Urge equilibrar distribución de riquezas, afirma cardenal
Asegura que los Gobiernos deben designar en sus presupuestos los recursos necesarios a los proyectos que benefician a los que menos tienen. El obispo de David afirma que no habrá mayores cambios en la administración de la diócesis que dirige.
@periodistajose
El cardenal José Luis Lacunza hizo un llamado a los que más tienen para compartir con quienes no tienen, que son la mayoría, y que se puedan evaluar al profesar la palabra de Dios sin mirar al resto de las personas que menos tienen.
Afirmó que urge lograr un equilibrio en la distribución de las riquezas y es por esto por lo que la Iglesia juega un papel importante en ser fiscalizadora y pedirles a los Gobiernos que al momento de elaborar el presupuesto, designen los recursos económicos necesarios a los proyectos que benefician a los que menos tienen.
Afirma el cardenal Lacunza que no hay un solo pronunciamiento de la Conferencia Episcopal Panameña en el que no se haga un llamado al gobierno de turno para que haga mejor distribución de las riquezas.
El cardenal afirma que la Iglesia no es política, pero sí tiene que estar pendiente de las acciones de los políticos para hacer el llamado que sea necesario; por eso, en ocasiones hay que dialogar con los políticos sin entrar en política.
Dijo que un claro ejemplo de sus palabras es que la Iglesia no les dice a sus fieles por quién votar durante los procesos electorales, de ahí, la independencia de la Iglesia en la política.
El cardenal está agradecido con los panameños, quienes le han dado muestras de apoyo por su nombramiento, y señaló que después de las celebraciones, hay que continuar trabajando en la evangelización.
Asegura que aún no ha tenido tiempo de canalizar emociones desde su nombramiento, asistir a Roma para su investidura y los recibimientos de los que ha sido objeto en el aeropuerto de Tocumen en Panamá, en Atalaya y aún más en el puente sobre el río Viguí, donde un grupo considerable de la parroquia de Tolé lo esperaba con globos.
“Uno va en una tras otra”, en Roma; en España con los hermanos Agustinos Recoletos, donde se dio una bonita oportunidad de reafirmar la identidad a su congregación, y después de llegar a Panamá, “donde me dan un gran recibimiento, como si fuera una estrella de cine, lo cual ni lo soy ni lo quiero ser; ni figurín ni figurón”, afirma el cardenal.
Añadió que otra experiencia emocionante para él fue en Atalaya, donde estaba toda la Conferencia Episcopal, el arzobispo, el nuncio apostólico y donde todas las personas estaban entusiasmadas, felices, y después llegar a Chiriquí y en el puente sobre el río Viguí, donde había un grupo grande la parroquia de Tolé que le dio la bienvenida.
Lacunza confirmó que es el primero en ser nombrado cardenal dentro de su congregación de los Agustinos Recoletos, que tiene más de 400 años de existencia, y el primero en ser escogido en Panamá, lo que significa mayor responsabilidad, ya que se está delante de las miradas de todos, por lo cual hay que tener conciencia para hacer las cosas lo mejor posible y servir de ejemplo para todos.
El cardenal asegura que su mayor reto a nivel diocesano es continuar con el compromiso para hoy, martes, cuando se inicia la Semana de Pastoral en el colegio San Agustín, donde participan delegados de todas las parroquias de la provincia de Chiriquí, para elaborar el proyecto diocesano de renovación de evangelización, que servirá de pauta en los próximos años en la diócesis de David.
En el caso de la diócesis de David, Lacunza anunció que no habrá cambios, salvo por su cargo como cardenal.
Al ser cuestionado el cardenal sobre la expectativa que ha generado entre los panameños por su designación, afirmó que si los panameños se quedan solo en el entusiasmo por la designación del papa Francisco, se pierde una gran oportunidad de pensar sobre la identidad como Iglesia y cuál es nuestro papel ante la sociedad, ya que la Iglesia es un instrumento inventado por Jesús para una finalidad muy concreta, para anunciar el evangelio y conocer el plan salvador de Dios.
Sin embargo, para esto la Iglesia debe estar siempre atenta a la realidad, a los cambios que requieren los tiempos y el servicio a la población, especialmente a los que más necesitan.
El cardenal Lacunza asumió desde el año 1999 como obispo de David
Desde 1999, cuando murió monseñor Daniel Enrique Núñez, el entonces obispo de la diócesis de Chitré pasó a ocupar el obispado de David, el 28 de septiembre por designación del papa Juan Pablo II.
El cardenal se ganó la confianza de los chiricanos, y en especial de los indígenas de la comarca Ngäbe-Buglé.
El ahora nombrado cardenal ha ocupado cargos como obispo auxiliar de Panamá en 1985 y recibió la orden episcopal el 13 de enero de 1986.
El hermano Juan es español y nació en Pamplona, Navarra, el 24 de febrero de 1944 y se ordenó sacerdote el 13 de junio de 1969.
El 4 de enero, el papa Francisco nombra a monseñor José Luis Lacunza como cardenal.
El domingo 22 celebró su primera misa en la Atalaya.
Ayer, lunes 23, celebró su primera misa en la provincia de Chiriquí en la catedral San José de David, la cual fue su primera presentación oficial en la diócesis a su cargo.