Atrévase a tonificar sus músculos
Publicado 2001/09/27 23:00:00
- Tokio
Se entiende por tonificación muscular aquellos ejercicios que ayudan a crear fibras en el cuerpo por medio de movimientos rápidos. Su objetivo: concentrar la tensión en los músculos. El resultado: un cuerpo firme. ¿Se anima a practicar? Marisela Moreno, conocida presentadora del programa Tremenda Mañana, realiza diariamente una rutina de ejercicios para mantenerse en forma.
Aunque la mayoría de las sesiones de aeróbicos incluyen un apartado de "tonificación muscular", no siempre es así y de hecho la tonificación puede realizarse al margen de la sesión siempre que haya una previa preparación mediante el calentamiento. Para tonificar, la posición del cuerpo debe cumplir estos requisitos:
Cuando esté de pie: Espalda recta, cabeza alineada con la columna vertebral de forma natural, hombros relajados pero rectos, pared abdominal firme, pelvis ligeramente basculada hacia adelante, nalgas contraídas, rodillas semiflexionadas y pies alineados con las rodillas. Cuando esté sentadas o tumbadas: Debe aplicar los mismos principios de colocación, teniendo en cuenta que puede permanecer con las piernas estiradas siempre y cuando el cuerpo se arquee. Tanto en uno como en otro caso, de lo que se trata en la tonificación es de realizar ejercicios que trabajen a fondo los músculos y sin necesidad de mucho movimiento. En posición siempre estática.
Algunos consejos que pueden ser útiles al respecto son:
El ritmo de respiración debe ser el adecuado en cada ejercicio. No debe retener nunca la respiración. Concéntrese en los músculos que va a trabajar. Debe hacer que las contracciones sean verdaderas, y aprovechar cada movimiento para trabajar a fondo los músculos. Es aconsejable que después de trabajar un grupo muscular trabaje los músculos que se oponen a él. Por ejemplo: después de trabajar el bíceps, es conveniente trabajar el tríceps. De esta manera trabajaremos la musculatura de forma equilibrada. El número de repeticiones depende de cada ejercicio. Como norma general hay que realizarlo hasta que el músculo haya tenido tiempo suficiente de trabajarse a profundidad. No debe trabajar los músculos siempre desde un mismo ángulo. Es importante que cada una de las fibras que lo forman tenga oportunidad de ser ejercitada. La manera de conseguir esto es trabajar los músculos desde ángulos y posiciones diferentes. No flexione excesivamente las rodillas, podría dañarse las articulaciones.
Tras estos diez puntos es útil hablar de la velocidad que los ejercicios seguirán en este núcleo de tonificación (al ser éste un poco diferente respecto a los demás, un ritmo más marcado que no significa mayor velocidad). .Cuando los ejercicios se realizan demasiado deprisa es muy difícil controlar de forma exhaustiva los movimientos. por lo que es posible lesionarse con relativa facilidad.
No es cierto que los ejercicios rápidos requieran mayor esfuerzo, en realidad, los movimientos lentos y controlados demandan más trabajo de los músculos que aquellos que son rápidos y balísticos.
Aunque la mayoría de las sesiones de aeróbicos incluyen un apartado de "tonificación muscular", no siempre es así y de hecho la tonificación puede realizarse al margen de la sesión siempre que haya una previa preparación mediante el calentamiento. Para tonificar, la posición del cuerpo debe cumplir estos requisitos:
Cuando esté de pie: Espalda recta, cabeza alineada con la columna vertebral de forma natural, hombros relajados pero rectos, pared abdominal firme, pelvis ligeramente basculada hacia adelante, nalgas contraídas, rodillas semiflexionadas y pies alineados con las rodillas. Cuando esté sentadas o tumbadas: Debe aplicar los mismos principios de colocación, teniendo en cuenta que puede permanecer con las piernas estiradas siempre y cuando el cuerpo se arquee. Tanto en uno como en otro caso, de lo que se trata en la tonificación es de realizar ejercicios que trabajen a fondo los músculos y sin necesidad de mucho movimiento. En posición siempre estática.
Algunos consejos que pueden ser útiles al respecto son:
El ritmo de respiración debe ser el adecuado en cada ejercicio. No debe retener nunca la respiración. Concéntrese en los músculos que va a trabajar. Debe hacer que las contracciones sean verdaderas, y aprovechar cada movimiento para trabajar a fondo los músculos. Es aconsejable que después de trabajar un grupo muscular trabaje los músculos que se oponen a él. Por ejemplo: después de trabajar el bíceps, es conveniente trabajar el tríceps. De esta manera trabajaremos la musculatura de forma equilibrada. El número de repeticiones depende de cada ejercicio. Como norma general hay que realizarlo hasta que el músculo haya tenido tiempo suficiente de trabajarse a profundidad. No debe trabajar los músculos siempre desde un mismo ángulo. Es importante que cada una de las fibras que lo forman tenga oportunidad de ser ejercitada. La manera de conseguir esto es trabajar los músculos desde ángulos y posiciones diferentes. No flexione excesivamente las rodillas, podría dañarse las articulaciones.
Tras estos diez puntos es útil hablar de la velocidad que los ejercicios seguirán en este núcleo de tonificación (al ser éste un poco diferente respecto a los demás, un ritmo más marcado que no significa mayor velocidad). .Cuando los ejercicios se realizan demasiado deprisa es muy difícil controlar de forma exhaustiva los movimientos. por lo que es posible lesionarse con relativa facilidad.
No es cierto que los ejercicios rápidos requieran mayor esfuerzo, en realidad, los movimientos lentos y controlados demandan más trabajo de los músculos que aquellos que son rápidos y balísticos.

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