Incidentes con empresas chinas ponen en duda su fiabilidad en megaobras
Los incidentes en el Cuarto Puente, en el que participan empresas de origen chino, pone en el radar su fiabilidad para llevar a cabo megaproyectos.
Se han registrado varios accidentes laborales dentro de la construcción de esta megaobra. Foto: Archivo
El cuarto puente sobre el canal es una de las obras de infraestructura más importantes que se construyen actualmente en Panamá. Sin embargo, debajo de sus enormes estructuras se ha abierto otro frente: las condiciones laborales y el trato que reciben los trabajadores dentro del proyecto, que involucra a dos empresas de origen chino.
Las dos empresas chinas Harbour Engineering Company (CHEC) y China Communications Construction Company (CCCC) han quedado bajo la fiscalización del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) luego de una serie de situaciones relacionadas con las condiciones laborales, la contratación de mano de obra extranjera y la seguridad dentro de la obra.
Estas irregularidades han llevado a la ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, a intervenir personalmente en el proyecto. Durante un recorrido en el mes de abril, la funcionaria manifestó que encontró condiciones deficientes en áreas destinadas a los trabajadores panameños, particularmente en los comedores y áreas de descanso.
En aquella ocasión, el Mitradel les dio un plazo de 10 días a las compañías para corregir las irregularidades. Según la ministra, mientras los panameños tenían un comedor en condiciones que consideró deficientes, los trabajadores asiáticos disponían de espacios con acondicionadores de aire y mobiliario.
Los reclamos no se han quedado en las condiciones del comedor. En el mes de marzo se había presentado otra denuncia por la cantidad de trabajadores asiáticos y las dificultades de los panameños para encontrar trabajo en el proyecto.
La tensión aumentó en mayo, cuando un trabajador chino fue separado de la obra después de un incidente en el que un ingeniero panameño resultó agredido. El propio consorcio informó posteriormente que tomó la decisión de despedir al trabajador involucrado, mientras el Mitradel levantó un informe para investigar el hecho.
En ese momento, la respuesta de la titular del Mitradel fue directa: no toleraría actos de violencia, maltrato o atropello contra los trabajadores panameños. La ministra colocó el conflicto en un terreno que va más allá de una discusión administrativa, al exigir respeto y dignidad para los trabajadores nacionales.
En 2019, el Ministerio de Obras Públicas impuso una multa de más de un millón de dólares por retrasos relacionados con el diseño de la obra, decisión que fue impugnada por el consorcio ante la Corte Suprema de Justicia.
CCCC también arrastra un antecedente internacional: el Banco Mundial aplicó una inhabilitación a China Communications Construction Company y sus subsidiarias por prácticas fraudulentas relacionadas con un proyecto vial en Filipinas. La medida estuvo vinculada a la sucesora de China Road and Bridge Corporation y se extendió hasta 2017.
Las situaciones registradas en este importante proyecto ponen bajo la lupa la fiabilidad de empresas de origen chino para llevar a cabo la realización de megaobras relevantes para el país.