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Deseos de Nochebuena
REDACCION - Publicado:
Si pensamos en función de Panamá, esta Nochebuena nos permite dar rienda al deseo y esperanza de que tengamos, a partir del año próximo y los venideros, un país mejor.Pero la frase bíblica se resume en el adagio "ayúdate y te ayudaré".Ningún milagro sobreviene solo sin algo de contribución nuestra.En consecuencia, si queremos un mejor país, tenemos que ser menos egoístas y más participativos.Una cosa no excluye a la otra.Participar conviene al particular interés de cada ciudadano, en la medida en que con el aporte personal de cada cual, es posible estructurar entre todos una nación más positiva.El egoísmo, manifestado en un enconchamiento en nuestro propio entorno personal al margen del interés general o de la colectividad, está deteriorando a nuestro país, lo cual se manifiesta en corrupción generalizada, anarquía, "juega vivo", irresponsabilidad, decadencia moral y pobreza que afecta al 35% de los panameños.Al ser más participativos, tenemos que empeñarnos en votar bien y designar a los mejores candidatos.Nos urge un próximo buen gobierno, lo cual implica que tenemos que ir a votar y olvidar el abstencionismo, que cede terreno a los peores y más corruptos.Ya no es cuestión de sufragar a cambio de un nombramiento, unos bloques de cemento, hojas de zinc y otras ventajas particulares, porque a la larga nos lo cobrarán con frutos amargos, a precio de usura y nos hace perder autoridad moral para reclamar nada.Debemos perder el temor a participar como adherentes y ser candidatos, con igual o mayor entusiasmo que en los clubes cívicos, como los que organizan la Teletón, el patronato del Santo Tomás y los Niños del Darién, entre otros.Es incomprensible que dejemos en manos de los peores elementos el manejo de la cosa pública, que incluye a todos los poderes del Estado y un presupuesto que excede los 6 mil millones de balboas de nuestro dinero, como contribuyentes.Hay demasiadas cosas trascendentes en juego.Tenemos que tomar una decisión pronta sobre la modernización del Canal, a un costo no menor de 8 mil millones de balboas.No podemos permitir que gente irresponsable se haga con el poder y peleche también de semejante obra.Es preciso reformar la Caja de Seguro Social porque si nada hacemos, irá a la quiebra, y ni el presupuesto nacional entero alcanzará para salvarla.Debemos trazar una visión del país que queremos de cara al nuevo siglo, como etapa ulterior a la consolidación de nuestra independencia tras la transferencia de la vía interoceánica y el desalojo de las bases militares extranjeras en nuestro territorio.A partir de entonces, nos hemos quedado sin objetivos nacionales, sumidos en el caos.Y esa visión de futuro sólo es posible con participación entusiasta y resuelta de toda la ciudadanía.Todavía quedan edificaciones que pueden ser rescatadas por medio de una restauración ajustada a las características particulares de las edificaciones de antes.Existen áreas que pueden convertirse en rincones amigables para que los turistas se sientan en un ambiente caribeño, paseando en coches tipo Victoria, visualizando el panorama completo de la ciudad con todos sus componentes en un par de horas.Ejemplos sobran: sector Francés de la ciudad de Nueva Orleans; Viejo San Juan, Puerto Rico; Village Clarke Quay en Singapur y muchos otros alrededor del mundo.Tenemos que ser creativos, con las experiencias de otros podemos encontrar nuestras soluciones en base a las características particulares de Colón.Desde que se hizo el primer relleno de la ciudad de Colón, miles de personas lo han transitado y el flujo de extranjeros continuará.Algunos pasajeros hicieron su parada temporal durante las diferentes épocas de bonanza mundial y otros se quedaron y sentaron base en este pedazo de tierra.Consideramos necesario despertar la memoria de todos los que crecimos en el viejo Colón y evitar que lo sigan destruyendo, para eso debemos sumarnos a los esfuerzos que proyectan el INAC y el Municipio de Colón.Todos juntos podemos contribuir a rescatar los valores humanos, naturales y físicos que presentará la ciudad rescatada.Las soluciones que requiere Colón son de carácter urgente, no podemos seguir fraccionándola, se requiere una amplia visión hacia el futuro.El plan de ordenación física tiene su función que cumplir, siempre y cuando no se esté alterando para tratar de satisfacer la voracidad de los que quieren sacarle el mayor provecho económico sin considerar el trastorno que puede provocarle a la ciudad en proceso de renovación.Colón requiere con urgencia una nueva imagen, ya que la proyección actual no es la mejor.En la actualidad se mencionan grandes macro proyectos de desarrollo económico, y en los últimos años se han construido grandes proyectos para atender el turismo.La zona franca cumple con su misión y siempre estará ligada al comercio mundial, que determinará su futuro desarrollo.Se proyecta futuro para el turismo mundial y el eco-turismo, Colón puede cumplir con las aspiraciones del nuevo turista que desea acercarse a los recursos naturales y humanos.Para satisfacer esa aspiración es necesario optimizar los recursos humanos ya que éstos son los que esculpen la imagen de la ciudad y a quienes tenemos que convencer que para su propio bien hay que desenterrar a la "tacita de oro" que en sus buenos tiempos fue la ciudad de Colón.Además es necesario embellecerla por medio de una adecuada restauración y remodelación con sensibilidad social por medio de la contribución de todos los que deseamos mejores días.