Tres razones por las que el trabajo nos estresa
Publicado 2006/06/01 23:00:00
Si la pantalla de su ordenador se congela, intente ignorarlo. Y si el ordenador se traga ese informe en el que lleva una semana trabajando, encójase de hombros y olvídelo.
Pase lo que pase, no llame a los agotados técnicos del departamento de informática. Ya están demasiado estresados. Lo último que necesitan es que usted les grite.
Según un sondeo publicado este mes por la consultora SkillSoft de Dublín, el 97 por ciento de los profesionales están traumatizados por su trabajo diario. De hecho, el 80 por ciento se ponen tensos con solo pensar en ir a la oficina.
El hecho de si ciertamente la Tecnología de la Información es una de las ocupaciones más estresantes sería un tema de conversación interesante, si bien enervante. Lo que parece fuera de toda duda es que la tensión en el trabajo se ha convertido en una epidemia.
¿Por qué? Con el aumento de la riqueza mundial y con inversiones de miles de millones en nueva tecnología, cabría pensar que la vida laboral iba a ser más fácil, no más complicada.
En realidad, el trabajo se ha convertido en algo tan exigente psicológicamente porque nosotros lo decidimos.
Nadie puede negar que el estrés está en todos sitios. SkillSoft ha hablado con 3.000 personas que han llegado a la conclusión de que trabajar con ordenadores afecta los nervios más que cualquier otro trabajo. "En la mayoría de las organizaciones en las que trabajamos hay una constante reducción de recursos, hay que ser multifacético, a la gente se le pide que haga más cosas", dijo Keving Yound, director de SkillSoft, en una entrevista por teléfono. Esto es cierto en distintos mercados.
La velocidad del cambio simplemente se acelera.
De hecho, el título de profesión más traumática está muy disputado, incluso entre algunos candidatos algo impensables. En el sondeo de SkillSoft, los informáticos alcanzaron el primer puesto de la lista, seguidos por la medicina y la ingeniería. Sin embargo, según un artículo presentado a la British Psychological Society a principios de este año, los bibliotecarios sufren más estrés que empleados en cualquier otra ocupación.
Es difícil no compadecerse de todos ellos. Los informáticos tienen que luchar contra una tecnología que nunca parece mejorar su fiabilidad o facilidad de uso. Si nuestros coches fuesen tan poco fiables como los ordenadores, todos tendríamos un caballo en el jardín, por si acaso. Los bibliotecarios tienen que lidiar con usuarios que no devuelven los libros a tiempo, o que doblan los picos de las páginas. (Bueno, lo cierto es que la mayoría de nosotros podríamos lidiar con este tipo de problemas, pero los bibliotecarios son personas muy delicadas, razón por la que no sehicieron bomberos o gestores de fondos).
Puede que una clasificación carezca de sentido. Todo el mundo está estresado en el trabajo. La pregunta es por qué los trabajos son cada vez más estresantes.
Primero, la hiperactividad es hoy un reconocido mérito. En estas modernas oficinas, hay poco sitio para los que ponen los pies sobre la mesa, reclinan el asiento, y miran a las musarañas unos minutos. Si no corre de un lado para otro como un ratón al que le han puesto esteroides, su jefe pensará que es usted un vago. Le dejarán de lado antes de tener la oportunidad de decir ``mañana"".
El estrés es parte integral del ADN de la vida de oficina.
Es una manera de demostrar que estás comprometido con la organización. Si no somos hiperactivos o nos estamos mordiendo las uñas, no estamos trabajando.
Hemos creado una cultura empresarial cada vez más exigente y de 24 horas. En muchos países las tiendas están abiertas constantemente. Los centros de llamadas toman pedidos a media de la noche. Los mercados pasan de un huso horario a otro. Como consumidores, eso es fantástico. Podemos acceder a lo que queramos, cuando queramos. Pero como productores no es tan bueno.
Tenemos que estar conectados al mundo laboral todo el tiempo: no es de sorprender que nos sintamos acuciados.
Sin embargo, la mayoría de nosotros participamos en la economía como consumidores y como productores. Y mientras nos beneficiamos de lo primero, sufrimos con lo segundo.
Por último, puede que nos hayamos olvidado de la educación y la consideración cuando tratamos con nuestros compañeros proveedores y consumidores. En el sondeo de SkillSoft, los trabajadores mencionaron un comportamiento abusivo de trabajadores y compañeros como la razón por la que se sentían tan estresados.
Aunque puede que la gente se ofusque de manera especial con los técnicos, esa experiencia se repite probablemente en muchas profesiones. Por ejemplo, la British Medical Association ha dicho este mes que la intimidación laboral cundía en la Seguridad Social, según British Broadcasting Corp.
Globalización, competencia, y el ritmo del cambio puede que estén jugando un papel importante. Pero el trabajo es tan estresante porque hemos elegido hacerlo así.
Para eliminar el estrés por el cuál estás pasando, primero, define aquello que te produce estrés.
Para manejar el estrés, debes identificar claramente las situaciones en la vida diaria que te produzcan estrés o tensión. Para identificar estos "estresantes", sé más sensitivo con tu cuerpo en diferentes situaciones.
Cuestiónate sobre algunos aspectos como pueden ser:
Otras técnicas para desterrar el estrés de su vida.
Mantén buenas relaciones sociales. Nutre los lazos con la familia y amigos.
Sé realista. Pensamientos irreales pueden aumentar tu estrés. No esperes que todos tengan o compartan tu misma opinión.
Modera tus expectativas sobre ti mismo y sobre los demás. Estáte listo para ser humano. No esperes, tampoco, absoluta armonía en tus relaciones. La vida real involucra conflictos ocasionales, aun entre personas que se aman. Espera choques ocasionales y estáte dispuesto a confrontarlos. Trabajar con desacuerdos es mejor que ignorarlos, lo que finalmente terminará en menos estrés.
Mejora tus comunicaciones. Si eres agresivo u hostil con otros, puedes enemistarte con los demás. Ten cuidado.
El manejo del estrés comienza por aprender cuáles son los signos y síntomas del estrés. Los más comunes son los siguientes:
Es posible que alguno de estos síntomas pueda ser causado por problemas que no sean estrés, tal como la gripe. Consulta a tu médico si los síntomas duran más de una semana.
Pase lo que pase, no llame a los agotados técnicos del departamento de informática. Ya están demasiado estresados. Lo último que necesitan es que usted les grite.
Según un sondeo publicado este mes por la consultora SkillSoft de Dublín, el 97 por ciento de los profesionales están traumatizados por su trabajo diario. De hecho, el 80 por ciento se ponen tensos con solo pensar en ir a la oficina.
El hecho de si ciertamente la Tecnología de la Información es una de las ocupaciones más estresantes sería un tema de conversación interesante, si bien enervante. Lo que parece fuera de toda duda es que la tensión en el trabajo se ha convertido en una epidemia.
¿Por qué? Con el aumento de la riqueza mundial y con inversiones de miles de millones en nueva tecnología, cabría pensar que la vida laboral iba a ser más fácil, no más complicada.
En realidad, el trabajo se ha convertido en algo tan exigente psicológicamente porque nosotros lo decidimos.
Nadie puede negar que el estrés está en todos sitios. SkillSoft ha hablado con 3.000 personas que han llegado a la conclusión de que trabajar con ordenadores afecta los nervios más que cualquier otro trabajo. "En la mayoría de las organizaciones en las que trabajamos hay una constante reducción de recursos, hay que ser multifacético, a la gente se le pide que haga más cosas", dijo Keving Yound, director de SkillSoft, en una entrevista por teléfono. Esto es cierto en distintos mercados.
La velocidad del cambio simplemente se acelera.
De hecho, el título de profesión más traumática está muy disputado, incluso entre algunos candidatos algo impensables. En el sondeo de SkillSoft, los informáticos alcanzaron el primer puesto de la lista, seguidos por la medicina y la ingeniería. Sin embargo, según un artículo presentado a la British Psychological Society a principios de este año, los bibliotecarios sufren más estrés que empleados en cualquier otra ocupación.
Es difícil no compadecerse de todos ellos. Los informáticos tienen que luchar contra una tecnología que nunca parece mejorar su fiabilidad o facilidad de uso. Si nuestros coches fuesen tan poco fiables como los ordenadores, todos tendríamos un caballo en el jardín, por si acaso. Los bibliotecarios tienen que lidiar con usuarios que no devuelven los libros a tiempo, o que doblan los picos de las páginas. (Bueno, lo cierto es que la mayoría de nosotros podríamos lidiar con este tipo de problemas, pero los bibliotecarios son personas muy delicadas, razón por la que no sehicieron bomberos o gestores de fondos).
Puede que una clasificación carezca de sentido. Todo el mundo está estresado en el trabajo. La pregunta es por qué los trabajos son cada vez más estresantes.
Primero, la hiperactividad es hoy un reconocido mérito. En estas modernas oficinas, hay poco sitio para los que ponen los pies sobre la mesa, reclinan el asiento, y miran a las musarañas unos minutos. Si no corre de un lado para otro como un ratón al que le han puesto esteroides, su jefe pensará que es usted un vago. Le dejarán de lado antes de tener la oportunidad de decir ``mañana"".
El estrés es parte integral del ADN de la vida de oficina.
Es una manera de demostrar que estás comprometido con la organización. Si no somos hiperactivos o nos estamos mordiendo las uñas, no estamos trabajando.
Hemos creado una cultura empresarial cada vez más exigente y de 24 horas. En muchos países las tiendas están abiertas constantemente. Los centros de llamadas toman pedidos a media de la noche. Los mercados pasan de un huso horario a otro. Como consumidores, eso es fantástico. Podemos acceder a lo que queramos, cuando queramos. Pero como productores no es tan bueno.
Tenemos que estar conectados al mundo laboral todo el tiempo: no es de sorprender que nos sintamos acuciados.
Sin embargo, la mayoría de nosotros participamos en la economía como consumidores y como productores. Y mientras nos beneficiamos de lo primero, sufrimos con lo segundo.
Por último, puede que nos hayamos olvidado de la educación y la consideración cuando tratamos con nuestros compañeros proveedores y consumidores. En el sondeo de SkillSoft, los trabajadores mencionaron un comportamiento abusivo de trabajadores y compañeros como la razón por la que se sentían tan estresados.
Aunque puede que la gente se ofusque de manera especial con los técnicos, esa experiencia se repite probablemente en muchas profesiones. Por ejemplo, la British Medical Association ha dicho este mes que la intimidación laboral cundía en la Seguridad Social, según British Broadcasting Corp.
Globalización, competencia, y el ritmo del cambio puede que estén jugando un papel importante. Pero el trabajo es tan estresante porque hemos elegido hacerlo así.
Para eliminar el estrés por el cuál estás pasando, primero, define aquello que te produce estrés.
Para manejar el estrés, debes identificar claramente las situaciones en la vida diaria que te produzcan estrés o tensión. Para identificar estos "estresantes", sé más sensitivo con tu cuerpo en diferentes situaciones.
Cuestiónate sobre algunos aspectos como pueden ser:
¿Estas personas, lugares o cosas me hacen sentir tenso?
¿ hacen que mi corazón lata acelerado?
¿hacen que mis manos se enfríen y suden?
¿me dan dolor de estómago?
¿me dan dolor de cabeza?
¿me dan dolor de espalda?
¿me hacen sudar?
¿hacen que cometa una imprudencia?
Otras técnicas para desterrar el estrés de su vida.
Mantén buenas relaciones sociales. Nutre los lazos con la familia y amigos.
Sé realista. Pensamientos irreales pueden aumentar tu estrés. No esperes que todos tengan o compartan tu misma opinión.
Modera tus expectativas sobre ti mismo y sobre los demás. Estáte listo para ser humano. No esperes, tampoco, absoluta armonía en tus relaciones. La vida real involucra conflictos ocasionales, aun entre personas que se aman. Espera choques ocasionales y estáte dispuesto a confrontarlos. Trabajar con desacuerdos es mejor que ignorarlos, lo que finalmente terminará en menos estrés.
Mejora tus comunicaciones. Si eres agresivo u hostil con otros, puedes enemistarte con los demás. Ten cuidado.
El manejo del estrés comienza por aprender cuáles son los signos y síntomas del estrés. Los más comunes son los siguientes:
Cansancio, agotamiento
Tensión muscular
Ansiedad
Indigestión
Nerviosismo/estremecimiento
Uñas mordidas
Insomnio
Cambios de humor
Frío, manos sudorosas
Aumento o pérdida del apetito
Presión de dientes o mandíbula
Descomposición general del cuerpo, como debilidad, vértigo, dolor de cabeza, dolor de estómago o dolor de espalda o músculos
Incremento en el uso de alcohol y otras drogas
Pérdida de energía.
Es posible que alguno de estos síntomas pueda ser causado por problemas que no sean estrés, tal como la gripe. Consulta a tu médico si los síntomas duran más de una semana.

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