dia-d
Cancionero cubanoa ritmo de jazz
PA-DIGITAL - Publicado:
Un denominador común utilizan todos los comentaristas y reseñadores de la obra musical de Dionisio de Jesús Valdés Rodríguez, mejor conocido como Chucho Valdés, y quien participa del Panama Jazz Festival con su grupo musical.El adjetivo "virtuoso" es el concepto que mejor define la creatividad, ejecución y sobre todo inspiración del universo rítmico del artista que algunos denominan el músico cubano más completo de la actualidad.María Elena Mendiola, al reseñar uno de sus últimos discos (Cancionero cubano), considera que Chucho pertenece al Hall de la Fama, ¿pero a cuál? se pregunta por sus múltiples expresiones musicales y se responde con otras preguntas ¿Al de los grandes pianistas? Sí.¿Al de los grandes creadores? También.¿En cuál género? En todos", concluye al analizar su obra y establecer que domina las vanguardias más recalcitrantes.Y esto tiene que ser así para quien es el hijo del gran maestro intérprete del piano Bebo Valdés y recibir las influencias paternas desde su infancia cuando en las tardes acompañaba al padre que se dirigía a tocar el piano en el Tropicana.De esas experiencias, quedaron muy marcadas las notas en sus destrezas y temperamento, pues desde los cuatro años jugueteaba con las teclas blancas y negras, y a los catorce ya tenía un grupo musical.En octubre del año pasado, justo en el cumpleaños tanto de su padre como en el suyo, hicieron un dúo en el Teatro Real de Madrid para celebrar con un gran concierto que habría sido la aspiración máxima de su abuela, ya que ella siempre deseó verlos juntos en una presentación.Esto sucedió en la película Estudio 54, del realizador Fernando Trueba, quien los une en una interpretación a dos pianos del clásico La comparsa, de Ernesto Lecuona.En 1959 trabaja en la jazz band "Sabor a Cuba", creada por su padre.Por estos años forma un trío y un grupo de música instrumental que cultivaban el jazz cubano.La salida de Bebo de Cuba no es un impedimento para continuar su carrera artística y formar más tarde el célebre grupo Los Irakere, cuya trayectoria les hizo visitar varios continentes y explorar rítmicamente en las raíces de la música cubana para enriquecer sus formas expresivas.Las firmes y profundas enseñanzas recibidas en el Conservatorio de La Habana por maestros como las instrumentistas Rosario Franco, Ángela Quintana y Zenaida Romeu y la teoría de maestros de armonía y contrapunto como Leo Brouwer, Félix Guerrero y Federico Smith dan sus frutos en el trabajo musical de Chucho, quien descuella rápidamente tanto con los Irakere, como con su cuarteto de jazz.Con este último estrena su primer gran éxito internacional, Misa Negra, cuando en Polonia en 1978, obtiene un resonante triunfo.En este festival inicia una relación musical con Dave Brubeck, quien envía la grabación a Nueva York a la selección anual de los pianistas.Chucho queda clasificado en cuarto lugar entre los mejores pianistas de música popular del mundo.Posteriormente, en 1978 obtiene el premio Grammy por la interpretación Misa Negra, en un concierto en el Carnegie Hall de New York.A este premio, suceden otros tres, en 1996 con Havana, coprotagonizado con el trompetista Roy Hargrove y una banda cubano-americana-portorriqueña, en el año 2001 por Live at the Vanguard Village, y en 2002 por el CD Canciones Inéditas, que obtuvo la categoría del Premio Grammy Latino como Mejor Álbum Instrumental Pop.El trabajo musical con Irakere y otros grupos de jazz ha permitido a Valdés grabar más de veinte discos tanto con el sello cubano Egrem, como en otras casas disqueras en Estados Unidos y Europa.De igual manera su trabajo de composición le ha hecho experimentar en nuevas formas rítmicas.Tal es el caso de melodías como Guajira, Calle 14, Lorena, Son 31, que están contenidas en el mencionado disco Cancionero cubano.Quizás uno de los aspectos más sensibles de su vida musical, haya sido el reencuentro con su padre en el año 2008 y la gira que les hizo recorrer diferentes escenarios españoles y consolidar el disco Juntos para siempre, donde exploraron a dos pianos los textos musicales Tres palabras, La gloria eres tú o Sabor a mí, y temas propios como Descarga Valdés o La rareza del siglo.Bebo nunca regresó a Cuba desde su salida en 1960.Siempre vivió en Europa e hizo de sus capitales, su escenario cotidiano.Mientras tanto, Chucho desarrolló su trabajo en su país y recorrió los entablados de varios centros culturales norteamericanos y canadienses, así como presentaciones en países de Europa y Asia.Su interpretación a dúo bajo la conducción del realizador Trueba en Estudio 54, creó ansiedad por verlos unidos.La presentación de Chucho en Panamá abre las perspectivas al público local de apreciar uno de los más grandes músicos cubanos de la última mitad del siglo XX y a nuevas posibilidades a sus casi setenta años de vida e influido por la musicalidad de su padre Bebo con quien acaba de protagonizar conciertos que han dejado al público en un silencio para dar cabida a los requiebros, la nostalgia y la intimidad de diez pares de dedos con sangre familiar.