Afectaciones a la salud por vertederos a cielo abierto
Unos seis vertederos en los distritos de Santiago, Santa Fe, Atalaya y Soná, en Veraguas, así como en El Jobo de Antón, en Coclé, representan un peligro sanitario por la deficiencia en el manejo de desechos sólidos
Unos seis vertederos en los distritos de Santiago, Santa Fe, Atalaya y Soná, en Veraguas, así como en El Jobo de Antón, en Coclé, representan un peligro sanitario por la deficiencia en el manejo de desechos sólidos, la falta de control en la entrada y salida de pepenadores y la emanación de humo.
Frente a esta situación que está causando contaminación ambiental y afectaciones a la salud de estos moradores, ya hay comunidades como la de El Jobo, que amenazan con realizar acciones de protesta para exigir solución a esta problemática.
Raúl Mendieta, morador del distrito de Soná, manifestó que en el vertedero localizado en la vía hacia el corregimiento de La Soledad, se ve a diario la columna de humo que se dispersa varios kilómetros a la redonda, lo que afecta la salud de los pobladores cercanos.
Alta contaminación
El director regional del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) en Veraguas, Luis Aguirre, informó que en una inspección realizada en el vertedero de la ciudad de Santiago se comprobó la presencia de gases con alto grado de contaminación que pueden afectar la salud de quienes ingresen al área y de los residentes en áreas aledañas.
Uno de los afectados, Herminio Rodríguez, residente en la comunidad de El Espino vía a San Francisco, declaró que desde hace varios años vienen confrontando el problema del humo tóxico que emana del vertedero municipal de Santiago.
Para el ambientalista Luis Ramos, al problema de la falta de administración eficiente de los vertederos se le añade la falta de conciencia de mucha gente que no actúa de manera responsable y deposita basura en parajes solitarios como la carretera de La Florecita entre Santiago y Atalaya.
Mientras tanto, los residentes de la comunidad de El Jobo, en Antón, fueron al Consejo Municipal para exigir que saquen el vertedero de la comunidad o procederán con cierre de calles y otras medidas de protesta.
Aneth González, residente de El Jobo, dijo que fueron engañados por las autoridades que les prometieron que allí lo que se ubicaría era un relleno sanitario, pero en realidad es un botadero de basura que está enfermando a la comunidad con la cantidad de basura, moscas, gallinazos y hasta malos olores que antes no había en el área.