Panamá mostró garra, pero quedó en deuda
Panamá obtuvo resultados positivos por intensidad y negativos por falta de concentración, situación que, en el mundial, no puede ni debe suceder.
Panamá mostró garra, pero quedó en deuda
Los recientes amistosos de Panamá ante Bolivia (1-1) y México (0-1) dejaron un balance agridulce: Exponiendo solidez defensiva, pero falencias ofensivas, obvio, teniendo en cuenta que no estaban los "titulares" o los habituales suplentes.
Estos duelos mostraron una selección intentando jugar bajo el estilo de Thomas Christiansen, pero sin conseguirlo, aunque la finalidad fue darles oportunidad a jugadores no habituales de mostrarse, sumar minutos y experiencia.
Adicional, la expectativa estuvo centrada en ver a Kadir Barría, joven figura que brilla en el Brasileirao con el Botafogo, quien no decepcionó, anotando un gol a los 5 minutos contra Bolivia y jugando prácticamente solo en el ataque ante México. Cumplió y se metió en la pelea por estar en la lista mundialista.
Panamá sumó resiliencia, resistiendo presiones altas y manteniendo arcos en cero gran parte del tiempo. En el empate ante Bolivia (con autogol de Eddie Roberts al 69') mostró carácter visitante, mientras la caída agónica en el Rommel Fernández por autogol de Richard Peralta (90+3') frustró una actuación digna.
Resultados positivos por intensidad y negativos por falta de concentración, situación que, en el mundial, no puede ni debe suceder, porque se paga muy caro, ya sea con derrota o con eliminación.
Se mostró solidez defensiva sobresaliente ante México y similar bloque compacto (5-4-1) con Bolivia. Hubo talentos individuales que destacaron como Kadir Barría y Kahiser Lenis en Bolivia por transición rápida y John Gunn con 3 atajadas claves, así como Ángel Caicedo y Gustavo Herrera vs México quienes mostraron progreso en contragolpes.
Hay que mejorar una ofensiva débil: En 180 minutos de juego, un solo gol, algunas ocasiones ante Bolivia y poco ataque contra México, urge profundidad, pero recordando que "estos jóvenes", no son los titulares y seguramente uno o máximo dos, integren la lista final.
Estos amistosos no son fracasos, sino alertas valiosas el fútbol lo tienen, pero para conseguir victorias hay que ajustar la ofensiva. Con Christiansen, Panamá puede rugir en el camino al Mundial 2026; el mensaje es claro. ¡A ajustar sin excusas!