos y a los padres estar atentos a la aparición de cualquier tipo de verruga en el cuerpo de los niños, sobre todo porque cuando éstas aparecen significa que el abuso lleva largo tiempo.
El virus jamás se va del cuerpo, por lo que el tratamiento es sólo un paliativo. Según Blaisdell, lo que se hace es erradicar la verruga con Podofilina que las quema, láser, crioterapia, y ácido tricloro acético. Se asocia a los virus del herpes y también del SIDA.
En Panamá, la primera causa de muerte en las mujeres es el cáncer cérvico uterino, el cual es provocado por la displasia que produce el virus de papiloma humano.
La prevención y educación sobre las enfermedades de transmisión sexual es muy importante, y los padres y madres deben prestar mayor atención, porque la mayoría de los casos de niños abusados sexualmente se da por miembros de la misma familia, tíos, primos, padrastros, muy poco por extraños. Deben revisar las áreas genitales de sus hijos y enseñarles a cuidarse, no permitiendo que extraños le estén tocando.
Además del papiloma, los menores abusados pueden sufrir de enfermedades de transmisión sexual, en la boca por ejemplo, al ser obligados a practicar sexo oral.
La pena contra el abuso sexual a menores es de sólo 3 a 6 años de prisión, y, generalmente, se mantienen en rango de los tres años o menos, debido a los procesos penales eminentemente garantistas, donde se reducen las penas, y el imputado algunas veces sale libre con solo pagar unos cientos de dólares.
Los expertos consideran que actualmente hay más denuncias, pero esto no significa que los casos hayan aumentado.
La doctora Milagros Blaisdell, directora del cuarto de urgencia del Hospital de Especialidades Pediátricas de la Caja de Seguro Social, explica que lo más grave es que se están registrando muchos casos en niños, aunque no se tienen datos concretos, pues son registrados en las cifras negras, que corresponden a diferentes enfermedades o trastornos.
El niño puede llegar al hospital a recibir tratamiento por golpes y su caso es registrado así, pero los exámenes revelan que sufrió abuso sexual.
Cuando a un niño se le detecta el papiloma, usualmente es porque ha sido abusado sexualmente. El virus se presenta en forma de verrugas genitales, que tardan varios meses en aparecer.
Afirma que aquí radica la importancia de hacer el diagnóstico en los infantes, no sólo por la connotación de una situación de violación, sino por su manifestación que puede llegar a producir cáncer en el tejido afectado.
Una vez que el virus entra al cuerpo puede permanecer latente en las células sin presentar cambios en el crecimiento o en la función celular. Sin embargo, la presencia de ciertos factores ambientales, traumáticos, hormonales y otros, pueden inducir transformaciones de la fase de latencia hacia la productiva.
Un niño abusado que ha sido contagiado con este virus, puede vivir con él y no saberlo, pero cuando se presentan ciertas condiciones como defensas muy bajas, problemas de menstruación cuando la que lo adquiere es una adolescente, o están sometidos a estrés, éste se manifiesta porque su organismo no tiene defensas.
Este es un virus silencioso, en su fase de latencia no manifiesta ningún síntoma, pero cuando aparece se presenta en el cuerpo, usualmente en las partes genitales como verrugas en forma de coliflor o de cresta de gallo.
Blaisdell precisó que en el centro se han registratado casos de niños con el virus de papiloma en el ano, en la vulva, en la vagina, sin registrar ningún dolor.
En los últimos meses, las cifras han ido en aumento, y los médicos en las policlínicas periféricas una vez que detectan los casos, los envían a especialistas como dermatólogos y pediatras, quienes inician las investigaciones por abuso sexual.
Advirtió a todos los médicos y a los padres estar atentos a la aparición de cualquier tipo de verruga en el cuerpo de los niños, sobre todo porque cuando éstas aparecen significa que el abuso lleva largo tiempo.
El virus jamás se va del cuerpo, por lo que el tratamiento es sólo un paliativo. Según Blaisdell, lo que se hace es erradicar la verruga con Podofilina que las quema, láser, crioterapia, y ácido tricloro acético. Se asocia a los virus del herpes y también del SIDA.
En Panamá, la primera causa de muerte en las mujeres es el cáncer cérvico uterino, el cual es provocado por la displasia que produce el virus de papiloma humano.
La prevención y educación sobre las enfermedades de transmisión sexual es muy importante, y los padres y madres deben prestar mayor atención, porque la mayoría de los casos de niños abusados sexualmente se da por miembros de la misma familia, tíos, primos, padrastros, muy poco por extraños. Deben revisar las áreas genitales de sus hijos y enseñarles a cuidarse, no permitiendo que extraños le estén tocando.
Además del papiloma, los menores abusados pueden sufrir de enfermedades de transmisión sexual, en la boca por ejemplo, al ser obligados a practicar sexo oral.
La pena contra el abuso sexual a menores es de sólo 3 a 6 años de prisión, y, generalmente, se mantienen en rango de los tres años o menos, debido a los procesos penales eminentemente garantistas, donde se reducen las penas, y el imputado algunas veces sale libre con solo pagar unos cientos de dólares.
Los expertos consideran que actualmente hay más denuncias, pero esto no significa que los casos hayan aumentado.

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