opinion

Nosotros los primates

Hemos, en esta corta línea existencial en la que navegamos, construido catedrales y puentes, barcos y carreteras; nos hemos peleado con los elementos más indomables y con los animales más peligrosos y cuando vencimos al enemigo llamado mundo, cuando fijamos nuestra bandera en la cúspide de la montaña de la vida, nos miramos y nos dimos cuenta de que no cabíamos todos.

Alonso Correa | opinion@epasa.com | - Actualizado:

Nosotros los primates

Los seres humanos, los simios lampiños y débiles que han conquistado el mundo, nos hemos colocado en la cima de la naturaleza porque, ¿por qué? Esa es la razón, la cuestión que nos diferencia de todas las máquinas creadoras de dióxido de carbono, es la pura esencia de la filosofía, la pregunta. El conjeturar acerca de todo lo que nos rodea, lo que nos compone y lo que compone lo que nos compone. Esta sedienta necesidad de conocimiento nos hizo crear imperios, formar masas y levantar montañas para satisfacer al súcubo de la información.

Versión impresa

Pasamos de lanzar ramas y afilar piedras a exterminar razas y dividir átomos para imponer el régimen del "poder del pueblo" en cada rincón del planeta.

Hemos, en esta corta línea existencial en la que navegamos, construido catedrales y puentes, barcos y carreteras; nos hemos peleado con los elementos más indomables y con los animales más peligrosos y cuando vencimos al enemigo llamado mundo, cuando fijamos nuestra bandera en la cúspide de la montaña de la vida, nos miramos y nos dimos cuenta de que no cabíamos todos.

Ahí, nuestro instinto más animal prevaleció, y desde ese momento, los que se asentaron gracias a la suerte y la maldad, llevan queriendo arrasar con todo que pueda amenazar la posición de los que siguen en la cima. Manteniendo los hilos del control de los alimentos, el agua y la información para que nada ni nadie pueda subir más allá de los límites que ellos mismos establecieron.

Entonces empezamos a pelearnos por la relevancia y el dinero, ese único ascensor que hay, para colarnos en las proximidades de este pico. Haciendo comparaciones estúpidas, peleándonos por idioteces y marcando diferencias entre nosotros que no sirven para más nada que para separarnos. Clasificamos, catalogamos y decidimos qué, quién, cómo y cuál es la única actividad que le da valor a nuestra existencia. Nos enzarzamos en reyertas para descubrir quién vive mejor en el estercolero del día a día. Vemos llover tristeza y, en el más insensato movimiento, nos bañamos en las gordas gotas del aguacero. Y nos entristecemos cuando nuestra capacidad no alcanza para llenar esa imperiosa necesidad de atención y nos afligimos de la felicidad plena de realizar aquello en lo que somos buenos. Sintiéndonos abatidos por quedarnos fuera de la lotería de las modas. Pero ¿es que acaso los albañiles no son artesanos del hormigón y el acero o los médicos artistas del cuerpo y de las enfermedades o los ladrones economistas del dinero ajeno?, ¿o esos eran los políticos?

El daño ya está hecho, ya estamos dentro del juego en el que nos querían, ya nos han hecho engranajes de la maquinaria que nos mantiene reprimidos, estos parásitos se han enraizado en nuestra idiosincrasia para mantenernos dentro de la sociedad moderna, nos educamos en mantenernos dentro del grupo, excluyendo a todo lo que saque un pelo fuera de la flaca circunferencia de la
comunidad. En el control está el peligro y en el fanatismo está el germen. De ahí nace el amor por las ideologías autocráticas. De ahí sale la inyección de las doctrinas que oprimen la libertad. De ahí aparece el estrangulamiento de las vías de la plenitud. Porque ya nos conformamos con esto, ya nos parece bueno que no nos escupan en la cara, ya hemos renunciado a la privacidad, a la voluntad, al libre albedrío y a la felicidad para vendernos “seguridad” y “confort”. Hemos regalado todo lo que nos había hecho primates más allá de los primates, todo lo que habíamos conseguido para superar la barrera de la naturaleza y sentarnos en lo más alto del cielo se quemó con el incendio del control de las masas.

Etiquetas
Regístrate para recibir contenido exclusivo
Más Noticias

Economía Apatel enciende las alarmas por impacto de la criminalidad en el turismo

Economía Más de 5 mil trabajadores retoman labores en Chiquita tras reactivación bananera

Sociedad Aprueban crédito extraordinario para la Fase 1 de la sede principal del Servicio Nacional de Migración

Sociedad Minsa invertirá cerca de $1,000 millones en infraestructura de salud

Economía Gabinete aprueba $64.6 millones al Fondo de Estabilización Tarifaria

Provincias Científicos: Urgen medidas para salvar la cuenca del río Santa María

Mundo 'La política de EE.UU. no ha cambiado', dijo Rubio sobre la recompensa de $25 millones por Diosdado Cabello

Economía MEF: Ley de Sustancia Económica es clave para salir de la lista gris

Sociedad Eusebia Calderón de Copete asume presidencia de la Junta Directiva de la CSS

Sociedad Director del Ifarhu explica el atraso en el pago de becas

Deportes Simeone, luego de la caida del Atlético: 'La gente quiere ganar, no llegar a unas semifinales'

Política Transparencia Internacional lanza plataforma de datos sobre dinero electoral en Panamá

Sociedad Isaac Herzog, presidente de Israel, llega mañana a Panamá

Sociedad UP ocupa el primer lugar en el ranking EduRank 2026 y está en el top 50% en 13 áreas de investigación

Economía Ifarhu, sustancia económica y cómo frenar la evasión fiscal transnacional

Variedades Bad Bunny vuelve a confiar en la firma española Zara para la Met Gala

Sociedad Poca eficiencia lleva a pensar futuro del Idaan

Provincias Docente destapa abuso de alumna de 11 años en la comunidad de Jobo Centro, distrito de Donoso

Judicial Legalizan incautación de datos a periodistas y medios digitales por presunta calumnia e injuria

Variedades El motor detrás de la transformación de 'La Bibi'

Provincias Frustran asalto en un centro comercial de Veraguas: hay dos ciudadanos detenidos

Suscríbete a nuestra página en Facebook