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Los cancilleres de Argentina y Uruguay se reúnen para hablar sobre la nueva papelera
REDACCION - Publicado:
El canciller argentino, Héctor Timerman, recibirá este viernes a su par uruguayo, Luis Almagro, para dialogar sobre el proyecto de instalación de una planta de celulosa de la empresa forestal Montes del Plata en el país vecino, a orillas del lindante Río de la Plata.La papelera será la segunda de gran porte en Uruguay, después de la perteneciente a la finlandesa UPM (ex Botnia), cuya instalación provocó el peor conflicto en décadas entre los Gobiernos de Argentina y Uruguay, solucionado hace pocos meses.Los ministros se reunirán en la sede de la Cancillería argentina, en Buenos Aires."Esta no es una pastera nueva.Se trata de un proyecto aprobado en el 2006 por ambos países.Argentina ya dio autorización para su construcción.(Con Almagro) vamos a dialogar y ver si es el mismo proyecto autorizado" hace cinco años, señaló Timerman, en declaraciones divulgadas hoy por la agencia estatal Télam.Timerman consideró que si la propuesta de Montes del Plata, integrada por la sueco-finlandesa Stora Enso y la chilena Arauco, es la misma a la aprobada en 2006, "no debería haber ningún problema".Recordó además que el presidente de Uruguay, José Mujica, ya le adelantó telefónicamente la autorización que concedió su Gobierno a la instalación de la planta en el departamento de Colonia, con una inversión próxima a los 2.000 millones de dólares.El permiso fue concedido por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay tras el estudio de las condiciones técnicas de la planta.La autorización permitirá a la empresa producir anualmente "hasta 1.300.000 toneladas secas al aire de pulpa de celulosa blanqueada de eucalipto", señaló días atrás el viceministro uruguayo de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Jorge Patrone.Arauco y Stora Enso compraron en octubre de 2009 el proyecto en Uruguay de la española Ence, que pensaba construir una planta similar en la misma zona pero que desistió por motivos internos.Luego de siete años de conflicto, los Gobiernos de Uruguay y Argentina llegaron a un acuerdo en noviembre pasado para el control de la planta de celulosa de UPM (ex Botnia) y el análisis conjunto de las aguas del limítrofe río Uruguay, en cuya vera se ubica la fábrica.La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya dictaminó en abril pasado que Uruguay desconoció acuerdos bilaterales para la instalación de la planta de UPM, pero no constató pruebas de una posible contaminación.La papelera generó el rechazo de la Asamblea Ambiental de la ciudad argentina de Gualeguaychú, lindante con la uruguaya Fray Bentos, que bloqueó durante más de tres años el principal puente entre ambos países.