Decálogo de los amantes recurrentes
Decálogo de los amantes recurrentes
A propósito del amor y la amistad, debo decir que lo más importante del amor es quererse uno mismo. Por lo menos para empezar, y lo más valioso de la amistad, fundamental para su duración, es pagar las deudas que se puedan contraer. La amistad es para siempre, no necesariamente los amigos.
En algo así estaría pensando Neruda cuando escribió: Es tan corto el amor y tan largo el olvido, seguro se refería a aquellos que tienen buena memoria para olvidar que le deben a uno.
Aquello de hasta que la muerte nos separe no tiene nada que ver con el deceso del cónyuge o novio, No. Tiene que ver exactamente con la muerte del amor, las ganas de, la paciencia, el presupuesto. Un célebre pensador ha dicho que cuando los problemas económicos entran por la puerta, el amor salta por la ventana. Imagínese si se vive en un piso número veinte. Terrible.
El amor y la amistad son lados opuestos y uno debe aprender a saber cuál es su puesto. Si el supuesto amigo lo es tal entenderá que uno no puede andar expuesto a que el amor, es decir ella, lo desaloje del arrendamiento de su corazón. Bien ha dicho Vinicius: el amor es eterno mientras dura.
Para celebrar a Cupido les dejo el decálogo de los amantes recurrentes:
El sexo es el preludio del amor y viceversa. Está comprobado científicamente. Esa química debe ir y venir. La fluidez de los fluidos, la caída de los cuerpos, la inercia, la fuerza de gravedad.
Todo tiene que ir al fuego. Si no el mundo no se mueve y el movimiento debe ser perpetuo.
Deje sus frustraciones cuando se quite la ropa… Déjese de complejos, que lo mismo de siempre le queda adelante… Un recurso extremo sería cerrar los ojos. Evite comparaciones… Siempre alguien pierde. Entréguese como quien se lanza al vacío… El salto es tan purificador como el orgasmo. Sienta, no piense… No se resista al estremecimiento. No lleve fantasmas a la cama... Para qué si tiene el resplandor de un cuerpo bellamente desnudo para usted solito. El que besa mucho, mucho aprieta… No sea egoísta con su baba, ni púdico con sus apetencias. Póngase peligroso… Si la ama, la ama. No tema enamorarse… Para eso usted vino al mundo. Si todo le funciona para qué estar solo. Si algo sale mal, siga intentándolo.