opinion
Gobierno ni querido ni respetado
MEREDITH SERRACIN - Publicado:
Mediocres, ignorantes e incapaces, con una cierta tendencia a la arrogancia, pendencieros y descomedidos, faltos de humor y mezquinos: así son, con pocas excepciones, los señores y señoras del Gobierno de "Unión por Panamá" que preside la señora Moscoso en opinión de muchos nacionales y extranjeros.Si bien no se les quiere, según lo manifiesta el pueblo panameño en las calles y a través de los medios de comunicación, tampoco se les respeta en el extranjero.¡Las razones sobran! Lo que sigue existiendo es la frustración y el desempleo cruel generalizados por la incapacidad, el nepotismo y la corrupción de este desgobierno mireyista.Ya no es lo que fue el régimen militar lo primero que se le ocurre a propios y extraños cuando se les pregunta por su opinión sobre la política panameña y los panameños.Si bien siguen existiendo viejos recuerdos de aquella época, el pasado del proceso octubrino retrocede en la conciencia de muchos.Por ejemplo, en fecha más reciente, a finales del 2001 mucho más que el gobierno progresista del Dr.Pérez Balladares, lo que interesaba e interesa a la gente es cómo viven los panameños, cómo está el país ahora en manos de la ignorancia, el nepotismo y la corrupción y qué cosas suceden en el Panamá de hoy.La reciente ola de violencia contra la seguridad, la honra y bienes de los asociados, crímenes, acusaciones y denuncias en contra de altos funcionarios del gobierno, por corrupción, extralimitación de funciones y abuso de toda índole, no sólo volverá a despertar antiguos resquemores, sino también temores ocultos.A todo esto, la división de la familia panameña se profundiza cada vez más.Además de las vivencias traumáticas durante la invasión de 1989 y otros conflictos políticos más antiguos, aquí el temor, la desconfianza y el rechazo del país nacional (el pueblo) frente al predominio transitorio del país político (el de la alianza gobiernista "Unión por Panamá"), desempeña un importante papel).El atinado deseo de enriquecimiento fácil, de nepotismo, de tráfico de influencias, de corrupción, de demagogia y de engaño, de incapacidad que ofrece, no eliminan los prejuicios, sino que más bien tienden a profundizar la desconfianza que los panameños tienen en la clase política.Las diferencias en el modo de enjuiciar la política y la vida pública, panameña por los diferentes sectores sociales y comunidades del país, se hace patente en las encuestas de opinión pública de los años 1999, 2000, 2001 y 2002.Mientras que los políticos gobiernistas lo ven todo con optimismo, la gran mayoría del pueblo panameño y los partidos de oposición muestran gran escepticismo, rechazo y condena a la política incoherente del gobierno mireyista.El pueblo panameño está consciente de un hecho cierto: en las actividades políticas actuales de nuestro país, carecemos de hombres y mujeres con luz en el alma, claridad en la mente, armonía en la aplicación del conocimiento acumulado y unidad moral, que son factores para la realización de obras fecundas.Carecemos de hombres y mujeres con sabiduría para combinar el genio y la acción.El pensamiento y las palabras de la mayoría de los políticos carecen de valor porque no tienen correspondencia en un hecho y por eso son falsas y vacías.111...en las actividades políticas actuales, carecemos de hombres y mujeres con luz en el alma, claridad en la mente, armonía en la aplicación del conocimiento...El gobierno de "Unión por Panamá", es decir, el gobierno mireyista se ha distinguido porque elevó a escuela la hipocresía, la incapacidad y la división; el nepotismo y la corrupción arreció y se extendió.En medio de esta regresión, el pueblo panameño ya está consciente de que urge batallar cívicamente no sólo contra el régimen de Moscoso y sus acólitos, sino en pos de nuevos procedimientos, normas civilizadoras, justicia social y respeto a los derechos humanos.Tenemos que sacar al país, más que de la hipocresía, el egoísmo y la incapacidad que han caracterizado a este gobierno, de los hábitos y vicios de la corrupción, el servilismo, el nepotismo, la improvisación y la persecución.Comprendemos que es tarea fundamental del Ministerio de Educación (cuando se nombre un verdadero ministro de ese Despacho) y de la comunidad nacional el rescate de la dignidad plena del hombre y la mujer panameños, y de la soberanía nacional.¡Presidenta: los panameños queremos que en Panamá habite la inteligencia y reine la justicia!