Descarrilamiento al sur de España es difícil de explicar: 'El tren del choque es nuevo'
El tren que se salió de la vía es relativamente nuevo, de unos cuatro años y la infraestructura en esa línea Madrid-Sevilla se renovó recientemente.
Una veintena de muertos ha dejado este accidente ferroviario. Foto: EFE
El ministro español de Transportes, Óscar Puente, consideró este lunes que el accidente de ferrocarril de Adamuz (Córdoba, sur del país) que ha causado al menos 21 víctimas mortales es "raro y difícil de explicar", porque el tren que provocó el choque es relativamente nuevo y se había renovado muy recientemente la infraestructura.
En declaraciones a los medios en la estación de Atocha de Madrid, el ministro dijo desconocer las causas del descarrilamiento este domingo del tren de la compañía Iryo, que impactó contra un tren Alvia de la empresa Renfe y provocó la muerte de 21 personas hasta el momento y 29 ingresos hospitalarios de gravedad.
Todas las personas heridas que necesitaban ser atendidas en hospitales tras el descarrilamiento fueron trasladadas a centros sanitarios de la zona, según ha informado el ministro de Transportes.
El tren que se salió de la vía es relativamente nuevo, de unos cuatro años, explicó el ministro, que añadió que la infraestructura en esa línea Madrid-Sevilla se renovó recientemente, ya que concluyeron los trabajos en mayo pasado, con una inversión de 700 millones de euros.
Además, Puente -que se trasladará este lunes al lugar del siniestro- aseguró que se trata de una zona recta.
Los expertos en materia ferroviaria con los que el ministro ha estado en contacto a lo largo de la tarde-noche le indican que es difícil de explicar este siniestro, que será investigado por la comisión independiente que se encarga de estudiar este tipo de accidentes de tren en España.
El titular de Transportes detallado que el descarrilamiento de los últimos vagones del tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid ocurrió "con la mala fortuna" de que en ese momento circulaba, en dirección contraria y en una vía paralela, un Alvia que hacía la ruta Madrid-Huelva, en cuya cabecera han impactado los coches de Iryo descarrilados.
El conductor del Alvia está entre los fallecidos en este accidente.
La peor parte del choque se la llevaron los dos primeros vagones del Alvia, en los que viajaban 53 personas de las 200 que iban en ese tren. Esas dos unidades se precipitaron por un terraplén de unos cuatro metros.
El accidente de este domingo es el siniestro ferroviario más grave acontecido en España desde el año 2013, cuando 79 personas fallecieron y otras 143 resultaron heridas al descarrilar un tren de velocidad alta que cubría la ruta Madrid-Ferrol, en las proximidades de Santiago de Compostela. Entonces, el exceso de velocidad fue la causa del accidente.