Escribir los conocimientos ancestrales Ngäbe Buglé para mantenerlos vivos
Escribir los conocimientos ancestrales Ngäbe Buglé para mantenerlos vivos
Durante siglos, el pueblo Ngäbe Buglé ha transmitido su historia, su sabiduría y su cosmovisión principalmente a través de la oralidad. Los relatos, los cantos, las leyendas y las enseñanzas de los mayores han sido las formas de preservar la memoria ancestral. Sin embargo, en el contexto actual, donde las influencias externas, la globalización y la pérdida de las lenguas originarias son cada vez más intensas, pasar de lo oral a lo escrito se ha convertido en una necesidad vital para garantizar la preservación de sus conocimientos a largo plazo.
Escribir los saberes ancestrales no significa reemplazar la oralidad, sino complementarla para hacerla más accesible para todos. La escritura permite documentar las costumbres, cantos, los idiomas, los mitos, deportes, las ceremonias y las formas de organización social que constituyen el núcleo de las identidades del pueblo. Al registrarlos, se evita que se pierdan frente a la presión de culturas dominantes o al olvido causado por la migración y la modernización. Además, la escritura brinda la posibilidad de que las nuevas generaciones Ngäbe Buglé accedan a sus raíces de una forma más sistemática y reflexiva.
No obstante, este cambio también implica desafíos éticos y culturales. La oralidad indígena no solo transmite información, sino también emociones, gestos, entonaciones y contextos espirituales que la escritura a veces no puede reflejar completamente. Por ello, el proceso de pasar de lo oral a lo escrito debe realizarse desde una perspectiva original contando con los actores más especializados que son los que viven en el corazón de la comarca, respetando sus formas de narrar y sus significados simbólicos ya que muchas veces se omite algunas expresiones que de repente para el escritor que no es de la etnia no significa nada pero que para el Ngäbe sí. Al contar con libros, revistas, tesis, artículos, ensayos se logra acceder a una nueva herramienta sobre todo ya que actualmente los jóvenes ngäbe buglé poco hablan con sus abuelos y padres, dedican más tiempo en las redes sociales e incluso cuando un estudiante o profesional que quiere saber de algún tema cultural acuden al internet por lo tanto es necesario que en las páginas cuenten con información verídica de esta se evita confundir la población con información falsa.
Por estos motivos, la escritura debe ser una acción autónoma y respaldado, liderada por los integrantes de este pueblo, quienes son los legítimos guardianes de su memoria. No se trata de adaptar sus saberes a la lógica occidental, sino de usar la escritura como una herramienta adicional para mantener la de resistencia y afirmación cultural. Además, como parte de esta nación nos corresponde de manera convencida invitar a las partes: estudiantes, educadores, congresos, autoridades tradicionales, zukias y los ruadre (ancianos conocedores) a todos aquellos que quizás no cuenten con una licenciatura o un doctorado otorgado por una universidad, pero estamos muy seguros de que su vida ha sido completamente dedicada a cultura solo que sus voces no son escuchadas y sus prácticas no son promovidas ni tomadas en cuenta.
¿Porque los Ngäbe Buglé son celosos de sus conocimientos? Esta es una pregunta común en los investigadores, porque muchas personas que saben que no les gusta participar o a simple vista pareciera que no le interesa, pues esto es algo que debemos combatirlo en conjunto. Los ancianos son celosos primero por el arrastre histórico donde las personas que llegan a preguntar y solo publican cosas a su punto de vista y descuidan conceptos claves, por el racismo que hizo que los nuestros desconfiaran totalmente de personas que no sean de la tribu y también porque no se les explica bien. Hay que invitar a los conocedores a brindar la información, a dar la confianza y a los investigadores a ganarse esta confianza tan valiosa a través de transparencia y comunicación efectiva.
En cuanto al pueblo Ngäbe Buglé, hoy cuenta con una ley de educación bilingüe intercultural nos referimos a la ley 88 del 26 de noviembre del 2010 que reconoce la lengua y los alfabetos de los pueblos indígenas de Panamá. Ha sido de mucha utilidad ya que con esta ley hoy día se cuenta con una forma de escribir en el idioma materno y además coordina en conjunto con el ministerio de Educación, y congresos generales a enseñar en Ngäbere o buglere en las escuelas desde el nivel primario.
Porque es importante invitar a los ngäbe buglé, nos solo profesionales, también personas con voluntad, porque muchas prácticas se han ido modificando a una velocidad asombrosa, lo cual representa peligro de extinción de la identidad original. Llegará el momento donde los jóvenes realmente no conocen la génesis de las costumbres.
La danza es el ejemplo que más podemos traer a colación, en los últimos años se ha realizado una ola de diálogo respecto a los cambios en la danza ya que en actividades como el festival meri bä nuäre y desfiles patrios donde se ejecutan danzas tradicionales, pero adicionalmente se le agrega coreografías contemporáneas, una gran parte de la población ven esto como algo peligroso porque al modificar la danza ancestral, se pierde originalidad y los jóvenes o niños solo conocen lo actual pero no el origen real. Para esto es importante convocar a las organizaciones o fuerzas vivas en la comarca a ponerse de acuerdo y definir con firmeza cuáles son los límites ya que los jóvenes a veces buscan nuevas formas de expresión para mantener vivas las tradiciones en contextos modernos de esa forma preservarla para las futuras generaciones.
Ejemplo de que escribir aporta un valor agregado:
Tesis del licenciado Isidro Acosta Galindo denominado: la población Ngöbe (Guaymi) ¿una nación? Publicado en 1989 por la universidad de Panamá como trabajo de opción de grado para optar por la licenciatura en derechos y ciencias políticas.
El licenciado Isidro narra que cuando le tocó elegir un tema de tesis se inspiró en la reivindicación de los pueblos originarios, esta idea le llega fruto de una oleada de movimiento de autodeterminación de los pueblos, esto se basa en algo tan importante como, ¿Cómo nos llamamos como pueblo?, ya que es muy sabido que a los pueblos originarios se les llamó indios o indígenas por un error ya que los exploradores españoles buscaban las ricas tierras de la india como ruta comercial, con el pasar de los años se les impusieron nombre a los diferentes grupos originarios, incluso se les cambiaron nombre a comunidades y a personas, muchos apellidos desaparecieron ya que los españoles exigían el cambio de nombres y apellidos. En el caso del Ngäbe, se les llamó Guaymí, esto en realidad no tiene ningún significado real en la lengua materna, fue una manera que se les llamo al pueblo, pero no era la forma que el pueblo se llamaba realmente.
Esto le sucedió a la mayoría de los grupos originarios. Pero en la década de los 70 y 80 del siglo pasado surgen en América latina ese movimiento que motivo a cada grupo averiguar si en realidad eran denominado correctamente, este movimiento que exigía la igualdad de derecho tuvo como fruto el convenio 169 de la OIT en 1989 que reconoce legalmente a los pueblos indígenas como pueblos con derechos a la autodeterminación, convenio que panamá aún no ha ratificado.
El licenciado actualmente catedrático en la universidad de Panamá campus central logró una obra importante levantar la voz de cómo quería el pueblo guaymi que se les llamara. Luego de tantas luchas del pueblo guaymi por una comarca similar, se logra un avance y un acuerdo, en ese entonces se dio el debate sobre, ¿cómo se llamará nuestra comarca? En ese instante el Licenciado presenta su tesis y propone que la Comarca se llamara Ngöbe buglé que significa personas o gente ya tomando una connotación de nación. Esta propuesta fue aceptada en un congreso en Alto de Jesús para luego ser propuesto ante el gobierno.
Incluso el pueblo Guna presenta un ejemplo que a simple vista no se notaba, les llamaban Kuna con (K) luego de un tiempo descubren que en su alfabeto no existe la K y cambian a Guna con (G). Algo que para los demás no tiene significado, pero para el pueblo si lo es y se debe respetar por el principio de autodeterminación que tanto costó conseguir.
¿Qué pasaría si esta tesis no existiera? Posiblemente siguiéramos llamándonos como se nos enseñó incorrectamente.
Usando este ejemplo, hago un llamado a los estudiantes universitarios a seguir ese ejemplo, realizar sus tesis, ensayos, y libros sobre los temas culturales Ngäbe bugle para que perdure en el tiempo. También a los congresos a apoyar en la logística a los investigadores que se dedican a estos temas tan importante para contar con una comarca fortalecida frente al mundo.
Opiniones
1. Hilaria Miranda: estudiante de la universidad de Panamá de la escuela de música, actualmente realizando su tesis de grado sobe el canto ká del pueblo Ngäbe.
Mi motivación de esta investigación del canto Ka fue al darme cuenta de que muchos elementos de este patrimonio están en riesgo de perderse debido a procesos de modernización, desplazamiento cultural y falta de registro formal. Sentí la necesidad de contribuir a su preservación. Con esta investigación, espero dejar un legado que contribuya a la preservación, valoración y transmisión del canto Ka, para la generación futura. Aspiro a qué mi trabajo sirva como fuente accesible para investigadores, docente, estudiante o miembros de la comunidad Ngäbe.
Licenciado Roberto Aguilar: poeta e investigador: Las tradiciones Ngabe, como Krun (un deporte rudo), Bube (un culto a los espíritus), Ogue (fiesta cuando una niña se desarrolla) y Ja uguo ñae (ritual de sanación), son fundamentales para la identidad cultural y espiritual del pueblo Ngabe. Estas tradiciones:
Fomentan la cohesión social*: Las tradiciones Ngabe promueven la unidad y la solidaridad entre los miembros de la comunidad, fortaleciendo los lazos sociales y culturales.
-Transmiten valores y 0063onocimientos*: Las tradiciones Ngabe transmiten valores y conocimientos importantes, como el respeto por la naturaleza, la importancia de la familia y la comunidad, y la conexión con los espíritus y la espiritualidad.
Preservan la historia y la cultura*: Las tradiciones Ngabe son una ventana al pasado, permitiendo a las futuras generaciones entender y apreciar su historia y cultura.
Promueven la identidad y la autoestima*: Las tradiciones Ngabe ayudan a las futuras generaciones a desarrollar una identidad y autoestima fuertes, basadas en su herencia cultural y espiritual.
2. Profesor Dídimo Concepción, actualmente escribe la biografía del cacique Tranquilino Flores. Mi objetivo es rescatar su lucha significa reconocer el esfuerzo de un líder que no buscó beneficio personal, sino la protección del territorio ancestral, la dignidad comunitaria y el respeto a la identidad cultural.
En conclusión
La escritura ofrece una forma más duradera y estable de conservar la memoria cultural. Mientras la tradición oral depende de la transmisión generacional que puede interrumpirse por migración, discriminación o pérdida del idioma, los textos escritos permiten guardar registros permanentes que pueden consultarse, reproducirse y difundirse sin depender de la memoria individual. Así, escribir las historias, los mitos, las normas sociales, las plantas medicinales o los cantos sagrados es una manera de proteger la identidad colectiva frente al olvido o la imposición cultural. Por ellos hacemos un llamado a todos a ser parte de este reto. Además, escribir todo lo relacionado a nuestra nación Ngäbe Bugle ayuda a mantener la resistencia cultural que hace 533 años iniciamos luego de la llegada del Navegante Genovés Cristobal Colon. Permite que los pueblos indígenas se reconozcan como autores de su propia historia tal como ellos los han entendido por siglos y evita que otros escriban por ellos o interpreten sus conocimientos desde miradas externas ignorando detalles cruciales que pueden tergiversar o dañar el verdadero sentir del pueblo. De esta forma, la escritura se convierte en una herramienta de soberanía cultural, un acto político, académico y de reafirmación de la identidad.