Clase trabajadora del país disminuye compra de autos
El incremento de los precios de la canasta básica y el pago de otros servicios, obliga a los panameños a reducir sus gastos.
Durante los primeros siete días del Panamá Motor Show la afluencia de clientes fue baja, según las agencias. Archivo
La venta de autos de marcas asequibles para la clase trabajadora ha sido la más impactada por la desaceleración económica y la cautela de los bancos a la hora de aprobar un préstamo este 2017.
De enero a agosto del presente año, la industria automotriz reportó una caída del 13% al totalizar la venta de 38 mil 213 unidades, en relación al mismo periodo de 2016, cuando registró 43 mil 976, según datos de la Contraloría General de la República.
La comercialización de los automóviles regulares tipo sedán, cupé y camionetas, que tienen un precio entre los $9 mil hasta los $30 mil ha sido la más afectada en la industria, disminuyendo sus ventas un 19%, con la venta de 3,641 unidades menos en comparación al 2016, cuando totalizaron 14 mil 643.
Este segmento viene decreciendo desde el año pasado al colocar 18 mil 284 unidades, unas 629 unidades menos en el mercado en comparación al mismo periodo de 2015.
El panorama de hoy es contrario al de hace dos años, cuando se vendieron un total de 18 mil 913 autos, mientras que en el 2014 la cifra era de 17 mil 187 unidades, evidenciando un crecimiento de 1,726 unidades, lo que representa un 10% más.
Rolando Rodríguez, asesor de venta de la agencia Grupo Cincuentenario, empresa que se dedica a la venta de autos de lujo, señaló que la situación económica que se registra en el país ha afectado la industria y, sobre todo, a las marcas que compra regularmente la clase trabajadora.
"Los bancos están siendo muy exigentes a la hora de aprobar un préstamo, lo que provoca que la situación sea analizada por todos", manifestó.
Rubén Chiari, gerente de la marca Kia, manifestó que este año ellos han tenido un decrecimiento de 14% en comparación al año pasado.
"Las marcas más importantes como la nuestra han sido afectadas, aunque otras están pasando por peor momento que nosotros y no es un factor del modelo o marca del auto sino por la situación económica del país", expresó.
Chiari resaltó que la industria de autos depende de la cantidad de créditos que la banca otorgue, pero en este momento el sector bancario está muy cauteloso en la aprobación de los préstamos.
El economista Augusto García manifestó que la clase trabajadora es la más afectada y es impactada todos los días por los incrementos de los precios de la canasta básica y el pago de otros servicios, lo que se refleja en una reducción de gastos como la compra de un auto nuevo.
"Toda esta situación ha provocado que la capacidad de endeudamiento se disminuya", añadió.
Miguel Berna, supervisor de venta de Bahía Motors, indicó que hay cautela por parte de los panameños en invertir en un bien nuevo, sobre todo, porque no es su prioridad .
"Los panameños prefieren invertir en la educación de sus hijos, una casa u otro negocio antes de comprar un auto nuevo", añadió.
Rafael Cano, gerente de Mercado de la agencia Excel Automotriz, concuerda con Berna y Chiari en cuanto a la situación que reporta la industria, pero destacó que ellos han podido mantener sus ventas.
Los autos de lujo también presentaron cifras negativas durante los primeros ocho meses de 2017 con una reducción de 4% en sus ventas, al reportar 65 unidades menos, mientras que en 2016 fueron 1,046.
Rodríguez explicó que a pesar de las estadísticas las ventas de Grupo Cincuentenario, dedicado a comercializar autos de lujo, han crecido un poco.
En este tipo de mercado, "los clientes deciden no comprar porque tienen miedo a invertir, pero eso no significa que no tengan dinero", expresó.
Por otro lado, las minivans y minivans pequeñas cayeron un 11.6%, al venderse solo 670 unidades.
El renglón de los paneles (medianos y pequeños) se redujo también en un 19.4% al totalizar una venta de 729, en comparación con las 904 que se lograron el año anterior.
Los pick ups compactos y grandes disminuyeron su venta un 20.7%, es decir, 1,409 menos que en el 2016, cuando se contaron 6,815.
El segmento de los buses y busitos cayó un 27.1% con 298 unidades menos vendidas, en relación con el 2016.
La venta de camiones pequeños, medianos y grandes totalizó 1,248 unidades, lo que indica que bajó 18.5% con respecto al 2016, cuando se registraron 1,531.
Mientras, la inscripción de suv's pequeños, medianos y grandes, los crossover y otros (marcas y modelos que tienen bajas ventas y son nuevas en el mercado) crecieron 1.3% y 15.5%, respectivamente, según la Contraloría.