Llegó el momento de estabilizarse
Soy un hombre aventurero, monseñor. Mi vida ha sido muy agitada. Desde que tenía once años he estado trabajando, llevando bultos en el muelle, vendiendo ...
Llegó el momento de estabilizarse
Soy un hombre aventurero, monseñor. Mi vida ha sido muy agitada. Desde que tenía once años he estado trabajando, llevando bultos en el muelle, vendiendo frutas y jugos naturales en el puerto y luego embarcado recorrí América Central y parte del Sur. He conocido mucha gente, buena y mala y he aprendido que en la vida hay que pelear para conseguir lo que uno quiere. Que en esa pelea uno tiene que golpear primero, no dejarse engañar y estar siempre a la defensiva. Nada más hice hasta tercer grado, pero he aprendido mucho de la gente. Dos veces he sido herido de bala. Una por andar con la querida de un mafioso y la otra por reclamar ante una trampa en un negocio. El otro me disparó y yo le respondí, yo quedé herido y él murió. Sí, he tenido aventuras amorosas en diferentes puertos.
Después de dejar de embarcarme me metí en un negocio de venta de carros usados y normalmente me va bien. No me he casado porque no creo en las mujeres. No creo que exista fidelidad y en este mundo el que puede engaña y traiciona.
Ahora bien, no soy hombre que le guste hacer daño a nadie. Soy bueno con la gente cuando creo que debo ayudar. Últimamente he estado asistiendo a una iglesia que es católica donde hay un cura español que regaña mucho, pero que es sincero. Dice la verdad, habla con el corazón y hemos conversado en varias ocasiones. Le gusta que le cuente mi vida y aunque me dice que no está de acuerdo con algunas cosas que he hecho, no me está acusando por mis pecados. He hecho una platita y ayudo a mi madre y a dos hermanos que tienen ya carrera universitaria, pero que están bien pobres.
Quién lo iba a decir: el aventurero que nada más llegó a tercer grado ayuda a los letrados. Pero sabe una cosa, me siento solo, bien solo. Vivo en un apartamento bueno y tengo amigos de tragos y de fiestas, pero no tengo a nadie con quien compartir mi vida. Mi mamá ya está mayor y tiene su vida hecha y la visito, pero no siento ganas de vivir con ella.
Estimado hermano, no está solo, ya que Dios está con usted y lo ha acompañado todos estos años. Usted ha tenido coraje, se lanzó a vivir por su cuenta desde muy joven y ha trabajado mucho. Lástima que no terminó sus estudios. No estoy de acuerdo con que los niños trabajen. Es necesario que se preparen bien y que vivan su niñez con su familia. Pero bueno, usted ha trabajado duro. Estar embarcado no es fácil y aunque conoció mucho, perdió la oportunidad de hacer la vida con una esposa y unos hijos y vivir más establemente.
Como usted ha crecido en un ambiente hostil dice que la cuestión está en pelear y no confiar en nadie, pero si no fuera por la gente, desde los clientes que le compraban las frutas de niño, a los que le permitieron ir en sus barcos, hasta los que les venden y les compran los carros usados, usted no tendría un centavo hoy. Es decir, mucha gente ha estado detrás de usted apoyándolo. Desde su madre y familia hasta los muchos que le han dado oportunidades para que usted trabaje.
...LLEGÓ EL MOMENTO DE CASARSE. DEBE BUSCAR A UNA MUJER BUENA, HOGAREÑA, CRISTIANA Y HACER SU HOGAR. DEBE USTED FORMAR UNA FAMILIA, CRIAR A UNOS HIJOS Y ESTAR ACOMPAÑADO EL RESTO DE SU VIDA.
Se ha metido en líos de faldas y eso tiene siempre sus consecuencias negativas. Ya ha matado, en defensa propia, a alguien por asuntos de negocios. Le suplico que en adelante acuda a la ley cuando haya conflictos. Nunca arriesgue su vida ni la de nadie por asuntos de dinero y negocios. La vida es sagrada y está por encima de cualquier posesión material. Creo que llegó el momento de casarse. Debe buscar a una mujer buena, hogareña, cristiana y hacer su hogar. Debe usted formar una familia, criar a unos hijos y estar acompañado el resto de su vida.
Bien ha dicho usted que por su forma de vivir no adecuada ha estado juzgando a la gente. De hecho uno proyecta en otros lo que uno vive. Sí hay mucha gente buena y que es honrada y fiel. Hay matrimonios maravillosos. Me parece bien que tenga amistad con ese padre español. Ojalá se involucre más en la vida cristiana. Le irá mucho mejor en la vida, en cuanto a paz, felicidad, armonía. Ya es tiempo de vivir una existencia más tranquila en el seno de un hogar. Me parece muy bueno que ayude a su familia y a toda la gente que pueda y recuerde que el Señor lo ama y que con El usted es invencible.