Pogacar sobre ganar el Tour de Francia: 'Entrar en el club de los cinco era un objetivo'
Pogacar afirmó sentirse "honrado" de haber competido en la última etapa con el neerlandés Mathieu van der Poel.
Pogacar festeja su quinto título en el Tour de Francia. Foto: EFE
El esloveno Tadej Pogacar reconoció que integrar el club de los corredores que tienen cinco Tours de Francia era "un objetivo" y se mostró "feliz por haberlo conseguido".
"Estoy feliz de estar aquí por quinta vez, estoy muy orgulloso de tener esta quinta corona en la mejor carrera del mundo", comentó el esloveno, que se suma a los franceses Jacques Anquetil y Bernard Hinault, al belga Eddy Merckx y al español Miguel Indurain.
"Para mi era un objetivo tener cinco Tours y entrar en ese club. Ahora es un objetivo cumplido", afirmó el ciclista, que señaló que volverá el año próximo "para intentar ganar de nuevo".
Aunque aseguró que "cada Tour tiene su propia historia" dijo que esta edición lo disfrutó más: "teníamos un grupo maravilloso y no he tenido ningún día malo. El ambiente en las cunetas ha sido extraordinario, cada año mejora. Eso me ha permitido disfrutar más".
Además, se mostró orgulloso de haber podido ayudar a su compañero mexicano Isaac del Toro a ganar una etapa, a acabar con el maillot blanco de mejor joven y tercero del podio final.
"Creo que los momentos más intensos que he vivido en este Tour de Francia son cuando acompañé a Isaac en la línea de meta en Barcelona. Ahí se me puso la carne de gallina. También cuando crucé a su lado la meta del Alpe d'Huez este sábado, con lo que ganaba el maillot blanco", dijo.
Pogacar afirmó sentirse "honrado" de haber competido en la última etapa con el neerlandés Mathieu van der Poel, que acabó ganando la etapa de los Campos Elíseos, y con quien ya cuenta algunas otras batallas, como la París-Roubaix, del año pasado.
Con esto Pogacar (Klanec, 27 años) entró en la página de oro del Tour de Francia al igualar los cinco maillots amarillos de los legendarios Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain, hecho histórico que se concretó tras una breve jornada de 89 km que concluyó en París con el triunfo del neerlandés Mathieu Van der Poel (Alpecin), que logró su segundo triunfo.
Un final de Tour maravilloso, el más rápido de la historia, con una etapa corta pero explosiva que terminó con un duelo mano a mano entre Pogacar y Van de Poel desde la tercera subida a Montmartre que dio paso a un esprint impresionante que dio gloria al mejor clasicómano del mundo, exhausto en el suelo nada más atravesar la línea de meta en los Campos Elíseos.
Van der Poel (Kapellen, 31 años), firmó una prestigiosa etapa con un tiempo de 1h.58.49, a una media de 44,8 km/h, por delante de su compañero del Alpecin Jasper Philipsen y del danés maillot verde Mads Pedersen (Lidl Trek)
"Pensé en esta etapa desde el año pasado. Ha sido un sueño, un sueño ganar ante el mejor ciclista de la historia. Creí que nos iban a coger, pero como no llegaban lo di todo y lo conseguí. Hemos sido primero y segundo, es increíble", dijo Van der Poel emocionado en meta.
Pogacar entra en el olímpo del TourEn el pelotón, agotado tras aguantar la subida a Montmarte y los 10 últimos kilómetros hasta meta con Van der Poel, entró abrazando la gloria Tadej Pogacar, de amarillo, directo al álbum de oro del Tour de Francia. Había logrado el quinto maillot amarillo del Tour de Francia, el acceso al salón de ilustres de la carrera más importante del mundo.
Otro salto en su particular lucha contra la historia para un ciclista que está marcando una época en el ciclismo, con un estilo ambicioso y dominador, a veces aplastante, que le ha permitido conseguir unos números imbatibles: 126 victorias en total, 5 Tours con 26 triunfos de etapa, un Giro, 2 títulos mundiales, 5 Lombardías, 4 Liejas, 3 Tour de Flandes.... El ciclismo vive la era Pogacar.
"Es una victoria muy especial, ahora veo mi nombre junto al de las grandes leyendas del Tour, algo que no puedo creer todavía. Para ganar, lo más importante es disfrutar de lo que haces y compartirlo con la gente que te rodea", dijo el esloveno.
"También estoy muy contento por el tercer lugar de Isaac del Toro y como próximo objetivo ya veremos si voy a la Vuelta (a España). Ahora, voy descansar", subrayó.
El triunfo de Pogacar en la presente edición quedó encargado desde la sexta etapa, cuando en el Tourmalet primero y en Gavarnie después regaló para el recuerdo una exhibición en solitario que le permitió endosar 2.38 minutos a Jonas Vingegaard y resto de rivales. Aquel 9 de julio ya estaba llamando a las puertas del "club de los 5 Tours".
Con 5 triunfos de etapa, Pogacar pronto redujo el interés del Tour a la lucha por las plazas secundarias del podio. En París le acompañó en la foto triunfal el belga Remco Evenepoel, alejado a 6.26 minutos, y el compañero mexicano del patrón en el UAE, Isaac del Toro, quien confirmó en el año de su debut las amplias expectativas depositadas en él.
Fuera del cajón quedó la esperanza francesa Paul Seixas, el chaval de Lyon que a sus 19 años y en su debut estuvo con los mejores hasta la última jornada en Alpe D'Huez. Con su clase y juventud reparte ilusión en un país que no celebra un Tour desde 1985, cuando se impuso Bernard Hinault.
El Tour echó de menos la presencia en París del danés Jonas Vingegaard, un fijo en el podio, como primero o segundo desde 2021. Una caída lo retiró en la decimoquinta jornada.
El joven francés Lenny Martínez se aupó a un meritorio quinto puesto, por delante del danés Skjelmose. El primer español, Juan Ayuso, acabó séptimo, "frustrado, pero no decepcionado" en el primer Tour como jefe de filas de un equipo, el Lidl Trek.
Dentro del top diez entró el supercombativo del Tour, el ecuatoriano Richard Carapaz, octavo, rey de la montaña y dominador en los Alpes con dos victorias.