economia
Zona Franca: alternativa contra la desesperación
Elena Valdez - Publicado:
El distrito del Barú, localizado en la parte occidental de la provincia de Chiriquí, por años se constituyó en uno de pilares económicos más importantes para la región y el país, por acoger una de las empresas bananeras transnacionales con mayor reconocimiento a nivel mundial.Sin embargo, con el pasar de los años y los problemas mundiales que han afectado el sector bananero, muchos han sido los inconvenientes que esta productiva tierra ha tenido que pasar.El principal conflicto surgió en 1997 cuando una huelga de casi 60 días provocó que la Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO), decidiera clausurar algunos secciones en la compañía frutera y así despedir gran cantidad de personas que durante toda su vida se habían dedicado a la labor obrera.Los porteños, quienes se han criado entre platanales y vieron generaciones de familias pasar por esta faena, pensaron que este era el fin y que allí iniciaba la desaparición del distrito, ya que poco a poco la empresa que había sido prácticamente el único sustento económico para ellos se retiraría.Hoy el rumor de cierre de la transnacional pesa aún sobre las espaldas de los trabajadores.Tanto es así que unas 700 hectáreas de terreno han ido clausurando la producción del banano, aduciendo falta de productividad y competitividad en los mercados internacionales.Producto de estas y otras situaciones han provocado que hoy en el Barú aproximadamente un 40% de la población esté desempleada.NUEVAS OPORTUNIDADESComo una alternativa a la situación vivida en esta región, aparece el anteproyecto que busca ofrecer nuevas oportunidades de empleo y desarrollo: la zona franca del Barú.Se trata del establecimiento y creación de un régimen fiscal y aduanero especial de una Zona Franca Turística y de Apoyo Logístico Multimodal que permitirá importar, exportar, descargar, despachar por tierra, mar o aire, almacenar, exhibir, empacar, desempacar, manufacturar, envasar, montar, ensamblar, refinar, purificar, mezclar, trasformar y en general operar y manipular toda clase de mercaderías, productos materias primas, envases y demás efectos de comercio.Según la ley, deberá empezar a operar después de 120 días de su aprobación por parte del Ejecutivo y se establecerá en el corregimiento de Puerto Armuelles.La presentación del anteproyecto estuvo en manos de los legisladores Osmán Gómez y Carlos Smith, ante la Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa.La primera discusión se dió en el mismo distrito ante la presencia de más de mil baruenses que exigían, con pancartas y estridentes altavoces, que se aprobara en primer debate.Posteriormente unos meses después, la ley es elevada ante el pleno de la Asamblea, donde se puso en riesgo la aceptación de la codiciada ley.Ello produjo que varios propulsores de la iniciativa viajaran a la capital, logrando luego su cometido.¿EN QUE CONSISTE?La Zona Franca de Barú incluye el área occidental de la provincia de Chiriquí, aunque claramente en la ley se estipula que la administración estará localizada en el distrito de Puerto Armuelles, a cargo de un gerente que será nombrado por la presidenta de la república y ratificado por la Asamblea Legislativa.Poseerá y operará dentro del distrito de Barú, en una o varias áreas adyacentes y de fácil comunicación con los puertos marítimos, los cuales se destinarán exclusivamente a las operaciones de intercambio o comercio internacional.Estas áreas estarán cercadas y su entrada y salida será por las puertas que se destinen para tales efectos.De acuerdo con la ley, la zona franca deberá contar con un capital inicial de B/.1 millón que será aportado por el gobierno para empezar su funcionamiento.Al respecto, la mandataria Mireya Moscoso, quien sancionó la ley el pasado viernes 6 de mayo, sostuvo que no se cuenta con los fondos para ejecutar el proyecto, por lo que designó al Ministro Comercio e Industrias, Joaquín Jácome para que se hagan los trámites de consecución del dinero.El distrito del Barú será considerado Zona de Desarrollo Turístico Nacional, donde se realizarán actividades propias del sector turismo, adicional al régimen fiscal especial para el establecimiento y operación de una Zona Procesadora para exportación y Zona Libre de Petróleo que permitirá operar y manipular petróleo crudo, semiprocesado o cualquiera de sus derivados.La habilitación del muelle fiscal como puente de encuentro naviero también se incluye en la ley, para el servicio de cruceros e internacional de pasajeros.OPINAN LAS AUTORIDADESFranklin Valdés, alcalde del distrito, manifestó que esta iniciativa surge como una alternativa ante el elevado índice de desempleo de esta región.Dijo que el establecimiento de una área de libre comercio daría la oportunidad a más de 3 mil personas de contar con una plaza de trabajo de forma directa y más de 15 mil de manera indirecta.Manifestó que esto busca fortalecer el comercio, el turismo y otros sectores para convertir la región de Puerto en uno de los puntos de más importantes de distribución de mercancías e insumos para inversionistas nacionales e internacionales, utilizando para ello la ventajosa posición geográfica con que cuenta el lugar.En tanto, Freddy Hernández, representante del distrito del Barú, manifestó que este proyecto esta enmarcado en cuatro aspectos: comercio, turístico, industrial y el establecimiento de la Zona Libre de Petróleo, que beneficiará a toda la provincia e inclusive a las aledañas, puesto que disminuirían los costos de transporte de esta materia.Expresó que esto permitirá las inversiones de empresas y consorcios que permitirán contar con una alto potencial económico.Según moradores de Barú, la zona franca efectivamente sería la opción para reactivar la economía del distrito, ya que las grandes inversiones que conllevan su creación permitirían un gran auge económico.Este distrito, tras una lucha de siete meses, que incluso acarreó protestas y sin número de sacrificios, hoy ven cristalizadas sus aspiraciones, no obstante, se mantienen vigilantes de que se obtengan los fondos.