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“La verdad os hará libres”
Antonio Saldaña - Publicado:
Encontrar la verdad y enrumbarnos por el camino de la libertad es un empeño de toda la vida.Nunca faltan los tropiezos.Tratándose de la verdad espiritual son muchos los falsos profetas, idólatras y hasta demonios, que pululan en tabernáculos, templos e iglesias.En cuanto a la certeza terrenal, observemos lo ocurrido en nuestro país en política en los últimos años: ya nadie le cree a nadie.En relación a la verdad espiritual, quienes creen que Jesús es el Cristo, Hijo de Dios, la Biblia Plenitud, versión Reina Valera 1960, nos dice en el cuarto Evangelio atribuido a Juan, “el discípulo amado”, en el versículo 8:31,32 lo siguiente: “Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Sí vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.En cuanto a las verdades terrenales, particularmente las provenientes del ejercicio del poder político del Estado, -nos referimos a todas las instituciones del Estado, incluyendo a los partidos políticos- existen algunas personas igual de ciegas que aceptan todo lo que leen u oyen, mientras provenga de una fuente aceptable y les agrade (Demagogia politiquera y agendas mediáticas de intereses creados) Esta actitud no es mejor y tampoco se diferencia en mucho de la anterior.Ambas actitudes provienen de seguir al hombre y de estar sordos a Dios.Para no continuar en la “esclavitud espiritual” o en estado de “bebé espiritual”, debemos escudriñar la palabra.Y, ¿dónde está la palabra de verdad? En la Biblia, en Las Sagradas Escrituras; no en la palabra de hombres, llámense sacerdotes o pastores o políticos.Tenemos que aprender a ser discípulos de Jesús y no de las personas.En la Asamblea Nacional hace unos años ocurrió un milagro, la ley más discutida y adversada –creo- de los últimos años, fue aprobada en los tres debates que establecen la Constitución y la ley; reflexionemos, pues, en este mes de septiembre, Mes de Las Sagradas Escrituras.