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Panameños sorprendidos por crímenes
Tomado de Internet - Publicado:
Tal vez el más atrevido de los crímenes cometidos por sicarios se registró en abril de 1995, en el antiguo Club de Equitación de Clayton, cuando el empresario colombiano Sofronio Hernández fue acribillado de nueve disparos por el sicario colombiano Maximiliano Casas Sánchez.Sánchez logró salir del país en avión, por el sector de Puerto Obaldía, pero un año después también fue ajusticiado en Colombia.Otro crimen por encargo ocurrió en el Parque Omar, en agosto de 1994, donde el empresario Diómedes Abrego fue asesinado producto de varios disparos cuando hacía ejercicio.Tras este crimen varios de los testigos y partícipes murieron en circunstancias extrañas.El fiscal primero superior, James Bernard, explicó que estos grupos intentan controlar territorios y mantienen un sofisticado sistema de informantes que le permiten detectar los cargamentos de drogas.Explicó que la guerra entre estos grupos se inició con la muerte de Alex Martínez Mole y de allí en adelante se suscitó una serie de homicidios.Entre los que se encuentran los de Darío Guerrero, Jhonny Pozo y el último fue el de Alkys Arana.Sin embargo, las autoridades no tienen estadísticas concretas sobre los homicidios cometidos por sicarios y aquellos que obedecen a la delincuencia común.Entre los casos más sonados se encuentra el doble homicidio de los esposos Juan Barletta y Lorena Aguizola, muertos a tiros en agosto de 1995 a raíz del tumbe de 700 kilos de cocaína.En este caso, la pareja fue secuestrada y torturada por un comando de sicarios colombianos, que luego los asesinaron y abandonaron en el área de La Montañeza.Las autoridades sólo detuvieron a cuatro panameños que ayudaron en el traslado de los sicarios.