Empresarios cuestionan los cambios a ley de Aupsa
Empresarios cuestionan los cambios a ley de Aupsa
Las modificaciones a la ley de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), aprobadas en segundo debate e impulsadas por los productores, provocaron rechazo e incertidumbre entre los gremios empresariales del país, que piden que se reconsidere el proyecto de ley número 188.
Mientras que los productores consideran que las modificaciones permitirán controlar las importaciones en beneficio de la producción nacional, los empresarios aseguran que la iniciativa atenta contra los tratados comerciales que mantiene Panamá con diferentes países.
El sector empresarial señala que esta medida solo es un retroceso en materia comercial y no es la solución a los problemas del agro, ya que solo regula las importaciones y constituye una medida proteccionista.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap), José Luis Ford, dijo a Panamá América que el sector comercial no fue tomado en cuenta para participar ni hacer sus señalamientos a favor o en contra del citado proyecto de ley.
A juicio de Ford, la incongruencia de esta aprobación sería que se convierta en un proteccionismo a favor de la deficiencia y falta de productividad que hay en el sector agropecuario.
Aunque el empresario reconoce que las importaciones se deben controlar en el momento de la cosecha de la producción nacional, destaca que las modificaciones aprobadas en segundo debate violan los tratados comerciales como el suscrito por Panamá con Estados Unidos.
Elisa Suárez, presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), también considera que estas reformas carecen de consultas y al final no se debe aprobar una ley que choque con la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los tratados comerciales.
Según Suárez, la iniciativa puede traer problemas de carácter internacional o de penalizaciones al país.
Ford va más allá, y explica que el problema del sector agropecuario no está solamente concentrado en la importación, sino también en la falta de producción.
Considera que esta deficiencia hace que otros actores del mercado importen y cubran así las demandas del consumo nacional.
Indicó que hay que ayudar al sector agropecuario, pero que ya es hora de que el productor evolucione.
“No podemos pensar que lo que fue bueno hace 40 años para producir sigue siendo bueno ahora, el mundo del agro se ha mecanizado y estamos pensando que la misma tierra sin ningún tipo de ayuda mecánica, siga produciendo igual que antes”, afirmó.
Ford señala que un ejemplo de la situación es el tomate, rubro que los productores abandonaron y dejaron de cubrir el 49% del consumo del país. “En este caso los motivos no fueron ni por sobreoferta ni importación”, asegura el presidente de la Cámara de Comercio.
Para los empresarios, el tema es complejo y requiere de una mayor consulta. Suárez considera que se debe consultar con todos los expertos, como exportadores, importadores y juristas de temas internacionales.
“Hago un llamado a que revisemos nuevamente esa ley y la bajemos a primer debate, porque siento que más que favorecer a los exportadores, importadores o a nuestro agro, al final lo que va a lograr es encarecer los productos al consumidor, sin que necesariamente cumpla con su cometido de proteger a nuestros productores”, aseguró Suárez.
Sin embargo, también reconoce la situación por la que están pasando los productores, pero no cree que la forma en que está redactada la ley pueda cumplir con sus objetivos.
Incluso, la empresaria estima que más que beneficiar a los productores, los puede llegar a perjudicar más de lo que están.
Cambios a la ley
El proyecto de ley, en su exposición de motivos, destaca la urgente necesidad de hacer los cambios requeridos por los productores, con la finalidad de evitar el colapso de la producción nacional.
Uno de los cambios del proyecto de ley número 188, que modifica la ley de Aupsa, está en el numeral 4 del artículo 5, que establece que uno de los objetivos de la Autoridad es utilizar al margen de las consideraciones del mercado, las metodologías científicas y técnicas, para la aplicación de medidas sanitarias y fitosanitarias en la importación.
En el proyecto aprobado en segundo debate, este numeral indica que las metodologías deben ser en coordinación con las cadenas agroalimentarias y no al margen de las consideraciones del mercado.
Además, el artículo 53, que señala que la importación no requiere de autorización previa, se modificó, señalando ahora que esta condición será aplicada solo para los países que apliquen las medidas de reciprocidad y equidad para tal fin.
Otra modificación se llevó a cabo en el artículo 56, donde se establece que la Autoridad, en coordinación con el Ministerio de Salud, llevará un control posterior de los alimentos importados.
El cambio consiste en que la Autoridad también deberá realizar un control previo de las importaciones de alimentos.
El nuevo control a las importaciones se refleja además en la modificación del artículo 57. En este punto la ley indica actualmente que si el director nacional de normas para la importación no emite los requisitos en 30 días, ni la Comisión Técnica Institucional en otros 30 días, al completarse los 90 días (tres meses), se considerará que el alimento podrá ser importado al territorio nacional.
Contrario a esto, el nuevo proyecto de ley señala que una vez pasados los primeros 90 días, el importador solicitará, mediante un impulso procesal ante la Autoridad, la emisión de los requisitos.