nacion
Agonía en las bananeras
Rafael Soto - Publicado:
Una huelga bananera podría iniciarse el próximo 20 de agosto, si la empresa Puerto Armuelles Fruit Company (PAFCO) y el sindicato bananero no llegan a un acuerdo satisfactorio que permita superar la crisis actual, en la que, según los trabajadores, la empresa viola derechos de los obreros.POSICIONES ENCONTRADAS El llamado a huelga formulado por el sindicato el pasado domingo 29 de julio en Finca Ceiba, mantiene posiciones encontradas.Manuel Virgilio Aizpurúa, asesor legal de la transnacional Chiquita Brands, manifestó que la producción bananera de la división de Puerto Armuelles genera un ingreso económico de B/.70 millones anualmente al fisco.Señaló que el llamado a huelga por parte de los trabajadores, aunque es una decisión errada, no puede impedirse, porque es un derecho de ellos como agrupación sindical, aunque detrás haya aspiraciones que van más allá de las razones laborales.Expresó que si la huelga se cristaliza y se llegan a deteriorar las plantaciones, la empresa no tendría los recursos financieros suficientes para rehabilitarlas y ponerlas nuevamente a funcionar, por lo que se pondría en duda la permanencia de la empresa en Barú.En relación a la solicitud del sindicato de reactivar nuevamente la finca Mega 4, indicó que esta no es una alternativa para la empresa, porque no estudian la posibilidad de retomarla, por el contrario se está tratando de negociar con otras compañías la posible venta de los activos que PAFCO mantiene allí.Aizpurúa dijo que posterior a la huelga de 1997, cuando se cerraron varios departamentos de la empresa, se despidieron a unos 1,000 obreros y para poder continuar con la industria, se reinvirtieron alrededor de B/.35 millones.Con esta inversión se puso en condiciones las plantaciones que se habían deteriorado a raíz del abandono que sufrieron durante los 57 días de cese, convocado por el sindicato.Señaló que en esa ocasión un 15% de las plantaciones no se pudieron retomar porque no alcanzó el dinero para recuperar esa producción, que abarcaba aproximadamente las 600 hectáreas que se encuentran abandonadas desde hace tres años.¿CATASTROFE?Muchas autoridades dentro y fuera del distrito de Barú han reiterado que una segunda huelga en las bananeras sería una catástrofe para la región, ya que aún se viven las secuelas de una medida similar de hace cinco años, que elevó el índice de desempleo al 40%, por lo que debe tomarse en cuenta que se encuentra en juego unas 3 mil 200 plazas de empleo.Cameron Forsyth, gerente de la PAFCO, señaló que desconocen cuáles son las disposiciones de los sindicalistas y que el planteamiento de cambiar y reestructurar los sistemas de trabajo y operación sería lo mejor para ambos, pero los representantes obreros no han querido entrar en el proceso."Una huelga sería un desastre para todos", dijo Cameron, al recalcar que la disposición de la empresa es que el desempleo no aumente.En tanto, el ministro de Trabajo, Joaquín Vallarino, afirmó que la "testarudez de ambos" sectores no ha permitido encontrar una solución al conflicto.Por su parte, José Morris Quintero, secretario general del sindicato de trabajadores, solicitó durante una asamblea obrera efectuada el pasado domingo, la aprobación de todos los trabajadores para convocar a una huelga indefinida como medida para exigir el cumplimiento de los puntos acordados.Sin embargo, en lo que resta de ese tiempo las negociaciones continúan para tratar de encontrar las alternativas que permitan salvar la permanencia y subsistencia de la transnacional bananera en el distrito.La Chiriquí Land Company, como se nombró inicialmente a la empresa, llegó a considerarse como la mejor región productora en el mundo por la excelencia y calidad del banano que allí se cultivaba.Se estima que la compañía llegó a cultivar unas 5 mil 200 hectáreas del rubro, pero hoy, de acuerdo con estadísticas, la PAFCO mantiene unas 3 mil 300 hectáreas produciendo, mientras que se han abandonado en los últimos años 800, clausurándose posteriormente otras 700, haciendo un total de mil 500 hectáreas que se han dejado de producir.La razón principal de este problema, según los directivos de PAFCO, es la falta de competitividad y calidad del producto que se cultiva en el sector Pacífico, ya que el rubro se ha desmejorado sustancialmente, lo que ha provocado en los últimos tres años pérdidas millonarias para la empresa.La Dirección Nacional de Banano expuso que por la falta de calidad y debido a algunos problemas climatológicos, las exportaciones del rubro en Panamá han disminuido en un 14% durante el primer semestre de este año.POSICION DEL SINDICATO José Morris, quien durante tres periodos consecutivos ha sido secretario general de Sindicato de Puerto Armuelles Fruit Company, desestimó los señalamientos que se han hecho en contra de la organización obrera por el llamado a huelga, pues sólo lo considera como una lucha justa donde se exige más bienestar para el trabajador.Indicó que los obreros siempre se han caracterizado por respetar los acuerdos y añadió que de efectuarse una huelga, se haría en aras de defender sus intereses que hasta el momento "han sido violados por una empresa injusta".Expresó que el máximo interés de los trabajadores es que existan las fuentes de trabajo, a través de la reapertura de las fincas Ceiba, Malagueto y Guayacán, que fueron cerradas en forma arbitraria e ilegal, violándose la convención colectiva y el Código de Trabajo."Proceder a trasladar a todos los trabajadores de esa finca hacia otras unidades administrativas significa una saturación de las tierras, que no es más que una estrategia para disminuir el trabajo de los obreros y por ende sus ganancias, porque existe mucha mano de obra disponible, sin embargo, el trabajo es el mismo", dijo.De acuerdo con el sindicato, no hay tal falta de productividad en las tierras bananeras como la empresa aduce."Las tierras en Barú son muy buenas", dijo Morris, al señalar que aún se desconoce cuáles son las razones verdaderas de la empresa para que se procediera al cierre de algunas fincas, por lo cual supuso que ésta no es más que otra medida "para crear el caos en el distrito del Barú."La PAFCO siempre ha estado acostumbrada a crear aliados a fin de hacer presión en contra de la organización obrera, buscando con ello la creación de cooperativas productivas, pues sería una medida en la que el trabajador no tendría la oportunidad de contar con alguien a quien reclamarle sus derechos, pues él mismo sería su dueño", razona el sindicalista.A pesar de que la empresa ha manifestado que una huelga no sería más que una nueva conquista para el movimiento obrero, el secretario general señaló que las luchas jamás han sido conquistadas, pues con una acción como esa los más perjudicados siempre son los mismos trabajadores.PERDIDAS El gerente de la PAFCO indicó que todos los problemas que atraviesa la empresa han provocado pérdidas de unos B/.15 millones por año, aproximadamente B/.500 mil al mes y unos B/.45 millones en los últimos años.Forsyth manifestó que desde hace dos años y medio se ha intentado dialogar con el sindicato para exponer la necesidad de cambiar los sistemas existentes y buscar otras alternativas que le permitan una mejor productividad, sin embargo, no se ha llegado a ningún acuerdo.Indicó que la situación actual es crítica, pues no se ha podido concretar ningún aspecto debido a la resistencia del sindicato.De acuerdo con la empresa, el traslado de los trabajadores que fueron replegados en otras áreas de cultivo se debió a la necesidad de disminuir costos, por lo que no se estudia la posibilidad de rehabilitar más las áreas que se abandonaron.Señalan que la transnacional en estos momentos no cuenta con recursos suficientes para seguir subsidiando "ineficiencias y la falta de competitividad", por lo que la compañía se constituye en la subsidiaria que menos eficiencia tiene dentro de la corporación Chiquita Brands en el mundo.Durante las conversaciones, la posibilidad de la empresa de vender los activos de la Mega 4 a otras compañías bananeras fue tal vez el punto de discordia que provocó que el sindicato señalara que no aceptará que estas sean administradas por otras personas, por lo que en vez de cederlas las tomarían para producirlas por su propia cuenta.Sin embargo, aunque ya se había llegado a acuerdos en cuatro de los seis primeros puntos discutidos, inicialmente las negociaciones se enfocaron en defender y exigir la reactivación de la Mega 4, a pesar de que la empresa ha reiterado que no retomarán más estas tierras.Según los directivos de PAFCO, la inestabilidad y la falta de acuerdos entre ambas partes no está ayudando en nada, ya que se perjudica inclusive a los actores que viven de esta industria, beneficiando con ello las producciones en otros países que han logrado subir sus ganancias en comparación con la producción en Panamá.Por ello, se necesita lograr una competitividad en la división de Puerto Armuelles.Panamá como país exportador de banano llegó a producir hace unos cinco años, alrededor de 41 millones de cajas que en su mayoría eran producto de los cultivos que se hacían dentro del grupo de Chiquita Brands, en la división de la Puerto Armuelles Fruit Company, pero hoy, con todos los conflictos que se han presentado en la producción nacional, la exportación está por los B/.30 millones de cajas, o sea, una reducción de un 10%.COSTOS Y NEGOCIACIONES La producción de una caja de banano en la empresa PAFCO tiene un costo promedio de B/.8.00 y de acuerdo con un estudio se comprobó que en las fincas que fueron clausuradas hace un mes, el costo promedio era superior a los B/.8.00, sin embargo, el precio de venta para la empresa es de B/.5.00, lo que obviamente no alcanza a cubrir siquiera el costo de producción.Según analistas de la empresa PAFCO, la transnacional Chiquita disminuyó en unos B/.11 millones las exportaciones mundiales durante el primer semestre del año 2001, de las cuales un 80% de dichas pérdidas se generan en la división de Puerto Armuelles por la falta de productividad que se requiere para la efectividad de la industria.Por ello, la región ha sido catalogada como la menos productiva para la transnacional.Costa Rica, que también es un exportador de la fruta, alcanza a exportar unas B/.100 millones de cajas aproximadamente y Panamá escasamente llega a los B/.30 millones, lo que significa que existe una drástica disminución, a raíz de la huelga obrera que llegó a registrar grandes pérdidas e inversiones millonarias para poner nuevamente en funcionamiento la industria.En busca de alternativas positivas, las negociaciones que iniciaron desde el pasado 6 de julio tenían como principal objetivo analizar seis puntos que hacían referencia a un pliego de peticiones presentado por el sindicato en el Ministerio de Trabajo el 25 de junio.Según el asesor legal del sindicato, Antonio Osorio, se enfocaba como prioridad para los trabajadores, las violaciones al Código de Trabajo y las negociaciones de la nueva convención colectiva.En el transcurso de las conversaciones, los sectores obrero y patronal presentaron contrapropuestas en las que se exponían soluciones a los puntos fundamentales y prioritarios para el buen desarrollo de la producción, como la parte de la cosecha, protección, empaque, libertad de administración y la responsabilidad por parte de ambos con relación al trabajo realizado, a fin de buscar la efectividad que necesitan para la modernización y la flexibilidad para el desarrollo de la actividad bananera en la región de Puerto Armuelles.También se discutiría el tema del traslado de los 554 trabajadores y el abandono de la Mega 4, ya que hasta el momento según los sindicalistas, lo único que se percibía con esa medida era eliminar las estructuras administrativas para concentrarlas en una sola zona.OPCIONESPara el asesor Aizpurúa, cuando se realice un estudio concienzudo, podría existir la posibilidad de iniciar el cultivo de otros rubros que tengan aceptación, como sería la piña, melones, y otros que se podrían desarrollar, siempre que se presenten las condiciones del terreno.Destacó que se analizará y procederá con esa posibilidad.PAFCO se comprometería a colaborar y mercadear la producción que allí se dé, a través del uso del equipo de transporte de la empresa y a las estructuras del mercado.En tanto, Oscar Igor Fonseca, negociador de PAFCO y encargado de asuntos laborales, manifestó que la empresa jamás ha querido rebajar los sueldos de los obreros como se ha señalado, ya que lo que piden es más productividad, mediante un cambio en los modelos de operación y funcionamiento que hoy existen.