Ulloa: 'Un país no construye consensos silenciando voces'
Monseñor sostuvo que escuchar implica reconocer el derecho del otro a expresarse, incluso cuando no se comparten las ideas o cuando las palabras incomodan.
El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa.
El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, hizo un llamado a promover el diálogo, el respeto a las opiniones diferentes y la escucha sincera para construir consensos en el país, al advertir que ninguna sociedad puede avanzar si pretende silenciar a quienes piensan distinto.
“Un país no construye consensos silenciando voces”, afirmó Ulloa, al señalar que el diálogo debe desarrollarse en espacios donde todas las personas puedan expresar sus opiniones.
Monseñor sostuvo que escuchar implica reconocer el derecho del otro a expresarse, incluso cuando no se comparten las ideas o cuando las palabras incomodan. En ese sentido, insistió en que nadie debería pretender decir qué voces tienen derecho a hablar y cuáles deben guardar silencio.
Ulloa también indicó que tampoco se debe hablar de diálogo descalificando al que piensa distinto, como si toda la verdad estuviera de nuestro lado.
“Las afirmaciones necesitan estar acompañadas de hechos, de datos verificables, de conocimiento científico y de argumentos que puedan ser examinados serenamente”, manifestó el arzobispo, al subrayar la importancia de sustentar las posiciones con información que pueda ser conocida, contrastada y discutida.
Además, advirtió sobre los riesgos de recurrir a información incompleta, exagerada o interesada para defender determinadas posturas, al igual que caer en la tentación de censurar a quienes piensan diferente.
El arzobispo señaló que estas reflexiones cobran especial importancia ante las decisiones que enfrenta el país, debido a sus posibles repercusiones en las comunidades, la economía, el bienestar de las familias, el futuro de los niños y la protección de la casa común.
Sostuvo que la paz no consiste en cerrar los ojos ante los problemas, sino en afrontarlos sin odio, sin desesperación, sin destruirnos unos a otros.
"Es la paz de quien sabe reparar lo que se ha roto, reconciliar lo que se ha dividido y el perseverar en el bien. Y estas son consideraciones muy importantes, especialmente en las actuales circunstancias históricas, donde debemos tomar decisiones que incidirán positiva o negativamente en nuestros habitantes y en nuestra casa común", agregó.