Pescadores chiricanos migran hacia Los Santos
El fenómeno comercial se viene registrando en la región desde hace unos 20 años debido a la creación, por ley, del Parque Nacional Marino. Aunque en la península de Azuero también existen zonas protegidas, la pesca es mucho más rentable que en la parte más suroeste del país.
La ampliación de las zonas protegidas en el Golfo de Chiriquí y la consecuente reducción del área pesquera, han provocado el desplazamiento de los pescadores chiricanos al puerto de Mensabé, en Las Tablas, provincia de Los Santos.
Actualmente el 60% de los 500 pescadores que faenan en Mensabé son chiricanos, debido -entre otros factores- a que han encontrado en ese sector un espacio donde minimizan gastos y mejoran las ganancias que obtienen por la extracción de los productos marinos.
El éxodo de los pescadores se ha incrementado en los últimos 20 años, luego de que fuera creado el Parque Nacional Marino Golfo de Chiriquí, que comprende una superficie de 14,740 kilómetros cuadrados, cuya riqueza produjo que se les protegiera mediante ley en 1994.
A diferencia de lo que ocurre en Chiriquí, los pescadores que se trasladaron a la región de Azuero argumentan que el puerto de Mensabé les ofrece una reducción en el costo del combustible de alrededor del 50%, debido a que el recorrido que hacen para pescar es menos extenso.
José Solano, pescador de Monagrillo, indicó que desde hace 12 años optó por trasladarse al puerto de Mensabé, tras comparar que de $400 que invertía semanalmente en combustible cuando se hacía a la mar en el puerto de Boca de Parita, en Mensabé solo se gasta un 50%, es decir, $200.
Según Solano, desde el puerto de Mensabé se pesca a menos millas de la orilla, mientras que de Boca Parita se tienen que trasladar mar adentro para obtener mejores resultados.
Control en Mensabé
En Los Santos también hay restricciones para la pesca en áreas delimitadas como zonas protegidas; sin embargo, las condiciones siguen siendo más favorables para los pescadores.
Los sitios protegidos son: El Peñón de La Honda e isla Iguana, en Pedasí. Estos están amparados en el Decreto Ejecutivo 22 del 2 de junio de 1997, que prohíbe la captura de todas las especies marinas utilizando embarcaciones pesqueras industriales o semiindustriales de 10 toneladas de registro bruto o más, dentro de una distancia de dos millas desde la costa, en una zona comprendida entre El Peñón de La Honda y el puerto de Mensabé.
Produccción
María Delgado, quien fue administradora en la Asociación de pescadores artesanales de La Honda de Los Santos, explicó que en el área costera del Puerto de Mensabé, existen épocas en las que se logra hacer buenas pescas de pargo, sierra, cabezón y pescado de revoltura (diversos pescados).
Explicó que el precio del pescado depende de la temporada. Por ejemplo: hay épocas donde es buena la pesca y el pargo se logra pagar al pescador en $2.25 y al público se vende en $3.00 la libra y en otras ocasiones, se paga al pescador en $1.25 y el consumidor lo compra en $2.00.