variedades
“Hay que rezar por las librerías”
Carlos Atencio-Atencio - Publicado:
El recorrido de la Librería Mélendez no ha sido en vano.En un principio, en la Plaza de la Lotería, luego en Hatillo en Calidonia y hace años en la Avenida la Amistad, a un costado del centro comercial El Dorado.Ya en el edificio Hatillo las ventas eran menos, esto, porque las familias dejaban la ciudad para buscar viviendas en las afueras.Como siguiéndole los pasos a los compradores, se mudaron para un local más cerca de estos lugares, la Avenida la Amidad.Allí permanece callada detrás de unas ventanas grandes que dejan ver los autos, los vendedores ambulantes y los comercios de todo tipo que aguardan al otro lado de la vía.El letrero no tiene neón, tampoco tiene letras a colores ni mucho menos, es un trazo sencillo que dice Librería Meléndez, alumbrado permanentemente por una bombilla circular de color blanco.Al abrirse la puerta, hay cajones a ambos lados con letreros de rebajas, para textos en inglés y en español.De ser cierto lo que dice el letrero, que se puede ver sin entrar en el local, cuestan un balboa.En una mesa están acomodados los nuevos textos, entre estos la novela ganadora del premio Alfaguara de Novela 2008, "Chiquita", lo que denota que las grandes editoriales la consideran aún como una tienda de libros.La única empleada que aún se mantiene en pie, y que espera jubilarse pronto, le habla de los objetos al fotógrafo, como las plumas de tinta china con que se aprendían a escribir en otros tiempos.Son las tres de la tarde.La señora Irma de Mayo, la que dirige el negocio entra en el local vestida de rojo, cuenta lo atestado que estaba la calle a esa hora a pesar de que ella creía que la calle estaría despejada por ser casi fin de año.Era 29 de diciembre.El tiempo en la librería se ha detenido en las paredes, en los cajones, en los mismos textos que esperan compradores desde hace días, meses, años.Urgando entre los libros me mantuve, hasta que la señora de Mayo me invitó a subir al altillo, donde tiene un escritorio grande y unas sillas que gritan alsentir el peso del invitado."A ver qué quiere saber", dice, "pero no me le tome foto al escritorio, a la oficina".Uno de los factores que han mellado las ganancias del negocio es la competencia desleal de la venta de libros, en cualquier parte se venden libros, usted lo tiene que ver, esas farmacias que tienen de todo menos medicamentos y de seguir así muchas librerías cerrarán como lo hicieron cinco en el 2005".Ante la pregunta de si no le harán los cambios al local para que sea más llamativo, la señora jubilada de secretaria bilingüe, dice que los que saben de libros siguen yendo a las librerías, y los que no saben van a cualquier parte."Se sigue vendiendo literatura, libros viejos, tenemos un gran inventario de libros viejos, aunque se gana poco con esto porque se venden a medio precio".Asunto de espacio.Los nuevos conceptos de tiendas de libros donde se sirven cafés , sopas y ensaladas no le son indiferentes.Librería Meléndez permanece recatada porque el tamaño del local no se lo permite.Y en cuanto a las actividades que se realizan en estos locales, dice ser la pionera en los cuenta cuentos, hace muchos años, cuando puso carteles y entrenó a una dependiente para que leyera los cuentos a los niños.Solo un niño escuchó los cuentos dos sábados."Vuelvo y digo que este negocio es un negocio por amor.Un amor de una persona joven que esté en plena función, no como yo, con una persona así esta librería volvería a surgir".Planes.La lectura está mejorando en Panamá, y llegará el día en que no se diga que aquí no se lee.La lectura hay que aprenderla de chico, y veo que cada vez vienen más madres con sus hijos a buscar libros de cuentos.Hasta cuando llegue su reemplazo en la librería, un hijo que dice lee mucho desde pequeño, pero que no se puede dedicar de lleno al negocio porque es médico, Irma dice que lo que le preocupa es tener más libros que tener un local que llame la atención".Al mencionarle la otra librería que también corre la misma suerte, Árgosy, la librera pregunta con asombro que si esa librería aún existe, y se interesa en saber dónde está ubicada, al final, dice entre complacida que aquel negocio es un hobbie para el dueño que tiene mucho dinero, y ese no es el caso de su tienda.Lista de librerías.El hombre de la mancha (ciudad y Chiriquí.Exedra Books, vía España.Sanbors, franquicia mexicana de libros y comida.Centro de Literatura Cristiana de Panamá, Gran Morrison (ropa y libros), Cultural Portobelo, Librería Cultural Panameña, Librería Didáctica, Librería Argosy..