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Literatura con voz de mujer
Moravia Ochoa - Publicado:
Esa valoración sobre el aporte de la literatura panameña hecha por mujeres no la ha escrito crítico alguno, excepciòn hecha de Enrique Jaramillo Levi, quien en “Las Esferas del viaje”, selección de cuentos de Moravia Ochoa, hace un importante repaso histórico sobre la cuentística de la mujer panameña.Otras obras de este autor se ocupan del trabajo literario de la mujer desde la perspectiva de los temas.¿Cuál es mi valoración sobre el mismo punto? Pienso que estamos obligados a ser más exigentes.En el siglo 20, que fue nada más ayer, destacó don Rodrigo Miró en sus antologías cerca de 20 nombres de panameñas.Poetas, pero además novelistas, cuentistas, ensayistas.Ya desde sus primeros libros, estas autoras fueron premiadas y, sus obras, sujeto de comentarios y algunos juicios críticos de interés.Nombres como los de Amelia Denis, Nicole Garay, Zoraida Díaz, María Olimpia de Obaldía, Ana Isabel Illueca, Ofelia Hooper, Eda Nela, Acracia Sarasqueta de Smith, Esther María Osses, Rosa Elvira Alvarez, Hersilia Ramos de Argote, Rosa Elvira Alvarez, Matilde Real de González, Stella Sierra, Elsie ALvarado de Ricord, Sydia C.de Zúñiga, Diana Morán, Berta Alicia Peralta, Moravia Ochoa, Giovanna Benedetti, Rosa María Britton, Beatriz Valdés, Gloria Young, Consuelo Tomás, Lucy Chau, Gloria Melania Rodríguez se cuentan entre las poetas, cuentistas, novelistas, ensayistas reconocidas.En la literatura para niños y jòvenes Manuelita de Alemán, Hena G.de Zachrisson, Eda Nela con su novela Lolita Montero.Algunas quedan por mencionar, naturalmente, entre ellas la novelista Rose Marie Tapia, promotora de lectura, activista cultural que ha asumido con entusiasmo y acciones sistemáticas la tarea de hacer lectores en barrios pobres, campesinos, y en cárceles, sin excluir otros centros.Rose Marie promueve y vende sus novelas y cuentos con gran rapidez y éxito.Semanalmente se la ve en librería local rodeada de autores principiantes que acuden a su agrupación “Letras de Fuego” en busca de consejo y orientación.Creo que nombres de mujeres valiosas en la literatura panameña ha habido muchos en el siglo 20.El siglo 21 ha despegado sin novedades estremecedoras en el frente literario.El mundo comunicacional invadido e interferido por la tecnología innovadora, pero no siempre sana, rebasa y deteriora los valores, incluido los nutrientes de lo que antes fuera el arte literario: poesía, novela, cuento, dramaturgia, la dimensión del ensayo.El yo interno antes rico del ser humano se ve invadido por interferencias que no tienen la magia y belleza de lo que el subconsciente crea.Torpe, confuso, no tan exigente en lo que oferta, el libro dice menos a las mayorías.Hablo de lo que tenemos.Por supuesto, algunos opinan diferente.Antes esa preocupación no existía porque buscábamos "el libro", nos gustaban los libros, hasta los llamados "paquines" y disfrutábamos de la lectura.Hoy se habla de campañas de lectura, y este fenómeno ocurre precisamente porque existen las carencias, muchos no le ven valor al libro, tienen internet, televisión, de allí sacan resúmenes , son estudiosos del internet hasta el agotamiento.Consumen lo bueno, lo malo y lo feo que la internet brinda.Un pequeño y delicado homenaje a una escritora que no hemos mencionado: la poeta y ensayista Elsie Alvarado de Ricord .Ella dio los mejores ejemplos de lo que es hacer la valoraciòn de escritores que en su momento y aún hoy tienen significado en la literatura panameña y en la de otros países.Prueba de lo que afirmamos es su libro sobre la Obra Poética de Dámaso Alonso (autor español) , Estilo y densidad en la Poesía de Ricardo J.Bermúdez, comentario acerca de Demetrio Herrera Sevillano, Ricardo Miró y su ensayo El español de Panamá: estudio fonético y fonológico.Menciones especiales hacemos de Dora Pérez de Zárate , quien hizo aportes importantes a la obra de su esposo sobre el folklore de Panamá y escribió ensayos premiados tambièn sobre folklore, además de una novela titulada “Lolita Montero”.Dejo al lector el derecho a opinar sobre la base de lo dicho.Aportes hay, pero carecemos de "la obra" grande, de una escritora magistral, una Mistral, una Simone de Beauvoir, una Mastreta que ha trascendido a otros países a pesar de los comentarios que no siempre favorecen su obra,una Dulce María Loynaz, una Gioconda Belli, una Vidaluz Meneses,una Rosina Valcárcel.son autoras que no responden a trampas de mercado, a publicidad para los incautos.Vayamos a las raíces de nuestra herencia humana, conmovedora en su capacidad de ternura, de vida y de verdad, sin que la tecnología innovadora y hasta necesaria --hasta cierto punto--- nos quite el concepto de valor y de amor, de oficio y de pasiòn que tienen las palabras.Nunca me lo he preguntado.Podría ser porque las profesiones diversas --la mujer està acaparando muchas de las profesiones que antes eran ocupadas por el varón--- la llevan a abismal distancia de la mujer cargada de poesía, de sueños.Hoy la mujer se ocupa de tantas cosas ......puede que la dulzura se le escape de las manos, de la voz y hasta del alma.Hace lo que el hombre, para sobrevivir.Es una lucha dura.Creo que el hombre ya no sueña a la mujer ni la idealiza, por la misma razón que ella ha perdido las razones para la poesìa y el misterio de ser solo mujer.Muchos van, puede que compren libros, al menos eso buscan, y además se suman a ese espacio distinto dentro de la tortura de la cotidianidad para escuchar una conferencia o conocer un escritor de aquí o de allá, mas no estoy tan segura de que lean todo lo que compran.De otro modo seríamos más cultos, más buenos, mejor informados.Iríamos en los buses, en los taxis,estaríamos en las esquinas, en las refresquerías y restaurantes con un libro bajo el brazo.