HST nombra comisión para investigar cambio de niño
Con asombro reaccionaron ayer directivos del Hospital Santo Tomás (HST) por la supuesta desaparición de un infante de la Sala de Neonatología. Incluso calificaron esto como un hecho nunca antes reportado
HST nombra comisión para investigar cambio de niño
Con asombro reaccionaron ayer directivos del Hospital Santo Tomás (HST) por la supuesta desaparición de un infante de la Sala de Neonatología. Incluso calificaron esto como un hecho nunca antes reportado, y ante ello anunciaron la conformación de una comisión investigadora para aclarar la situación, además de ofrecer su total disposición a colaborar con las investigaciones que ordene el Ministerio Público.
Las reacciones surgen luego de que el abogado Silvio Guerra presentara el pasado lunes una denuncia ante la Procuraduría General de la Nación, porque la pareja conformada por Edwan Frías y Haymara Córdoba confirmaron (por medio de análisis de ADN) que el niño que recibieron hace 2 años en la Sala de Maternidad del Santo Tomás no es su hijo.
Cecilia Pérez, jefa de enfermería del HST, y Gladys Thompson, del servicio de ginecología, detallaron los meticulosos procedimientos de identificación que se cumplen en este hospital para los recién nacidos.
Explicaron que estos protocolos normados incluyen marquillas en manos y pies, así como podogramas (marcas de pie del menor acompañadas con huellas de la madre). Thompson incluso señaló que el resto de los trabajadores son conscientes de su rol en el protocolo.
Entonces, ¿cómo se explica la evidente probabilidad de que un niño haya sido entregado a una madre que no era la suya?
“No existe actividad humana exenta de error. Pero conociendo la mística de nuestro personal, me atrevo a aseverar que en este caso no existe dolo. Aunque colaboraremos con las investigaciones”, afirmó Ángel Cedeño, jefe de gineco-obstetricia del HST.
Según el especialista, las claves podrían estar en los conceptos. Por una parte están las “complicaciones” en torno al nacimiento de un menor en circunstancias prematuras, que son frecuentes y hasta admitibles. Y en menor grado de probabilidad estaría el concepto “negligencia”, definida por actuar sin precisión.
El bebé era prematuro y fue trasladado al Hospital del Niño
En este sentido, está debidamente documentado que el menor en mención nació prematuro, por lo que debió ser trasladado de urgencia al Hospital del Niño, lo cual -según Ángel Cedeño- abre la posibilidad a cierta agilización de los protocolos de identificación.
“Además, en esa misma fecha nacieron otros 2 menores en condiciones similares, con menos de 200 gramos de peso de diferencia, que también fueron trasladados para atención especial en el Hospital del Niño”, precisó el Dr. Ángel Cedeño, quien considera que las investigaciones debieran enfocarse en contrastar estos dos casos de traslados.
Cabe destacar que la denuncia presentada sugiere a la procuradora de la Nación, Ana Belfon, investigar los nombres de todos los niños nacidos el 6 de septiembre de 2011.
Repercusiones
Según el sociólogo Luis Carlos Herrera, del Ministerio Público, con este caso se revive el debate en torno a la confianza que los ciudadanos le confieren al Estado en temas de protección, justicia y otros. “Pero las instituciones que brindan estos servicios están conformadas por personas, lo que hace difícil evitar los errores”, dijo Herrera, destacando que los errores deben ser la excepción y no la regla.
Herrera agregó que este tipo de situación -que no es muy usual- puede crear un estado de alarma en la población, por lo cual es preciso recuperar la confianza en el hospital, y esto depende de las acciones que esta institución realice para aclarar los hechos, y el refuerzo a sus protocolos de atención.
El sociólogo concluyó que “un solo caso basta, por ahora , para que a nivel de la sociedad se tenga incertidumbre y se pueda perder la confianza ciudadana”, resaltando que no debería ser así, por tratarse de un caso excepcional.