Panamá tiene el potencial de llevar sus carnavales al nivel de Brasil, señalan desde Apede
Panamá cuenta con tradiciones vibrantes, talento creativo, ubicación estratégica y una plataforma logística que facilita la llegada de turistas.
El Carnaval es la fiesta más esperada por los panameños. Foto: Cortesía
La presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, Giulia De Sanctis, señaló este domingo que Panamá tiene el potencial de llevar sus carnavales a otro nivel, como lo han hecho países como Brasil o ciudades emblemáticas como Venecia, que transformaron sus celebraciones en verdaderas marcas país, capaces de atraer visitantes del mundo entero y generar valor sostenido.
En este sentido, De Sanctis recalcó que los panameños cuentan con tradiciones vibrantes, talento creativo, ubicación estratégica y una plataforma logística que facilita la llegada de turistas.
"Apostar por lo nuestro, con organización y visión, es también apostar por el crecimiento económico y por una identidad que nos proyecte internacionalmente", comentó.
Además recalcó que este año, la derrama económica a nivel nacional se estima en más de 300 millones de dólares. Solo en el Carnaval de la City, se proyecta un impacto cercano a los 35 millones, superando los 30 millones registrados el año pasado, lo que refleja cómo las tradiciones, cuando se organizan y se potencian, se convierten en una plataforma real de crecimiento económico.
Sobre la ocupación hotelera, expuso que es destinos emblemáticos como Las Tablas, Chitré y Penonomé, se proyecta una ocupación de entre 90% y 100%.
En la ciudad capital, los hoteles podrían alcanzar entre 60% y 80%, con reservas efectivas que ya rondan el 50%.
Según la ejecutiva, los carnavales, en términos económicos, son un multiplicador. Generan ingresos directos e indirectos, impulsan el turismo interno y atraen visitantes extranjeros.
También promueven el consumo local y permiten que muchas comunidades, especialmente en el interior del país, reciban un impulso que en algunos casos representa uno de los momentos más importantes del año en términos de ingresos.
De Sanctis agrega que desde la perspectiva económica el desafío es claro: transformar esa identidad en desarrollo sostenible. No se trata de mercantilizar la cultura, sino de gestionarla con visión estratégica, de forma que la tradición se preserve y, al mismo tiempo, se convierta en una oportunidad real de crecimiento para las comunidades y para el país.
"La pregunta que debemos hacernos es cómo organizamos mejor este potencial, cómo profesionalizamos su planificación, fortalecemos la seguridad, garantizamos la sostenibilidad ambiental e integramos a las comunidades en un modelo que distribuya los beneficios de manera más amplia y equitativa. Convertir los carnavales en una verdadera marca país requiere coordinación público-privada, reglas claras, promoción internacional y, sobre todo, una visión de largo plazo que permita consolidarlos como un activo estratégico para Panamá", precisó.