Panamá
Fatiga visual: ¿Cómo cuidar tus ojos de las pantallas?
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El uso prolongado de pantallas puede ocasionar enrojecimiento y ardor constante debido a la evaporación acelerada de la película lagrimal.
La automedicación con gotas oftálmicas que contienen vasoconstrictores (para "quitar lo rojo") puede generar un efecto rebote peligroso. Cortesía
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El incremento del teletrabajo, la educación virtual y el ocio digital ha llevado a un aumento notable en las consultas por salud visual. Los expertos de la Clínica Oftalmológica de Panamá y de la Asociación Panameña de Oftalmología insisten en que el primer paso para proteger la visión no es la compra de lentes comerciales con filtro de luz azul sin receta, sino un examen clínico completo para descartar problemas refractivos subyacentes como astigmatismo o presbicia mal corregidos.
"El síndrome visual informático no causa un daño permanente en la vista, pero sus síntomas disminuyen drásticamente la productividad. En Panamá, la alta exposición a aires acondicionados en oficinas acelera la evaporación de la lágrima, lo que agrava la fatiga. Recomendamos encarecidamente regular la ergonomía del espacio laboral, mantener una hidratación adecuada y acudir al oftalmólogo una vez al año para una evaluación integral", señalaron los especialistas,
Además, recordaron que la automedicación con gotas oftálmicas que contienen vasoconstrictores (para "quitar lo rojo") puede generar un efecto rebote peligroso, por lo que las lágrimas artificiales simples deben ser siempre la primera opción de alivio sintomático bajo recomendación profesional.
La fátiga visual por uso prolongado de pantallas puede ocasionar enrojecimiento y ardor constante debido a la evaporación acelerada de la película lagrimal, dificultad para enfocar objetos a corta o larga distancia después de horas de exposición continua, cefaleas tensionales localizadas en la frente o detrás de los ojos, acompañadas de dolor en el cuello, los hombros y la espalda debido a posturas inadecuadas e incomodidad ante la iluminación ambiental o el propio brillo de las pantallas.
Para mitigar estos efectos, los especialistas sugieren adoptar una serie de hábitos ergonómicos e higiénicos:
- La Regla 20-20-20: Cada 20 minutos de uso de pantalla, desvía la mirada hacia un objeto situado a 20 pies (unos 6 metros) de distancia durante al menos 20 segundos. Esto permite que los músculos del enfoque ocular se relajen.
- Optimización del brillo y contraste: Ajusta la iluminación de tus pantallas para que coincida con la luz ambiental de la habitación. Evita los reflejos directos en el monitor utilizando protectores antirreflejantes o reubicando la pantalla respecto a las ventanas.
- Distancia y postura idóneas: El monitor de la computadora debe colocarse a una distancia de entre 50 y 70 centímetros de los ojos, y el borde superior de la pantalla debe quedar a la altura de la línea horizontal de tu mirada o ligeramente por debajo.
- Parpadeo consciente y uso de lágrimas artificiales: Esfuérzate por parpadear de forma completa y frecuente. Si la sequedad persiste, el uso de gotas lubricantes sin conservantes ayuda a reponer la humedad perdida.

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