Velada folclórica fue magistral
La pasión por la música y las danzas vernaculares quedaron de relieve durante la reciente Gala anual del Grupo Folklórico de...
El público apreció la belleza y variedad de danzas folclóricas de nuestro país. Además, el talento de los bailarines. Shino SH
La pasión por la música y las danzas vernaculares quedaron de relieve durante la reciente Gala anual del Grupo Folklórico de Proyecciones Ritmos y Tradiciones, que dirige el profesor Gino Isaac Herrera, "¡Ay, Panamá de mis amores!".
En el espectáculo, catalogado de primer mundo, niños, jóvenes y adultos hicieron gala de su habilidad y talento, además eran ovacionados en cada presentación.
Más de 100 bailarines participaron en el espectáculo. Se notó disciplina, trabajo en equipo, garbo y orgullo por ser parte de esta gala, donde las coreografías, colorido del vestuario y la interpretación de danzas folclóricas de distintos puntos de la geografía nacional, mantenían al público entusiasmado y cautivado. ¡Y qué decir de El Punto! Siempre causa embeleso y recibe ovación cerrada. Yesimar Caballero, actual novia del conjunto, fue la encargada de bailar esta hermosa pieza junto al caballero David Varela.
La audiencia tuvo la oportunidad de ver bailar a pequeñines y niños la Cumbia Chorrerana y Darienita, además de Valdivieso, bailes de Bocas del Toro y de la Península de Azuero.
También fueron aplaudidos las parejas que bailaron El Tamborito, el Atravesa'o, La Mejorana, Bullerengue...
Hay que destacar la belleza de las danzas de salón y el vestuario. Estas hicieron a muchos de los presentes evocar hermosas veladas de antaño, donde ellos eran los protagonistas del espectáculo, luciendo hermosos y vaporosos vestidos las damas. Los caballeros, muy elegantes, con zapatos lustrados que hasta podían verse reflejados en ellos.
Las presentaciones del 10 y 11 de septiembre en el Teatro Balboa fueron un despliegue de color, destreza en la danza, música, ritmo y armonía.
No podía ser para menos. Era la celebración del 31 aniversario del conjunto folclórico, cuyos orgullosos miembros ensayaron durante meses, pues estaba el interés de lucirse y demostrar amor por el folclore.