Mánagers y promotores, maquinaria en busca del éxito artístico
- Lineth Rodríguez
El triunfo de una estrella es el fruto del trabajo conjunto entre su casa disquera, el talento y el manejador. Este último se encarga de encontrar contratos, toques y acuerdos un negocio bastante bueno.
La industria del entretenimiento panameña se ajusta a la tendencia de las casas promotoras y los relacionistas públicos.
Atrás quedaron los tiempos, en que un artista recorría solito los medios para promocionar su producto. En pleno siglo XXI, por muy “gallo” que sea un cantante o su música, todos buscan gente que los promueva, los que al final sólo quieren contar, las bienaveturanzas de su cliente. Claro está, que hay estrellas con cola de paja, por ello, siempre tienen que afrontar su pasado y presente a donde van. Pero, no vamos a hablar de quien es bueno o malo, nos enfocaremos en la modalidad mánager y promotor, quién tiene más poder y cuáles son los más conocidos en la palestra musical.
La creación de muchos sellos disqueros, obliga a los artistas a buscar profesionales en el medio para que dirijan sus carreras, en pocas palabras, que lo publicite y le busque buenos contratos; a cambio, acuerdan jugosos contratos que beneficien a ambas partes.
Entre los mánagers más conocidos en Panamá están Dumas Torrijos, Celia Torres, Januario Crespo, Rodney Clark, Anel Sandoval “Walaco”, Reinaldo Long “Rellito”, Mélida Trujillo, Vincent Sandoya, Marianina Tissera y Fabrizio Mejía, que en sus tiempos se encargó de los artistas de rock, ahora de Margarita Henríquez. Algunos de estos personajes empezaron siendo promotores y luego subieron en escalafón.
Un mánager no siempre es dueño del cantante, de los mencionados, tres o cuatro sí tienen un contrato de representación exclusivo con el talento, mientras que los otros, trabajan para una empresa como agentes para encontrar contratos, toques, acuerdos, etc., un negocio bastante bueno.
Celia Torres, quien fuera dueña de Asterisco Récords, mánager actual de Nigga y apoderada de varios artistas panameños como Oneil, Mr. Sam, Little Phas, asegura que "yo nunca fui promotora, y mi papel como manejadora del artista habla por él; busco los mejores contratos, ante las compañías, publishing, sponsor etc".
Por su parte, el dueño de Panama Music, Januario Crespo, especifica que él sí empezó desde abajo, en el negocio de la música "inicié trabajando en una compañía disquera, hace muchos años, como mensajero, luego pasé a promotor, abrí mi propia tienda de discos que se llamaban Top Music, y seguí con la producción de discos por allá por 1995".
El equipo completo.
Para que una compañía surja, necesita más que el director. Las ramificaciones se dividen desde promotores de radio, de televisión, de eventos y relacionistas públicos; personas que se dediquen a realizar los boletines de prensa, y dar detalles de la carrera de una estrella, (lanzamientos, discos, presentaciones). De esta información, los medios de comunicación escogerán lo más valioso que encuentren. Cada miembro de este cuerpo realizará lo asignado por el mánager.
“Por medio del contrato se estipularán los términos y compromisos del mánager y del artista, el principal tiene que contar con un equipo de trabajo y es ahí donde entra el promotor”, manifestó Anel Sandoval de WA Promotions.
Estos últimos, son algunas veces confundidos por los medios como dueños del artista. En ocasiones, se creen tener mucho más poder que el jefe, y privan lo de la información necesaria, pero según Sandoval, “esto se da por dos razones: La información no existe, o la información no beneficia al artista”. Sin embargo, para Luis Carlos Sanjur, el promotor de El Roockie, es más simple: “Hay casos en que los promotores a su vez hacen el rol de managers”. Además, cree que en su caso es cuestión de profesionalismo y respeto, “comparto información de acuerdo a la estrategia que se haya acordado con el artista y su equipo”.
Promotores.
¿Sólo fuentes? Por lo que aseguran nuestros entrevistados, el rol de un promotor o relacionista es el más complicado, a éstos les toca afrontar lo bueno, lo malo y lo feo de los artistas. Son los que ponen el pecho para el primer golpe, cuando se avecina la avalancha de la crítica; por ello, a veces prefieren evitar los comentarios, eso sí, no todos comparten esto. Vicent Sandoya, un ex promotor y ahora manejador de Factor VIII y Pureza Natural, expresa que no entiende el porqué “del código del silencio”. Siente que Panamá es un país demasiado chico en donde todo se sabe, aunque concuerda que “hay cosas como material musical sin editar y proyectos sin concretar que no se deben decir hasta tener todo finiquitado”.
Tal vez por esta razón, es que Celia Torres no trabaja con promotores. Ella contrata relacionistas exclusivos para brindar información “total o parcial” de sus chicos. “Considero que quien promueve a un artista es su propio mánager”.
Sea manejador, promotor o relacionista, al final todos halan la carreta para el mismo lado. Todavía aquí, no se ha dado el caso de que un encargado intente echar por tierra todo lo que construyó con un talento, y para ello o se hacen amigos de sus colaboradores o se imponen. “En mi compañía nadie se atreve a pasar por encima de mí, lo que yo digo se hace, pero lo que pido siempre lo hago de buena forma”, reflexionó Nayo.
Ya sea por amenaza, por ética o por dinero, el trabajo siempre debe ser en conjunto, en el caso de Sandoya, él hace como en el circo, “es el payaso y doma los leones”, o sea, todo. Administra, promueve y aparte es amigo de sus clientes. “Cada cabeza es un mundo y cada músico tiene sus limitaciones o compromisos y con eso se trabaja, porque lo que está en juego es el pan nuestro de cada día".
Más cargos:
Un sello disquero, llámese Sony, Universal, televisa Emi, manejan aparte un personal para eventos especiales que se encarga de promover la carrera de sus artistas.
Según las filiales, y el contrato con el sello madre, el artista tendrá uno, dos o tres mánagers.
Las disqueras también tienen promotores y directores de radio, en distintos países, y cuando el cantante viaja tiene que regirse por lo que ellos le dicen.
El equipo mantiene comunicación constante con las disqueras, “te puedo decir que prácticamente todos los días. En verdad, todas las veces que sea necesario. Siempre procuro que haya una buena comunicación con mis clientes”, dijo Sanjur.
Los tres puntos importantes de un promotor o manejador son “booking” (presentaciones y giras), “merchandising” (vender la imagen del artista por medio de artículos, descargas (discos) y promoción (difundir la música y videos), dijo Walaco.
En el caso del show de Nigga, en noviembre pasado en Figalli, la empresa promotora del concierto Global Brand, contrató a un promotor (Haydeé Tuñón) para manejar todo lo que era la promoción del show, mas no podía dar ninguna información del artista sin autorización del mánager.
¿Y los salarios?.
El salario de un mánager varía. Depende del acuerdo que haya firmado con el artista. Hay manejadores que cobran 50 y 50. La mitad para él y para el artista, adicional cobra un porcentaje por todas las regalías y representaciones que le hagan a su cliente.
Hay otros que cobran el 40% y así. Todo depende del trato que han hecho.
Los relacionistas pueden cobrar como mínimo entre B/.600.00 y 800.00, más B/. 200.00 de viáticos y si vive después del puente, también se le paga transporte. Estos precios varían, ya que cada mánager trabaja con un libro distinto.
Algunos cantantes contratan temporalmente los servicios de relacionistas públicos y les pagan por publicaciones o por tiempo.
Los actuales mánagers empezaron siendo promotores de artistas.
A los promotores les toca afrontar lo bueno, lo malo y lo feo de los artistas.
“En mi compañía nadie se atreve a pasar por encima de mí”, Nayo.

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