Festival del Guacho en Totuma: tradición de El Cristo de Aguadulce
Publicado 2002/07/04 23:00:00
- Carlos Estrada A
Coclé. Las corridas de toros, cabalgatas y bailes populares se han constituido por años en las expresiones características de las fiestas patronales de los pueblos del interior del país. No obstante, para algunas regiones las actividades son muy particulares.
En el caso de la comunidad de El Cristo de Aguadulce, el último día de las fiestas de San Pedro se realiza un popular festival "Gaucho en Totuma". Esta sencilla pero significativa actividad, inició con un pequeño grupo de personas quienes eran apoyados por residentes del lugar, convirtiéndose con el pasar del tiempo en una tradición.
Este año la festividad fue organizada por la Junta Comunal de El Cristo, el pasado 30 de junio. Durante la convivencia, los participantes son recibidos con un completo alimento servido en totumas y no tienen que pagarlo, costumbre que se ha mantenido por muchos años.
De acuerdo con el maestro jubilado y morador de El Cristo, Luis Aníbal Castillo, la actividad tiene más de 25 años. Recordó que la actividad en un inicio se llevaba a cabo en la cima de un cerro que actualmente se encuentra dentro de los predios de la familia Stanziola, quienes con Virgilio Sucre, empezaron la tradición.
En este lugar se preparaba la comida y era repartida a toda persona que se acercaba el lugar, ya fuera a pie o en caballo.
Comentó que uno de los ganaderos del área siempre donaba una vaca para esta celebración. El animal era sacrificado, su carne se asaba y era repartida entre los presentes en un plato con yuca sancochada.
Los huesos de la res eran utilizados para la preparación del guacho, además de las verduras, guisos y el arroz, ingredientes donados por miembros de la comunidad. Relató que se disponían varias ollas para preparar la comida para los invitados, algunos hasta se quedaban para "el último día de fiesta o la gallota, y no se retiraban con la excusa que tenían hambre".
Una de las encargadas de la comida, Blasina De León, explicó que para preparar este alimento es indispensable los huesos de res, arroz, ñame, yuca, maíz nuevo, pimientos, cebolla, ajo, sal y culantro. "Los huesos se ponen por dos horas a cocinar, luego se agregan los guisos, posteriormente la verdura y por último el arroz; se debe resolver constantemente para que no se pegue a la olla y se queme", explicó.
Dijo que tres horas y media le toma preparar el guacho. Castillo recalcó que el evento es muy conocido en comunidades aledañas y reconocido a nivel nacional "porque la gente que visita El Cristo el último día de las fiestas de San Pedro" sabe que tiene que participar en la repartición de la comida, "porque si no lo hace es como si no hubiera estado allí".
Desde que inició esta tradición, los estudiantes de la escuela primaria Pedro Guevara de El Cristo se han encargado de donar las totumas que se utilizarán para servir el guacho. Según la directora del plantel educativo, Eida de Rodríguez, todos los niños, desde kinder hasta VI grado llevan a la escuela una o dos totumas que adornan con dibujos representativos de las fiestas.
Las totumas donadas este año tenían varios dibujos entre éstos toros, tinajas, flores y hasta figuras de San Pedro. Otra de las totumas que llamó mucho la atención fue la presentada con figuras alusivas al Mundial de Fútbol, Corea-Japón, 2002.
Las totumas se confeccionan del fruto de la planta de calabazo; muy utilizado por los antepasados para crear sus recipientes y servir sus alimentos, beber agua y fabricar sus utensilios de cocina. De acuerdo con uno de los moradores de El Cristo, Abdiel De León, para crear las totumas se puede utilizar cualquier calabazo, sin importar su tamaño. Explicó que con una segueta se procede a partir el calabazo en dos; luego con una cuchara se le extrae su interior.
Agregó que una vez limpia por dentro, se coloca dentro de una olla con agua y se pone a hervir por algunos minutos para quitarle su olor. Y por último los niños de la escuela Pedro Guevara se encargan de dibujar y pintar sobre las totumas.
Con estas actividades, según la directora del plantel, se les enseña a los niños conservar las costumbres y tradiciones de su pueblo. "Nuestro país es rico en tradicionales folclóricas, pero algunas de ellas se han perdido y creo que una de las mejores maneras de conservarlas es inculcarlas a los niños desde pequeños", expresó.
En el caso de la comunidad de El Cristo de Aguadulce, el último día de las fiestas de San Pedro se realiza un popular festival "Gaucho en Totuma". Esta sencilla pero significativa actividad, inició con un pequeño grupo de personas quienes eran apoyados por residentes del lugar, convirtiéndose con el pasar del tiempo en una tradición.
Este año la festividad fue organizada por la Junta Comunal de El Cristo, el pasado 30 de junio. Durante la convivencia, los participantes son recibidos con un completo alimento servido en totumas y no tienen que pagarlo, costumbre que se ha mantenido por muchos años.
De acuerdo con el maestro jubilado y morador de El Cristo, Luis Aníbal Castillo, la actividad tiene más de 25 años. Recordó que la actividad en un inicio se llevaba a cabo en la cima de un cerro que actualmente se encuentra dentro de los predios de la familia Stanziola, quienes con Virgilio Sucre, empezaron la tradición.
En este lugar se preparaba la comida y era repartida a toda persona que se acercaba el lugar, ya fuera a pie o en caballo.
Comentó que uno de los ganaderos del área siempre donaba una vaca para esta celebración. El animal era sacrificado, su carne se asaba y era repartida entre los presentes en un plato con yuca sancochada.
Los huesos de la res eran utilizados para la preparación del guacho, además de las verduras, guisos y el arroz, ingredientes donados por miembros de la comunidad. Relató que se disponían varias ollas para preparar la comida para los invitados, algunos hasta se quedaban para "el último día de fiesta o la gallota, y no se retiraban con la excusa que tenían hambre".
Una de las encargadas de la comida, Blasina De León, explicó que para preparar este alimento es indispensable los huesos de res, arroz, ñame, yuca, maíz nuevo, pimientos, cebolla, ajo, sal y culantro. "Los huesos se ponen por dos horas a cocinar, luego se agregan los guisos, posteriormente la verdura y por último el arroz; se debe resolver constantemente para que no se pegue a la olla y se queme", explicó.
Dijo que tres horas y media le toma preparar el guacho. Castillo recalcó que el evento es muy conocido en comunidades aledañas y reconocido a nivel nacional "porque la gente que visita El Cristo el último día de las fiestas de San Pedro" sabe que tiene que participar en la repartición de la comida, "porque si no lo hace es como si no hubiera estado allí".
Desde que inició esta tradición, los estudiantes de la escuela primaria Pedro Guevara de El Cristo se han encargado de donar las totumas que se utilizarán para servir el guacho. Según la directora del plantel educativo, Eida de Rodríguez, todos los niños, desde kinder hasta VI grado llevan a la escuela una o dos totumas que adornan con dibujos representativos de las fiestas.
Las totumas donadas este año tenían varios dibujos entre éstos toros, tinajas, flores y hasta figuras de San Pedro. Otra de las totumas que llamó mucho la atención fue la presentada con figuras alusivas al Mundial de Fútbol, Corea-Japón, 2002.
Las totumas se confeccionan del fruto de la planta de calabazo; muy utilizado por los antepasados para crear sus recipientes y servir sus alimentos, beber agua y fabricar sus utensilios de cocina. De acuerdo con uno de los moradores de El Cristo, Abdiel De León, para crear las totumas se puede utilizar cualquier calabazo, sin importar su tamaño. Explicó que con una segueta se procede a partir el calabazo en dos; luego con una cuchara se le extrae su interior.
Agregó que una vez limpia por dentro, se coloca dentro de una olla con agua y se pone a hervir por algunos minutos para quitarle su olor. Y por último los niños de la escuela Pedro Guevara se encargan de dibujar y pintar sobre las totumas.
Con estas actividades, según la directora del plantel, se les enseña a los niños conservar las costumbres y tradiciones de su pueblo. "Nuestro país es rico en tradicionales folclóricas, pero algunas de ellas se han perdido y creo que una de las mejores maneras de conservarlas es inculcarlas a los niños desde pequeños", expresó.

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