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Hay nuevos corsarios que trafican piezas precolombinas
Aleida Samaniego - Publicado:
Los modernos corsarios se apoderan de los bienes y piezas culturales de Panamá y resto de los países.Estos saqueadores de tesoros no son Henry Morgan ni Francis Drake quienes tomaban y se llevaban el oro para su propio beneficio.Los nuevos piratas del mundo tienen otra metodología en donde la base es la planificación para obtener los bienes para luego venderlos en el mercado negro internacional, hasta las piezas de los museos estatales son parte de los ambiciosos anhelos de los filibusteros.En América Latina, el saqueo de sitios arqueológicos y los robos en los museos y edificios religiosos siguen causando pérdidas irreparables al patrimonio del continente y de la humanidad.Los objetos se sustraen inescrupulosamente de su contexto histórico para satisfacer la creciente demanda internacional de antigüedades.El último hecho que demuestra que los corsarios modernos están a lo orden para saquear son las más de 700 piezas recuperadas de arte precolombino de "incalculable valor" expoliados de yacimientos en Perú, Ecuador y Colombia.Entre los objetos incautados en la llamada operación "Chavín" había decenas de piezas de oro de gran valor, como pendientes, colgantes y figuras, y restos de cerámica con distintas representaciones, además de más de 30 telas precolombinas.En la operación se detuvo una pareja, formada por un español y una colombiana, quienes adquirían estos bienes en América Latina para después venderlos principalmente en casas de subastas francesas.La pareja fue arrestada en la provincia española de La Rioja, tras viajar a Colombia.El matrimonio, que lleva años dedicado al contrabando internacional, tenía prevista una exposición en Francia para este mes con los objetos expoliados.Por el momento, las piezas arqueológicas intervenidas se trasladarán al Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid para su análisis y estudio, a la espera de que sean reclamadas por las autoridades de los respectivos países.Complejo problema.Este un problema internacional, ya que para la comunidad de profesionales del patrimonio, el tráfico ilícito de piezas arqueológicas, ha aumentado debido a la demanda que existe por parte de coleccionistas, así como por las grandes ganancias que reporta a los grupos delictivos dedicados a esta actividad.Los mercados más importantes de estos traficantes son Estados Unidos, México, Europa y Asia.