El juego de hoy y otra cosa
- Rogelio Adonican
La Selección Mayor de Fútbol de Panamá hoy tiene un compromiso más en su calendario de partidos amistosos.
Léase bien, amistoso. Sí, hago énfasis en este término porque aparte de ser periodista, algunas veces me pongo la camiseta con el corazón y siento que hay personas que más allá de lo deportivo buscan lo comercial.
Estos que intentan pintar este choque “amistoso” como revancha están errados, pues no hay revancha, porque lo que pasó hace dos años, tenía un peso mayor a lo que pueda pasar hoy. Ni metiéndole 10 a 0 a El Salvador podríamos recuperar ese chance de llegar al mundial, con la que pienso fue la mejor selección de fútbol de Panamá de todos los tiempos.
Es por eso por lo que hoy se juega un amistoso, un partido en el que sólo se ganan escalones en el imaginario ranquin de la FIFA. Recuerden, sólo es un amistoso y punto.
Ahora, fuera de la cancha, ayer me di cuenta de que muchas personas lejos de hacer labores informativas, utilizan las ondas hertzianas para hacer proselitismo.
En un programa de radio se dedicaron casi por 50 minutos a tirarle flores al actual presidente de la Federación Panameña de Fútbol y a hablar de su pugna con Lucas Alemán, en lugar de dedicarle tiempo a la gran labor efectuada por Carlos Ruiz y Mariano Rivera el pasado miércoles, en la postemporada de las Grandes Ligas.
Esto último es lo que le da alegría al pueblo panameño, no la agria pugna entre los dirigentes deportivos en Panamá.

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