opinion

Lechero a Miami

Mi primera incursión al sur del estado de Florida data de 1966, recién iniciados los "Vuelos de la Libertad", programa instaurado por Estados Unidos con la rara colaboración de la dictadura Castrista, para la inmigración de cubanos hacia Miami.

Jaime Figuera Navarro | opinion@epasa.com | - Actualizado:

Lechero a Miami

Por motivos personales, he viajado desde Panamá con destino Miami, mínimo una vez al mes, en lo que va del año. De alguna manera, aquella gema refleja las diferencias entre lo que somos y lo que queremos ser en materia de turismo, sirviendo Miami como vivo ejemplo de la más burbujeante ciudad latinoamericana en unos ya no tan unidos estados.

Versión impresa

Mi primera incursión al sur del estado de Florida data de 1966, recién iniciados los "Vuelos de la Libertad", programa instaurado por Estados Unidos con la rara colaboración de la dictadura Castrista, para la inmigración de cubanos hacia Miami. Constaba de dos vuelos diarios en Pan American Airways, cinco días a la semana en la ruta La Habana-Miami sirviendo como escapatoria para aquellos que no comulgaban con el régimen comunista de la isla, que fueron multitudinarios, durante la vigencia del proyecto entre 1965 y 1973.

En aquella ocasión, viajamos desde Boston a Miami vía tren, con escalas en Washington y Atlanta, acompañados de nuestros padres al final del año escolar de nuestra escuela preparatoria en Worcester, Massachusetts, a inicios del mes de junio, ofreciéndonos un raro bosquejo de la costa este de Estados Unidos en tiempos donde el viaje por tren no era común, costumbre que, a lo opuesto de Europa, se ha mantenido.

A nuestro arribo a Miami, encontramos una aldea comparada a ciudad de Panamá. En aquellos tiempos era una pequeña urbe sureña, similar a sus homologas del norte del estado, de lo que tildaban "cuellos rojos", gringos ignorantes y pobres, con la única diferencia que allí se retiraban familias judías neoyorquinas, que le dotaban de un particular encanto, emparedados de pastrami y chutzpah.

Nos hospedamos en el hotel Ponce de León de la calle Flagler, otrora el centro de la ciudad. Aledaño se estrenaba una cafetería cubana donde por casualidades de la vida, mi padre encontró a un colega urólogo, oriundo de Camagüey, lavando platos para ganarse la vida mientras pasaba el examen que le recertificara como médico. Creo acordaron una asistencia temporal, aunque nunca me confiaron detalles.

Poco a poco la inmigración cubana hizo notorio el progreso. A lo opuesto de la mayoría de emigrados latinoamericanos, los cubanos eran más preparados, laboriosos y empresarios, algo que poco a poco hizo de mayor costumbre en los negocios de la Pequeña Habana, Hialeah, Kendall y más allá, letreritos que anunciaban: "English spoken here". Y no solamente sus proles, ya de varias generaciones, se asimilaron a Estados Unidos, sino también mantienen sus costumbres, gastronomía y son.

Lo que más diferencia Miami de Panamá es su vibrante turismo, que bien podríamos pulir aquí, con cifras de 25 millones de visitantes anuales allá, comparado a los muy inflados y raquíticos 2 millones que reportan las autoridades istmeñas con gran alharaca y que incluyen un gran número de irregulares, que van y vienen de otros países y que no son turistas. Porque Panamá tiene mucho más que ofrecer que aquel pantanoso sur del estado de Florida, pero no le hemos sabido aprovechar.

Vuelo en American Airlines, no porque sea superior a Copa, que no lo es, sino porque durante mis años productivos viajaba frecuentemente a destinos en la región, logrando en 2003 el hito de un millón de millas reales voladas, galardón poco frecuente, que me otorga el privilegio de registrarme en la línea de primera clase, abordar la aeronave a mi conveniencia (siempre soy de los primeros para asegurarme un espacio para mi equipaje de mano sobre mi butaca), prioridad en el despacho de maletas, asientos preferenciales sin costo adicional en las primeras filas de clase económica y ascenso automático de categoría a primera clase, de haber espacio disponible.

VEA TAMBIÉN: 

Nos hace falta planificación, esmero por detalles, pero sobremanera creatividad para forjar magnetos al turismo que eleven nuestro destino de fofo a extraordinario.

Etiquetas
Por si no lo viste
Regístrate para recibir contenido exclusivo
Más Noticias

Deportes Fallece Melitón Sánchez, el controversial dirigente deportivo

Judicial Odebrecht y el fiasco de un juicio sin testigos clave: de los brasileños a la ilocalizable Damaris Rodríguez

Sociedad AMP aclara que el petrolero Verónica III no pertenece al registro panameño

Sociedad Fuerza Pública ha realizado 207,452 verificaciones ciudadanas en carnaval

Mundo Delcy Rodríguez cierra siete entes públicos en Venezuela, cuatro de ellos creados por Maduro

Provincias Ocú se consolida como destino emblemático del carnaval tradicional en Panamá

Variedades Salma Hayek: 'Es momento de contar historias cuando estamos siendo atacados moralmente'

Provincias Mojaderas y baile Congo animan la fiesta tradicional en la Costa Arriba de Colón

Sociedad De 600 aspirantes a veterinarios en la UP, solo 50 consiguieron cupo

Mundo Irán propone beneficios económicos para EE.UU. como parte de un posible acuerdo nuclear

Mundo Navalni murió envenenado con una toxina letal, presente en ranas venenosas dardas de Suramérica

Economía Panamá tiene el potencial de llevar sus carnavales al nivel de Brasil, señalan desde Apede

Sociedad Despiden a Francisco Kapell Gordillo

Mundo Netanyahu quiere que Irán limite a 300 kilómetros el alcance de sus misiles balísticos

Variedades Seguir una dieta saludable a los 45 años puede sumar entre dos y tres años de vida

Provincias Hombre muere mientras intentaba agarrar pipas; el racimo se desprendió de forma repentina

Sociedad Panamá está bajo vigilancia por radiación UV-B extrema este fin de semana

Sociedad Festival Carnavalístico Volumen Caribe en la Cinta Costera pone a vibrar a sus asistentes

Sociedad Carnavales: ¡No se olviden de sus mascotas!

Economía Mulino firma ley de acuerdo tributario con Ecuador

Suscríbete a nuestra página en Facebook