Baruenses esperan que el oro verde recobre la productividad perdida
Las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro han sido desde la fundación de la República de Panamá, las dos zonas por excelencia en la producción de banano.
Baruenses esperan que el oro verde recobre la productividad perdida
Las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro han sido desde la fundación de la República de Panamá, las dos zonas por excelencia en la producción de banano.
A raíz de las presiones impuestas por la Unión Europea para favorecer las exportaciones procedentes de países que gozaban de preferencias arancelarias en detrimento de los exportadores de Latinoamérica, incluyendo Panamá, la producción cayó.
Aun así, Europa y Estados Unidos siguen siendo los mercados más apetecidos de esta industria. Con la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y del acuerdo comercial de Centroamérica con la Unión Europa se espera que la actividad recobre el esplendor de hace varios años.
Cifras de la Contraloría General de la República revelan que en 2005, en Panamá se producían unas 439,228 toneladas métricas de banano, de las cuales 352,479 toneladas eran destinadas a la exportación.
Para 2012, la cifra solo alcanzó las 307,583 toneladas métricas de producción, mientras que para la exportación solo alcanzaron las 60,748 toneladas.
En Bocas del Toro, zona en la que la actividad se mantiene con mayor pujanza, opera la Cooperativa Bananera del Atlántico, conocida como Coobana, tiene más de 500 trabajadores, unas 550 hectáreas de producción, con una cosecha de alrededor de 1,800 cajas por hectárea.
En el área de Barú, la producción de banano fue suspendida hace unos 10 años, en cuya zona Chiquita Brands administró la producción por más de 100 años, antes de vender sus activos a Coosemupar.
Sin embargo, Coosemupar fue intervenida por el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (Ipaccop) en 2004, pero en la época de mayor producción, cuando era administrada por Chiquita, se exportaban unos 80 contenedores por semana y era el principal motor económico de la región de Barú.
Hoy día si se logra reactivar la actividad bananera, se espera que la misma genere más de 5,000 puestos de empleo en los primeros años.