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Cómo tratar a su cónyuge
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Rómulo Emiliani, cmf.(opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICALa mejor manera de tratar bien hoy a su esposo (a) empezó escogiéndolo bien antes del matrimonio.Un gran error es tener noviazgos cortos, sin pasar por etapas clave de diálogo para saber quién es el otro, compartir metas e ideales, discernimiento, conocimiento de la familia de la otra persona y luego, con la iluminación divina decidirse a emprender un camino para toda la vida con la otra persona.Cuando uno no sabe con quién se casa y no se pide al Señor en oración saber su voluntad, “amarrarse para siempre” con alguien es ponerse una soga al cuello y esperar ser ahorcado lentamente por un sufrimiento y frustración constante.La formalidad en el noviazgo es lo más importante.Ya de casado es importante saber que: 1.Se ha casado con una persona a la que no puede “hacer a su medida”, imponiendo su pensamiento y voluntad hasta convertir al otro en un esclavo (a), arrancando de él (a) su derecho a pensar, a decidir, a ser y desarrollarse con sus propias cualidades.Nadie es esclavo ni empleado de nadie en el matrimonio.2.La comunicación es vital en una relación delicada, en la que el saber escuchar y expresarse, sobre todo desde el mundo de los sentimientos, ayuda a mantener puentes abiertos donde el uno se va “haciendo carne” en el otro.En la sinceridad y el respeto por los pensamientos y sentimientos del otro, cada uno tiene que ir esforzándose para “hacer espacio interior” y permitir que el otro se convierta en parte del ser de uno.3.Apoyar y promover el crecimiento de la otra persona, alentándola en el cumplimiento de sus metas, aconsejándola y en su momento, siempre con mucho respeto, corrigiendo las imperfecciones, errores o torpezas que pueda cometer el otro(a).Su primer apostolado es el ayudar a buscar la santidad de su cónyuge orando por él, dando ejemplo de crecimiento, facilitando el encuentro de él (ella) con el Señor desde diferentes ángulos.Es conveniente pertenecer ambos a algún movimiento de Iglesia, grupo de oración o de apostolado, en lo posible juntos, o buscando cada uno lo que crea lo llena más.4.No permitir que la rutina carcoma su matrimonio, por eso la creatividad y el entusiasmo en mantener vivo los vínculos conyugales.No es cuestión de gastar mucho dinero, sino tener las ganas de agradar a la otra persona con sencillas diversiones, comidas especiales, salidas al cine, mantener el interés por la relación.5 .Y un punto extremadamente importante, tener la conciencia clara de que Dios los unió, los bendice en cada momento y teniéndolo a Él en primer lugar, porque con Él ustedes como casados son invencibles.Monseñor.