dia-d
Hay que hablar claro, no tenemos otra salida
Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) - Publicado:
Salo Shamah llega a su oficina poco antes de las ocho de la mañana.Saluda desde la distancia y se introduce raudo en su despacho.Al rato, un asistente le lleva un “tazón” de café y posteriormente nos invita a pasar.Saluda con una sonrisa, pero con la mirada fija en la pantalla del televisor que está ubicado justo enfrente de su escritorio, está viendo el segmento de las glosas y caricaturas de un noticiero de la TV: “Nos dibujan igualito como somos”, dice, después de terminar de ver todo el segmento de ese día, que tuvo como protagonista al nuevo presidente de la Corte Suprema y, como siempre, a un señor gordito, narizón y de cabellera blanca.Le explicamos el contexto de la entrevista y los temas que abordaremos.“Dale plomo, pregunta lo que quieras”.Al principio, cuando se le interroga sobre los temas turísticos, se mantuvo relajado; pero al comenzar a merodear los linderos políticos, cambia de postura, se yergue en el sillón, acelera su discurso y hace ademanes, pero sin perder la calma ni el buen humor que le dejaron las glosas y caricaturas.Shamah, reconocido como uno de los “apagafuegos” del Gobierno, acepta que puso algunas “tildes y comas” en el polémico discurso que pronunció el presidente esta semana, y justifica los señalamientos hechos por el mandatario sobre el papel de los medios de comunicación con una frase lapidaria: “Nosotros hemos pedido cacao”, y se lamenta de que no se hayan logrado entendimientos.El administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá reprocha a los empresauriosque no quieren pagar sus cuentas, combate a los medios de comunicación y periodistas que tienen agendas “teledirigidas” y defiende el derecho que tiene su Gobierno a decir su verdad y en el tono que estime conveniente.Su gestión ha sido exitosa en divulgación internacional, pero también salen del país noticias que pueden espantar, ¿hay alguna forma de que los sobresaltos no incidan en esa imagen que la ATP ha vendido?Nosotros, el Gobierno, no somos una fábrica de hacer malas noticias.El Gobierno es la herramienta de los ciudadanos para tratar de solucionar problemas; es la responsabilidad del Gobierno llevar a cabo una gestión limpia, positiva y que mejore la vida de las personas.Es responsabilidad de los ciudadanos y de los empresarios pagar los impuestos para que esos planes se cumplan, porque como dijo el presidente, las cosas cuestan plata.Es responsabilidad de los medios informar.Ahora, no hay Gobierno perfecto ni empresa perfecta y los medios tampoco son perfectos.En las empresas también hay personas muy buenas, pero también hay poderes económicos que están muy mal acostumbrados por los Gobiernos porque no pagan los impuestos.Esta es una crítica general, no es a uno o a otro, y en los medios de comunicación también hay buenos periodistas, periodistas regulares y periodistas que se prestan para llevar a cabo agendas políticas de otras personas.Hay de todo.El que me diga a mí que los periodistas están metidos en una cúpula inmaculada, eso no es así.Los medios no se pueden convertir en tribunales de justicia.Tú das la noticia y debes volcarte a las autoridades, pero en los medios de información no es el lugar donde se condena a los seres humanos, donde se condena a los funcionarios.Así como la corrupción debe parar; así como los “empresaurios”deben ser llevados a través de la ley a pagar sus impuestos, igual los medios de comunicación deben parar de manejar agendas teledirigidas por dueños que tienen intereses en ciertos sectores, como por ejemplo pagar la menor cantidad de impuestos posible y no utilizar los medios como herramienta de extorsión.Que si eso crea sobresalto, bueno, la responsabilidad de los medios es informar, no convertir al país en la tribuna amarillista que puede llevar a alejar el capital.Qué hace el Gobierno, salir sistemáticamente al exterior, logramos el grado de inversión, se consiguió la firma del tratado de libre comercio y este Gobierno ha celebrado más tratados internacionales y ha cerrado muchos tratados que estaban latentes, que se habían negociado, pero no se concretaron.Yo diría que este Gobierno se caracteriza por aterrizar, no somos un Gobierno perfecto, tenemos un presidente que tiene un carácter bastante fuerte, pero hay que hablar las cosas como son: este es un Gabinete que aterriza los negocios.Parece que usted suscribe el discurso que dio el presidente.Yo me identifico totalmente con el discurso del presidente.Uno, porque yo pienso que tú no puedes agarrar por cinco o seis meses a un ser humano, olvídate del ministro, del presidente, del administrador y piensa en el ser humano.Entonces, tú no puedes agarrar un ser humano en lo que ya me parece un asunto personal, un ataque irracional, un ataque político.Que tú agarres y le metas a una persona 40 páginas y 18 portadas.Eso no es informar.Tú explotas la noticia, le das los días de seguimiento que son y las autoridades tienen que tomarla de allí.No todo lo que los medios dicen es verdad.Recuerda que la verdad material está en los expedientes y lo que hacen a veces los medios es contaminar la opinión pública para presionar a las autoridades hacia decisiones y fallos que no son necesariamente lo que debería ser, de acuerdo con la verdad material que hay en el expediente.¿Es cierto que usted es uno de los artífices del discurso?Todo lo que hacemos nosotros en el tema de comunicación es un trabajo en equipo.No me ha respondido, ¿usted redactó el discurso?Puse algunas tildes y algunas comas.¿Qué tildes y qué comas?Fue un trabajo en equipo.Había expresiones de carácter popular allí es donde la gente identificó la huella suya.Bueno, lo que pasa con eso es que al final del camino -¡quiere que le diga una cosa!- el lenguaje del discurso es muy al estilo de él (el presidente).Ahí no hay ninguna palabra que está fuera de la manera campechana de ser del señor presidente.Quiero que sepas una cosa, la gente piensa que el presidente empezó de una manera confrontacional.Hagamos un análisis.Mira todos los noticieros el año 2011, mira todos los periódicos y escucha todas las radios.Nosotros hicimos un análisis y de los periódicos, el 96% de todos periódicos, en la parte de noticias, es absolutamente negativo y atacando al gobierno.¿En todos los medios?Sí.Las noticias en todos los medios son negativas.Es más, hay un noticiero que se da golpes de pecho diciendo ¡la noticia positiva del día!, es decir, ¿de qué estamos hablando? El presidente llamó a un diálogo nacional en mayo para que lo manejara monseñor Ulloa, los medios de comunicación no quisieron participar.Nosotros hemos pedido cacao, ¿sabes lo que es cacao? Bueno, nosotros hemos pedido cacao, nos hemos reunido con periodistas, co directores, con dueños y no hemos sido capaces de lograr un balance.El día que anunciamos el visitante 2 millones, sí salimos en la primera plana, pero dos líneas y el resto del artículo fue negativo, o sea, el Gobierno no se gana una.¿Somos tan incompetentes que no podemos llevarnos bien con los periodistas, a pesar de haber firmado 17 tratados de doble tributación, salir de la lista negra, pero no somos capaces de llevarnos con cuatro periodistas?¿Quiere decir que se cansaron de pedir cacao y ahora van a una lucha frontal?No.No hemos decidido ir a una lucha frontal.La conclusión a la que nosotros llegamos es que el 2012 estaba pintado igual.Allí salió Ebrahim Asvat, el 30 de diciembre augurando al Gobierno un pésimo año.En vez de desearles feliz año a los panameños, salió a decir que iba a ser un año pésimo, es decir, ya él armó el escenario y los medios tienen armado el escenario para seguir manteniendo esta situación.No es que nosotros estamos de confrontación, es que sabemos que no hay otra salida.Entonces, qué nos queda.Hablar claro, tenemos que empezar el año hablando claro, porque negociar con los medios, pedirles que sean más objetivos, no está resultando.¿Puede explicar qué significa hablar claro?No es verdad que el 96% de una noticia o el contenido de un noticiero es malo.Este país no está ni en crisis ni en caos ni en falta de institucionalidad ni falta libertad de expresión.Aquí puede ser que no haya libertad de prensa, pero aquí sí hay libertad de expresión.Aquí no necesariamente los periodistas y los ciudadanos tienen la tribuna donde expresar lo que dicen y lo que sienten, aquí lo que puede que no haya es libertad de prensa, donde los dueños de los medios de comunicación deciden qué se publica y qué no.Oiga, aquí hay libertad de expresión y lo dijo la periodista Mónica Franco, a quien la trajo un grupo de periodistas a Panamá, creo que fue el Forum de Periodistas, el Colegio de Periodistas o el Sindicato, no sé quién la trajo.Ellos han desmentido eso.Vino y la trajo algún grupo de los periodistas, que no ha querido decirlo.El hecho es que se dio un discurso diciendo exactamente lo que el presidente dijo el día 2 de enero en la Asamblea, que realmente los poderes económicos se han tomado los medios de comunicación para llevar a cabo sus agendas y para presionar a la opinión pública para conseguir sus agendas.¿Ustedes han decidido romper el puente entre el Gobierno y los medios?Para nada.Por qué los medios de comunicación pueden decir lo que quieran y nosotros no podemos decir lo que queramos.Por qué nosotros no podemos expresar nuestros sentimientos.Por qué un presidente de la República no puede salir a decir: sí, estamos siendo atacados por quienes no quieren pagar impuestos.Nosotros no somos los confrontacionales, no estamos de pelea contra el pueblo, nosotros no iniciamos esta pelea.¿Quién la inició?Los medios de comunicación.Yo no estoy diciendo que no hablen, que no saquen la noticia, que no destapen los escándalos, en eso les doy mucho mérito.Pero una cosa es destapar un escándalo y otra es después agarrar a las personas que se supone que están vinculadas y dale, que dale, que dale...y ¿sabes qué? Lo que están buscando es que el Gabinete se divida, que renuncien los ministros y eso es atentar contra la institucionalidad.Lo del Gabinete salió de boca de un ministro, ¿por qué responsabiliza a los medios?Los ministros tienen derecho de dar su opinión, yo estoy dando la mía.Yo no estoy hablando a nombre del presidente ni a nombre de ningún ministro --de ningún funcionario del gobierno-- ni siquiera estoy hablando a nombre de mi familia.Estoy hablando a nombre personal, así que los errores que yo cometa en esta entrevista que te estoy dando son errores a nivel personal.De la misma manera cuando un ministro dice que un Gabinete está desgastado, esa es una opinión personal, la decisión la toma el presidente.No son los ministros ni la prensa los que cambian el Gabinete.En su opinión personal, ¿es necesario un cambio?Por qué, si el país está marchando bien; por qué, si las promesas de campaña se están cumpliendo.Qué ganamos con cambiar ministros, si al final del camino se trata de llevar a un país adelante.Ninguna empresa cambia sus directivos, si la empresa está funcionando bien.Hemos pasado por todas las aplanadoras en estos dos años y medio.Si yo hubiera sabido al principio a lo que me iba a someter ahora, jamás hubiera agarrado este trabajo.Y todos los ministros estamos porque el presidente dice que dejemos el cuero en la cancha, y seguimos porque este proyecto va.¿Usted pensaba que este era un mar de leche?Yo lo que pensaba era que este era un mar de verdades y era un mar de balance, un mar de objetividad, eso es lo que yo pensaba.