Panamá enfrenta reto de agilizar movimiento de carga frente a sus competidores
El traslado terrestre de contenedores tarda más de dos horas aquí, frente a los 40 minutos de Cartagena, Colombia: una diferencia superior a 1 hora y 20 minutos
Panamá debe fortalecer su capacidad logística y digital para atender las necesidades del mercado. CORTESÍA
El transporte de mercancías en contenedores por Panamá enfrenta una diferencia de hasta 1 hora y 20 minutos en los tiempos de traslado frente a otros centros de la región, lo que, según expertos en la industria, podría debilitar su posición como hub logístico y portuario.
Esta brecha responde, a juicio de René Gómez, presidente de la Cámara Marítima de Panamá (CMP), principalmente al deterioro de las vías por las que transita la carga y a la limitada interoperabilidad y digitalización que existe en los trámites relacionados con dicha operación, ocasionando que el traslado de contenedores tarde más de dos horas, mientras que, en países como Colombia, específicamente en Cartagena, el tiempo estimado es de 40 minutos.
Advierte que la llegada del fenómeno de El Niño y el conflicto en el estrecho de Ormuz podrían aumentar el congestionamiento debido a que el Canal de Panamá ya ha comenzado a reducir el calado permitido a los buques, lo que podría aumentar la demanda de rutas alternativas, como el ferrocarril, o complicar el panorama de imponerse otras medidas como la reducción de tránsitos.
Gómez explicó que las tensiones en Ormuz están redirigiendo las cargas hacia Panamá, lo que genera una mayor competencia por la capacidad disponible para el movimiento de contenedores a través de la vía interoceánica, que, al prever una disminución del calado para las embarcaciones neopanamax, las obliga a descargar en el Pacífico para transportar por carretera la mercancía hasta el Atlántico, en donde se enfrentan al mal estado de las calles y al tráfico vehicular.
El experto en temas portuarios Rommel Troetsch considera que el desarrollo portuario y vial es crucial para que Panamá responda a las necesidades de las navieras que ya reclaman mayor capacidad operativa.
"Estamos ante una demanda sin precedentes; las navieras no han sido voceras de que quieren más capacidad en Colombia o en México para el trasbordo, sino que quieren más capacidad en Panamá", dijo.
Destacó, en ese sentido, la construcción de los puertos de Telfers, Corozal e Isla Margarita, aclarando que, al tratarse de proyectos cuya puesta en marcha tomará alrededor de tres años, es necesario buscar otras alternativas como la expansión del canal seco, que incluye el ferrocarril y la autopista Panamá-Colón, vía que, a su parecer, ya demuestra que no cuenta con la capacidad para movilizar la cantidad de contenedores que requiere la industria, pues fue concebida para el transporte de personas y carga de la Zona Libre de Colón, no para trasladar cargas que ascienden a más de 1 millón de contenedores.
Troetsch coincide con el presidente de la CMP en que las navieras, ante los efectos climáticos que podrían extenderse por los próximos cinco años, buscarán otras vías para movilizar sus cargas; por ello, es importante que el país refuerce su infraestructura portuaria y las ventajas que ofrece al mundo mediante el canal seco.
Agregó que, aunque otros países aspiran a conectar sus costas de manera terrestre para competir con el istmo, no cuentan con las mismas bondades; por tanto, no perderá su atractivo logístico.
No obstante, ello también dependerá del trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado y de los planes que se tengan a futuro en la autopista Panamá-Colón.
Panamá, reiteraron los expertos, debe fortalecer su capacidad operativa y digital para atender las necesidades del mercado y sacarle mayor provecho a su posición estratégica con el objetivo de seguir consolidándose como un hub marítimo y portuario en la región.