El Reino de Dios y el otro Reino II
El Reino de Dios y el otro Reino II
En el mensaje anterior veíamos las características del Reino de Dios y ahora veremos las del Reino de la muerte, o del mal. La primera señal clara es la de la mentira. El padre de la mentira es Satanás y todo lo envuelve en la falsedad para así patrocinar la satisfacción de manera engañosa, fraudulenta, de instintos, pasiones, deseos, objetivos, metas, cosas aun buenas, pero de manera tramposa. Desde vender productos que no tienen el valor ofrecido, por ser de mala calidad, a mucho mayor precio, a realizar transacciones millonarias de lavado de dinero, o seducir una mujer prometiéndole fidelidad y amor y dejándola embarazada y sola. Desde evadir impuestos enriqueciéndose ilícitamente, a engañar a una población electoral sin cumplir nada de lo prometido, y luego gobernar robando millones perjudicando a todo un pueblo.
La segunda característica del Reino del mal es el de la división porque Satanás busca siempre dividir, romper alianzas, compromisos, poner a pelear a unos contra otros, promover separaciones, crear enemigos, separar matrimonios, familias, comunidades, países; busca siempre el enfrentamiento.
Porque de esa manera destruye el plan de Dios de tener en la tierra una vivencia del amor y de la paz, de la armonía y la solidaridad. Esto lo vemos aterradoramente plasmado en las guerras en todas las épocas, sobre todo en los dos mundiales y luego en la posibilidad terrible de una guerra nuclear, donde el mundo estaría casi todo destruido. Dentro de esta segunda característica está la traición como la manera más baja de engañar a una persona, comunidad, gremio, asociación, inclusive un país para saciar la lujuria, codicia, avaricia, vanidad, el odio.
La tercera característica del Reino del mal es la de la idolatría. Erigirse dioses falsos que ocupen el lugar del Dios verdadero. Promover la adoración de personas, instituciones, ideologías, o posesiones materiales y así evitar la alabanza y el culto al Dios bueno y santo. En esto Satanás logra su máximo triunfo, temporal, efímero, aunque al final triunfará el Señor. En el Evangelio vemos claramente su objetivo cuando quiere tentar al Señor Jesucristo ofreciéndole todos los Reinos del mundo con tal de que lo adore. Aberración total, locura diabólica llevada al extremo de lo absurdo y perverso.
La cuarta característica del Reino del mal es producir la depresión personal y colectiva robándole el amor, la esperanza y la fe a la gente. Esto provoca entre otras cosas las adicciones, cada una más criminal que la otra. Gula, pereza, juegos de azar, alcoholismo, drogas, alienando a las personas y convirtiéndolas en esclavos. Como vemos hay una lucha entre el bien y el mal, entre el Reino de Dios y el Reino de las tinieblas.