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Siéntase bien perdonado
Redacción/ - Publicado:
En este Mensaje al Corazón queremos hablarle del perdón.Quizás hay alguien que lo ha ofendido y usted no ha logrado olvidarlo e incluso guarda rencor hacia esa persona.El Evangelio nos habla del perdón como la actuación necesaria para poder vencer el odio y para acercarnos más a las personas y a Dios.Para experimentar el perdón, hay que perdonar a los demás.Pero, perdonar no es fácil.Cuando alguien nos ofende la tendencia es darle con la misma moneda, ojo por ojo y diente por diente, al mal con el mismo mal.Pero debe comprender que al hacer daño a otra persona se hace más daño a sí mismo, y la venganza puede llegar a convertirse en un mal hábito.También como una reacción a las ofensas, el odio surge fácilmente, envenenando nuestra alma.Lewis Smith dice: "El odio es un cáncer que ahoga nuestra alegría".¿Cómo liberarnos del rencor y del resentimiento? Ante todo enfrente su rencor.Para ello hable con la persona que lo ha ofendido, hable de sus sentimientos, trate de comprenderla.Posiblemente esa persona le aclare lo sucedido.Puede que esté enferma y su conducta sea la manifestación de un problema interno.En vez de sentir rencor hacia ella, dele cabida a un sentimiento de comprensión o de lástima.Es necesario separar al ofensor de la ofensa.De hecho cuando Dios nos perdona sigue amándonos; separa el pecado del pecador y sigue perdonándonos, pero rechazando el pecado cometido.Olvide el pasado, lo negativo.No tenga fijos en su memoria de forma obsesiva, las cosas malas que sucedieron en el pasado; haga un intento por olvidar lo negativo y sustituirlo por ideas del presente o hechos buenos del pasado.También le aconsejamos: No se canse de perdonar .Es difícil prescindir del rencor y del odio, por eso hay que realizar el esfuerzo de personar.Jesús dice: -Perdona setenta veces siete- que significa que hay que perdonar siempre.Es necesario aclarar que perdonar no es permitir ofensas y atropellos.Usted tiene derecho a defender su dignidad, derecho a que los demás sepan que Ud.se respeta, pero perdone siempre y sea feliz.Cuesta liberarse del resentimiento, necesita pedirle ayuda al Señor para perdonar y olvidar.Necesitamos la fuerza del poder de Dios para lograrlo.La venganza jamás logra un empate.Ghandi dijo: "Si nos guiáramos por la justicia basada en ojo por ojo y diente por diente, el mundo acabaría sin ojos y sin dientes".La persona que ama demuestra fortaleza.Significa que puede seguir amando, queriendo, estimando a pesar de lo que le hagan.Significa amar a Dios, acercarse más a El que tiene infinita misericordia; identificarse más con El Señor.Tomemos en cuenta también que algunas de las ofensas que nos hacen son verdades mal dichas; verdades mal pronunciadas.Muchas de las personas que nos quieren, que están cerca de nosotros no nos dicen nuestros defectos.Necesitamos a veces de personas que nos digan nuestros defectos.Si le quitamos "la ironía" que el otro puede añadirle a lo que nos está diciendo y sabemos asimilar lo dicho, esto nos puede hacer un gran bien.En la medida que vaya madurando y adquiera más fortaleza, se sentirá menos perturbado por las ofensas.Su autoimagen positiva le dará seguridad personal; su comprensión de la naturaleza humana, le permitirá comprende las crisis por las que pasan las personas y sus actuaciones.Asimile los golpes que da la vida, en especial las ofensas, buscando ese "algo de verdad" que puedan tener y si su fe es grande, Jesús le transmitirá fuerza espiritual para vencer cualquier ofensa, porque ¡Con El usted es...invencible!.