Sangre fría para un juego caliente
Laurent Blanc espera que en el duelo de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, su homólogo del Chelsea, José Mourinho, trate de calentar el duelo.
El entrenador del París Saint-Germain, Laurent Blanc, pidió ayer a sus jugadores “sangre fría” hoy durante el duelo de ida de los octavos de final de la Liga de Campeones porque se espera de su homólogo del Chelsea, José Mourinho, que trate de calentar el duelo.
“Conozco a José y va ha hacer todo lo posible para que la temperatura del partido aumente. Por eso tenemos que tener sangre fría, no podemos permitirnos amarillas ni expulsiones porque ya tenemos muchas bajas”, afirmó el entrenador en la rueda de prensa previa al choque.
Blanc avisó en particular al italiano Marco Verratti, que suele perder los nervios.
“Creo que ha madurado mucho en ese sentido. Habrá mucha pasión en todos los sentidos, pero tengo confianza en él”, dijo.
Blanc confirmó la baja por lesión de Serge Aurier, Yohan Cabaye y el brasileño Lucas Moura, mientras que Marquinhos, Blaise Matuidi y Thiago Motta son duda hasta el último momento.
El entrenador señaló que necesitan la experiencia de estos tres jugadores, en particular de Motta, que ya sabe lo que es ganar la Liga de Campeones, pero indicó que no saltará al terreno de juego ningún futbolista que no esté al cien por cien.
Blanc afirmó que el año pasado, cuando el Chelsea les eliminó en cuartos de final, la diferencia estuvo en su experiencia y su capacidad para lograr un gol fuera de su estadio.
Por eso, indicó que mañana será importante que su portería quede a cero: “Marcar goles será tan prioritario como no recibirlos. Hay jugadores con mucho talento en los dos equipos, pero será el que mejor defienda el que tenga más opciones de clasificarse”.
El entrenador indicó que tiene mucha fe en su estrella, el sueco Zlatan Ibrahimovic, porque “son los grandes jugadores como él quienes marcan las diferencias en partidos como el de mañana (por hoy)”.
Blanc alabó al hispano-brasileño Diego Costa, del que dijo que “se ha adaptado muy bien al campeonato inglés como prueba la cantidad de goles que marca”.
La fuerza del Chelsea
En tanto, el defensor brasileño del París Saint-Germain David Luiz espera “un Chelsea más fuerte” que el que el año pasado les eliminó en cuartos de final de la Liga de Campeones, en particular por los refuerzos de Diego Costa y de Cesc Fábregas.
El atacante hispano-brasileño aseguró que “marca muchos goles y eso da confianza al resto del equipo”.
“Es el segundo año que trabajan con José Mourinho en el banquillo y están ya habituados a su estilo”, agregó el brasileño que el año pasado vestía la camiseta del Chelsea.
Cuando le pidieron que comparara a su extécnico con el actual, Laurent Blanc, prefirió tirar del humor: “Los dos son muy feos”.
También bromeó cuando se refirió al gol que marcó en propia puerta el año pasado en el Parque de los Príncipes para el París Saint-Germain: “No suelo marcar mucho, aquel fue mi primer gol para el PSG”.
De hecho, indicó que en caso de que lograra un tanto, no lo celebraría por respeto a su antiguo club.
Un partido con beneficios médicos
El Bayern Múnich, que ayer viajó a Ucrania para jugar contra el Shakhtar Donetsk en los octavos de final de la Liga de Campeones, aprovechará su estancia en Lviv, donde se disputará hoy el encuentro, para hacer un donativo a un hospital de esa ciudad ucraniana y ayudar a un total de 60 niños.
“Hoy por la mañana visitaremos la clínica y haremos la entrega de la donación”, indicó Karl Hopfner, presidente de la asociación benéfica del Bayern, sin precisar la cuantía de la misma.
Señaló, no obstante, que el Bayern se hará cargo de la totalidad de los costes de las operaciones y estancia en el hospital de 30 menores y posteriormente de otros 30, según publica la página oficial del club alemán.