Auditoría externa es necesaria en la DGI
Luis Chen González, contador público, propone un doble control, tanto informáticos como de verificación física para evitar más irregularidades.
Sede central de la Dirección General de Ingresos (DGI) que se ubica entre calle 41 Este y Avenida Balboa, corregimiento de Bella Vista. Cortesía
Por la magnitud del supuesto blanqueo de capitales y falsificación de documentos públicos que se pudo haber registrado en la Dirección General de Ingresos (DGI), se da entender que hay altos funcionarios con mando involucrados, y no solo los funcionarios detenidos.
Así piensa Luis Chen González, contador público en ejercicio y profesional independiente.
De igual forma lo entiende el exministro de Economía, Frank De Lima, quien manifestó que lo que se conoce hasta el momento es solo la 'punta del iceberg'.
Chen maneja la tesis de que puede ser una sola banda criminal la que esté detrás de este y casos anteriores que se registraron en la DGI y que tiene que ver con créditos fiscales.
"En mi opinión, el grupo delictivo siempre fue el mismo, dirigido por funcionarios y particulares", planteó.
Al respecto, considera que la colaboración que puede brindar el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) al Ministerio Público debe incluir los antecedentes que la administración tributaria tiene sobre otros casos de fraudes tributarios cometidos en dicha institución en el manejo de créditos fiscales y de otra índole.
El contador propone un doble control, tanto informáticos como de verificación física para evitar más irregularidades, además de rotación de funcionarios y separación de funciones.
Y es que, a su juicio, la calificación de la validez de un sistema de control interno para evitar fraudes o pérdidas por malos manejos o conductas dolosas, tanto en el sector público, como privado, requieren evaluaciones periódicas por parte de profesionales independientes idóneos en la materia.
"En el caso de la DGI, la evaluación del control interno requiere de la participación de varias disciplinas profesionales, entre estas contadores públicos, ingenieros informáticos, administradores públicos, abogados, psicólogos y economistas", sugirió.
Benito Quiroz Rivas, contador público autorizado, coincide en que más que un problema de seguridad, lo ocurrido en la DGI se debe a problemas de control interno.
"Ya conoces y sabes todos los créditos y todas las formas hábiles por haber y las deudas de cada cliente, y es cuestión de llamarlo y ponerse en contacto con la persona y todo lo demás", resumió.
Y es que en el mundo tributario, Quiroz plantea que los procesos del sistema se manejan de adentro hacia afuera.
Con base en este procedimiento, lo que considera viable es que se someta a una auditoría externa.
"Ya sea de las grandes firmas de auditoría que puedan validar, efectivamente, la aplicación de los créditos y todo lo demás para futuro", explicó.
Con un seguimiento externo, el contador estima que nadie se va a meter con el sistema, ni con ningún programa institucional para poder desfalcarlo, porque saben que lo están revisando y están cuestionando.
Es mucho más rápido, inclusive, para cuando se activan alertas de que se haga un pago o un crédito importante.
ContraloríaEl Gobierno Nacional solicitó, por medio del MEF, a la Contraloría General de la República que realice una auditoría en la DGI, un ejercicio complejo pero que podría dar a luz importantes hallazgos.
De parte de la Contraloría todavía no se conoce cuándo iniciará la auditoría ni otros detalles relacionados con la solicitud hecha por el MEF.